En el documento publicado en la revista Foreign Affairs, la filántropa analiza el costo de la pandemia en las mujeres y hace un llamado a los políticos para que «usen esta emergencia como una oportunidad para reemplazar a los viejos sistemas con nuevos y mejores».

  • 15 julio, 2020

La empresaria y filántropa Melinda Gates publicó un paper en Foreign Affairs donde hizo una advertencia: si los líderes mundiales no tienen en cuenta el impacto desproporcionado de Covid-19 en las mujeres significará una recuperación larga y lenta que podría costarle a la economía mundial miles de millones de dólares. Incluso podría significar un retraso de cuatro años en los programas que promueven la igualdad de género, como el avance de la inclusión digital y financiera de las mujeres.

«A medida que los políticos trabajan para proteger y reconstruir las economías, su respuesta debe tener en cuenta el impacto desproporcionado de Covid-19 en las mujeres y los roles únicos que éstas tendrán que desempeñar para mitigar el daño de la pandemia», dijo la cabeza de la la Bill & Melinda Gates Foundation en el documento publicado hoy.

A nivel mundial, un aumento de dos horas en el trabajo de cuidado no remunerado de las mujeres corresponde a una disminución de 10%  en la capacidad de ellas en la participación laboral, explica. «Creo que, finalmente, este trabajo no remunerado, que ha sido una de las grietas más grandes en la sociedad que nadie quiere ver, está en la cara de todos en este momento», aseguró.

“Los líderes mundiales tienen niños en casa ahora mismo. Los líderes mundiales están viendo que sus esposas tienen que abandonar la fuerza laboral o cuidar a un padre anciano. Así que creo que ellos se están dando cuenta de esto y que veremos una coalición de líderes que dice: ‘Vamos a recuperarnos si comenzamos para lograr la igualdad’”, agregó.

El documento de Gates analiza el costo que la pandemia está teniendo en las mujeres y hace un llamado a los formuladores de políticas públicas para que «usen esta emergencia como una oportunidad para reemplazar a los viejos sistemas con nuevos y mejores». Además de abordar la atención no remunerada, Gates pidió que se protegiera el trabajo de las mujeres, que se fortalecieran los sistemas de salud y que la salud sexual y reproductiva se considerara un servicio esencial. La clave para cualquier cambio fundamental, dijo Gates, será la inclusión de mujeres de diversos orígenes en la toma de decisiones. Y advirtió: “Tenemos que mantener esto a la vanguardia de la agenda. Eso es exactamente por qué escribí este artículo. Si no miramos los sistemas de salud, los sistemas económicos y cómo podemos reconstruir; si no miramos los datos o el liderazgo femenino, o no usamos los colectivos de esas mujeres, no vamos a reconstruir en un mejor manera. Vamos a tener una recuperación lenta muy, muy larga en todo el mundo «.