[tweetable]Médicos quedaron absortos ante el caso de gusanos con cáncer que transmitieron la enfermedad a un ser humano[/tweetable].  El caso publicado en la revista especializada New England Journal of Medicine sucedió en Medellín (Colombia), con un paciente cuyo sistema inmune estaba debilitado por el VIH. Los médicos tardaron tres años en convencerse de que las extrañas […]

  • 5 noviembre, 2015

hnana_elpais

[tweetable]Médicos quedaron absortos ante el caso de gusanos con cáncer que transmitieron la enfermedad a un ser humano[/tweetable].  El caso publicado en la revista especializada New England Journal of Medicine sucedió en Medellín (Colombia), con un paciente cuyo sistema inmune estaba debilitado por el VIH. Los médicos tardaron tres años en convencerse de que las extrañas formaciones celulares que veían en sus pulmones y otros órganos eran tumores causados por células de gusano.

En enero de 2013, la Clínica Universitaria Bolivariana de Medellín recibió un paciente con VIH de 41 años que tenía fiebre y síntomas respiratorios generales. Le detectaron unas lesiones grandes en los pulmones y tumores en los ganglios que se estaban expandiendo rápidamente. Pero al hacer una biopsia, las células no parecían humanas. Pasado mayo del mismo año y tras varios análisis del tejido tumoral y sus genes, el laboratorio del CDC confirmó que contenían ADN del H. nana. El paciente falleció tres días después.

El gusano en cuestión (Hymenolepis nana) es un primo hermano de la tenia, uno de los 3 mil especies de gusano que infectan a animales. El H. nana es el más común y el único que puede completar todo su ciclo vital dentro de su huésped. Los humanos se contagian al comer alimentos contaminados con heces de animales o personas infectadas. Se calcula que hay unas 75 millones de personas infectadas en todo el mundo, la mayoría en países en desarrollo. Generalmente la infección no causa síntomas, pero en casos en los que el sistema inmune está debilitado por otras causas, como la infección con el VIH, la historia puede ser muy diferente. Los más afectados suelen ser niños.

En los tumores encontraron solo células madre del gusano, las únicas capaces de proliferar y generar una formación maligna. Las mutaciones vistas en ellas son compatibles con otras características de tumores humanos, resalta el trabajo.  “El estudio es muy cuidadoso a la hora de calificar este caso como cáncer humano”, reconoce Carlos Agudelo, el médico que trató al paciente. La explicación más sencilla, admite, “es que estamos ante un cáncer originado no de células de un paciente, sino de las de un parásito”, detalla.

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