Por: Patricio Cortés D.
Senior Partner MIC Innovation

  • 3 abril, 2019

En tres años, NotCo pasó de ser una empresa con un patrimonio de 1.500 dólares a ser valorada en 100 millones de dólares. Y quedó en primera línea para convertirse en el primer unicornio chileno. Los unicornios son empresas que, dentro de los diez años de su fundación, alcanzan una valorización de  1.000 millones de dólares. Con su tamaño actual ya llegó a la categoría de “centauro”, que es la de una empresa que alcanza una valorización de entre 100 y 200 millones en diez años, pero a este ritmo, a nadie le cabe duda que se va a transformar en unicornio en los siete años que le faltan.

Es que tiene todos los ingredientes que necesita una producción de Netflix o de los Avengers: Una marca extraordinaria, una épica hípster-vegana, tres socios jóvenes y la ayuda de Guiseppe, su inteligencia artificial. Si, porque NotCo es más bien una empresa de biotecnología que posee una inteligencia artificial, altamente sofisticada, que es “capaz de aprender” como hacer cualquier sabor y textura sobre la base sólo de plantas. Y lo puede hacer mucho más rápido que Jamie Olivier.

En los últimos años muchos han pololeado con ella, varias empresas grandes han tratado de sumarla a sus activos. Todo sin éxito. Y ahora menos que menos con el glamour y la visibilidad que entrega la inversión del fondo de Jeff Bezos, el fundador de Amazon y una de los personas más ricas del mundo y de las que más sabe de tecnología.

Pero más importante que todo esto, es sacar lecciones que podamos replicar. La historia de ellos es de libro: profesionales de gran capacidad, talentos complementarios, postgrados de primer mundo, idea clara, foco en un “océano azul”, fondos Corfo, un extraordinario primer producto, una marca “rebelde”, más fondos Corfo, biotecnología, inteligencia artificial, incubación en Chile, más fondos Corfo, haber vivido en EEUU, pensar global, aceleración en EEUU (en IndieBio, una de las mejores aceleradoras del mundo), levantar 3 millones de dólares en EEUU, donde su producto y potencial se entiende más fácilmente, expandir los puntos de venta en Chile, ganar participación de mercado (cerca del 10% del segmento mayonesa en supermercados), mostrar los logros, volver a mostrarlos y repetir la búsqueda de financiamiento en EEUU.

No nos perdamos, tenemos que preguntarnos por qué los CornerShop o los NotCo no nacen al alero de las grandes empresas. La respuesta es simple. Las empresas están focalizadas en hacer muy bien lo que ha hecho siempre. Casi todas las 100 empresas mas grandes de Chile tienen unidades de innovación, pero con foco en el negocio actual, por lo que una idea con este nivel de radicalidad sería rechazada, porque estas ideas desfocalizan a los equipos actuales, que tienen metas precisas y exigentes de vender “más de lo mismo”. Por lo que solo el pequeño grupo de empresas, no mas de cinco de las 100 más grandes, que tiene procesos de Innovación Adyacente a través de startups que es capaz de verlas y comprenderlas. Por eso es que es el rol de los emprendedores, y es correcto que así sea, los que deben crear estas empresas, mismas que se vuelven atractivas para las corporaciones solo cuando han alcanzado cierto éxito y tamaño que las pone en sintonía con la forma de operar de los grandes. Esta es la innovación que viene en Chile, son los fondos de Venture Capital Corporativos (CVC) que tienen como misión encontrar, apoyar, acelerar y, eventualmente, comprar estos starups. En Chile hay solo unas cinco empresas que tienen este tipo de estructuras, pero aun de forma muy emergente.

Y tengámoslo claro, lo clave, lo que realmente es único, lo que crea el verdadero valor, no es la idea. Es el talento, eso que llamamos el capital humano, lo que las hace únicas son sus fundadores. Porque al igual que CornerShop, que es una empresa mexicana de fundadores chilenos, NotCo ,creada por chilenos, es desde el 2018 la filial chilena de una empresa de EEUU, en Delaware, que es donde acostumbran poner las matrices los emprendimiento de alto potencial.