“Me da lo mismo que haya salido este artículo en el New York Times. Hemos hecho muchos esfuerzos como para aparecer en una nota tan superficial. Este museo no se trata de plata, sino de patrimonio. Cuando me muera, esto va a quedar aquí, es un legado para el país”. Al contrario de lo que […]

  • 1 junio, 2007

“Me da lo mismo que haya salido este artículo en el New York Times. Hemos hecho muchos esfuerzos como para aparecer en una nota tan superficial. Este museo no se trata de plata, sino de patrimonio. Cuando me muera, esto va a quedar aquí, es un legado para el país”. Al contrario de lo que podría pensarse –mal que mal no cualquiera es figura central de un artículo del New York Times– Jorge Yarur Bascuñán reaccionó molesto ante la nota del famoso periódico estadounidense que lo presentó como un heredero que estaba haciendo temblar con sus altas posturas los remates de prendas de alta costura en el mundo.

La molestia de Yarur se debe a que el Museo de la Moda, que se abre al público el 3 de julio, es una obra a la que se ha dedicado en cuerpo y alma y que para él involucra mucho más que recursos. El único heredero de Jorge Yarur Banna ha destinado buena parte de su fortuna a fines benéficos y creó una fundación que lleva los apellidos de sus progenitores.

A través de la Fundación Yarur Bascuñán, este coleccionista-empresario de 46 años, dedica sus esfuerzos a ayudar económicamente a personas ancianas, niños con VIH positivo y a entidades que protegen a perros vagos. De lo que no hay duda, en todo caso, es que el Museo de la Moda está dando que hablar internacionalmente. El canal CNN en español le hizo una nota para su programa Detalles y la revista Paris Match, además del diario Le Monde, mandaron a pedir fotos para sendos artículos.