“En una investigación criminal el fiscal va a revisar que todo lo que se dice en el MDP esté efectiva y eficazmente implementado”, dice el jurista Matías Balmaceda, del estudio BCP Abogados.

  • 15 marzo, 2012

“En una investigación criminal el fiscal va a revisar que todo lo que se dice en el MDP esté efectiva y eficazmente implementado”, dice el jurista Matías Balmaceda, del estudio BCP Abogados.Por Fernando Vega; foto, Verónica Ortíz.

La a ley es clara: desde fines de 2009 las empresas chilenas también son responsables de los delitos que cometan sus accionistas, directivos o empleados. Y la única manera de librarse es demostrando que se hizo todo para evitarlo. ¿Cómo? A través de un Modelo de Prevención de Delitos (MPD), el mismo que no alcanzó a desarrollar La Polar y que ahora amenaza con complicar aún más el futuro de la ex estrella del retail chileno.

Según Matías Balmaceda, del estudio BCP Abogados, hasta ahora son más de 30 empresas nacionales las que han desarrollado sus MPD, una exigencia que surgió con la ley de responsabilidad penal empresarial, promulgada a fines de 2009 como parte del ingreso de Chile a la OCDE, el club de las economías más ricas del planeta.

Aunque suene a juego de policías y ladrones, la ley obliga a los administradores de las empresas a establecer un sistema de control interno adecuado para prevenir delitos como el lavado de dinero, la estafa, el fraude fiscal o el cohecho, entre otros. Así, las compañías aminoran el riesgo de contingencias penales que las puedan llevar a multas, juicio oral y hasta a su disolución.

Para las empresas es importante considerar esta norma, afirma Balmaceda, porque “ahora las compañías no sólo evitan la comisión de delitos, sino que terminan transformándose en cooperadores en la investigación y sanción de éstos”, sostiene.

Para ello, es clave el MPD, que se genera definiendo primero los riesgos a los que se encuentra expuesta una compañía para luego cuantificarlos y después controlarlos. “Cada MPD es un traje a medida. Y las medidas las ofrece la gestión de riesgos, que suele ser un proceso muy arduo”, explica el profesional.

A estas alturas, BCP Abogados ha trabajado ya en el diseño de más de treinta MPD. El estudio debió organizar un área especializada, con tres abogados dedicados por completo al tema. “Nos hemos metido a fondo en esa cantidad de compañías, entrevistando a sus administradores, empleados, revisando sus políticas y códigos de conducta, ubicando los riesgos en sus procesos y en sus descripciones de cargo, diseñando medidas de control y prevención y luego comunicándolas internamente y capacitando a los empleados expuestos”, enumera Balmaceda.

Además del diseño del MPD, el trabajo consiste en el apoyo a la compañía para su implementación y certificación por entes externos.

-¿Cuáles son las principales dificultades para armar e implementar un MPD?

-La principal dificultad es evidentemente la gestión de riesgos, pues el diseño de mecanismos paliativos ya está relativamente estandarizado. Esto, porque una buena gestión se hace desde la propia compañía. Es ella –las personas que trabajan allí– la que mejor conoce su giro, sus procesos, sus cargos, sus relaciones con funcionarios públicos, la recepción de fondos que pudieran permitir lavado de activos, la disposición de recursos que pudieran terminar financiando el terrorismo. Por ello es necesario realizar un gran número de entrevistas en el proceso; lo que, sumado a la necesidad de revisar la documentación corporativa y contrastarla con la operación real de la compañía, supone un trabajo largo y complejo.  

-¿Basta con que el MDP esté publicado en la memoria anual para que se considere que una empresa cumple con la norma?

-Por supuesto que no. En una investigación criminal el fiscal va a revisar que todo lo que se dice en el MDP esté efectiva y eficazmente implementado: que los recursos del encargado de prevención estén efectivamente asignados en el presupuesto y gastados en el ejercicio, que las atribuciones estén asignadas por la administración, que sus reportes se hayan hecho con la periodicidad exigida, que las capacitaciones se hayan hecho, etc. Los MPD que solo son de papel no sirven para nada.