El llamado ocurrió el 28 de julio. Francisco Orrego, presidente ejecutivo de Televisión Nacional, se comunicó con la periodista Marcela Abusleme (46), directora de comunicaciones de la Asociación Gremial de Generadoras de Chile, para invitarla a tomar un café.

  • agosto 9, 2018

No le dijo nada más. Pero la periodista, quien fue directora de prensa de Mega y luego gerenta corporativa del Grupo Bethia, supo de inmediato de qué se trataría la reunión. “Uno lee los diarios. Obvio que estoy al tanto de qué puestos están vacantes en determinadas compañías”, argumenta. Se juntaron ese mismo día en la tarde. Ahí, la cabeza del canal estatal fue al grano: le preguntó si le interesaría ser jefa de prensa de TVN. “Honestamente no esperaba ni el llamado, nada por el estilo. Pero a algo así uno no puede decirle que no. Menos con el cariño que le tengo al canal”, asegura.

Dos días después se contactó con ella Jaime de Aguirre, director ejecutivo de la estación, a quien, a diferencia de Orrego, ella sí conocía; por la industria, y también por la familia: los padres de ambos vivían en Concepción, ciudad en la que se hicieron muy cercanos. Por lo mismo De Aguirre y Abusleme, quienes crecieron en la capital de la VIII Región, se ubican desde que son niños.

El 1 de agosto, la periodista les informó su decisión: aceptaría el cargo. Se instalará en Bellavista 0990 el 1 de septiembre, pero, debido a un viaje personal que tiene organizado para las fiestas patrias a Australia, donde vivió durante un año y medio con su familia, para validar la residencia de sus cuatro hijas y recibir su diploma universitario –Abusleme estudió un máster en Relaciones Internacionales en la Universidad de Queensland–, pidió que su contrato –y sueldo– comenzara formalmente el 1 de octubre.

En paralelo, terminará su trabajo en las Generadoras, organización presidida por Claudio Seebach y donde alcanzó a estar solo tres meses. “Él viene del sector público (fue jefe de la división coordinación interministerial de la Segpres) y entiende el desafío y la relevancia del cargo que me ofrecen en TVN”, aclara.

 

La grabación a Thatcher

Marcela es la tercera hija de las cuatro que tuvieron Fernando Abusleme y Gloria Ramos. Estudió en el Colegio los Dominicos de Concepción y, tras egresar, entró a estudiar Periodismo en la Universidad de Concepción. Su primer trabajo como profesional fue precisamente en el canal estatal: era corresponsal de la Red Bío Bío de TVN. Desde ese puesto, recuerda con precisión su reporteo del 21 de marzo de 1994. Ese día llegó por primera vez a Chile Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido, en una visita de cuatro días, invitada por empresarios chilenos. Durante un discurso, dijo: “Desde que el socialismo fuera derribado en 1973, Chile se ha convertido en un ejemplo señero de reformas económicas y logros materiales…”.

Mientras pronunciaba esas palabras, durante el almuerzo en el Hotel Hyatt, organizado por la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Abusleme –quien le había pedido al camarógrafo Juan Carlos Coller que grabara la teleconferencia de la Dama de Hierro– notó que el inglés de la autoridad británica comenzaba a sonar algo raro. A los pocos segundos, se desplomó en el suelo. Tras el incidente, la entonces joven periodista, que además trabajaba para el noticiero de su universidad, partió a su casa. “Creía que ese día había terminado la pega”, indica.

Pero se equivocó. Patricia Politzer, quien era jefa de prensa de TVN esos años, la llamó por teléfono preguntándole si era cierto que ella tenía la imagen del momento del desmayo. “La embajada inglesa había prohibido grabar en la conferencia”, cuenta la reportera.

“Necesito el mono”, le dijo Pulitzer. Y Abusleme se lo envió. “Ahí la Patricia supo recién quién era yo”, recuerda. Y agrega: “Esa fue la única imagen que hubo en Chile del episodio. Y dio la vuelta al mundo”.

Después de eso se convirtió en corresponsal fija de TVN y, entre los sucesos que reporteó en Concepción, destacan: la explosión de gas grisú en la empresa carbonífera Schwager, que acabó con la vida de 21 mineros; y, cuando Manuel Contreras llegó a la base naval de Talcahuano.

Dos años después, Politzer le preguntó si quería instalarse en Santiago para ser reportera del noticiero am: llegaba a las 5 de la mañana y se iba a las 9 de la noche del canal. Después de eso, saltó al central 24 Horas. Desde ahí, en 1997, Patricio Caldichoury, entonces jefe de prensa de Mega, la fichó para Aquí en Vivo. Sus familiares le recomendaron no dejar el canal nacional, pero ella optó por salir: creía que en una estación más pequeña tendría más oportunidades. No se equivocó: al poco tiempo pasó a ser la editora del programa. El ejecutivo de Vicuña Mackenna era José Miguel Sánchez, y fue él quien le ofreció ser directora de Prensa. Así, durante su gestión fortalecieron el área de Reportajes y trajeron a Soledad Onetto como conductora.

Por esos años comenzó la venta de Mega: en 2012 Carlos Heller compró la estación. Con él tuvo buena sintonía desde el inicio y así Marcela Abusleme se convirtió en la gerenta corporativa del Grupo Bethia, matriz desde donde el empresario administraba sus negocios. Desde ahí, ella le recomendó reclutar a Patricio Hernández, ex director de Programación de Canal 13. “Él es un buen programador. Y hay pocos con ese talento en la industria. A mi parecer, está José Miguel Sánchez, Jaime de Aguirre (quien en esa época estaba a la cabeza de Chilevisión), y Pato”, cuenta la periodista, quien, a diferencia de lo que ocurría con su jefe, tenía diferencias de estilo con Mario Conca, ex presidente ejecutivo de Mega y de Medios del Grupo Bethia.  Y asegura: “Sabía que Patricio Hernández era el hombre que iba a lograr que Mega despegara”.

 

Recuperar la magia

Para Marcela Abusleme no fue fácil reinsertarse. En febrero de 2017 aterrizó en Santiago desde Brisbane, ciudad donde la empresa de su marido, Mauro Mezzano, tiene representación, y comenzó a llamar a ex compañeros de trabajo y ejecutivos que conoció en sus últimos años de trabajo en Chile. Pero le fue mal. “No había tanta gente con buena disposición como antes, cuando yo ocupaba un cargo”, indica.

Así es que decidió emprender y comenzó a asesorar de forma independiente  a diversas empresas, entre ellas al canal UCV Televisión. En eso estaba en febrero de este año cuando una amiga le contó que la Asociación Gremial de Generadoras de Chile estaba en búsqueda de director(a) de comunicaciones. Postuló y tras un proceso de un mes y medio, fue aceptada en el cargo.

Ahora intercala su trabajo ahí con la nueva responsabilidad que asumirá en TVN. “Estoy muy entusiasmada con el desafío. Es un equipo dañado, golpeado, y si uno en algo puede ayudar a recuperar la magia que ahí había, lo hago feliz”, asegura, y dice que no se ha tenido que reunir con nadie del gobierno, que ella no es una persona política –“soy apolítica”, aclara–, y que le hubiera dado lo mismo si el llamado hubiera ocurrido durante esta administración, o durante la pasada. “Me entusiasma el cargo, no quién está de presidente”, enfatiza. Sobre las últimas diferencias que se han producido en el directorio, ella ha dicho que quiere mantenerse ajena a esa discusión.

Su objetivo en este trabajo, dice, es que “se recupere el bastión de credibilidad y que la gente dentro del canal se sienta contenta”. Por estos días se ha reunido con Gianfranco Dazzarola, que asumió la dirección interina tras la salida de Alberto Luengo en enero y con la editora general, Ángela Robledo. Su idea, cuenta, es ir paso a paso, mirar lo que está pasando y luego ver qué áreas hay que fortalecer.

De todas maneras ya tiene metas claras: “Vamos a salir del cuarto lugar antes del año”.