Entrenar a jóvenes para los negocios del futuro. Ese es el objetivo de CaleiSeis, la fundación que inició Virginia Leiva para mejorar la empleabilidad de personas que no cuentan con estudios superiores, a través de programas que enseñan a utilizar la inteligencia artificial y la computación para buscar soluciones en la empresa.

  • 25 abril, 2019

Virginia Leiva hacía coaching a directores de un colegio municipal de Santiago Centro, cuando, entre las conversaciones con los niños se dio cuenta que ellos no veían la universidad como una posibilidad, pero que tampoco tenían ningún proyecto de vida. “Cuando no tienes un propósito, no tienes ninguna fuerza que te levante en la mañana”, dice. Así partió su inquietud por formar CaleiSeis, una fundación que se especializa en machine learning y que enseña a personas entre 20 a 45 años a trabajar con el lenguaje de la programación, la inteligencia artificial, entre otras tecnologías. “Aquí estamos abriendo cabezas en todos lados. No existe un proyecto similar a este en Chile”, cuenta Virginia, mientras muestra cómo trabajan los alumnos que hoy estudian en el centro de entrenamiento de la fundación, ubicado en el centro de Santiago, Alonso Ovalle 1465.

Para estudiar en CaleiSeis no es necesario ser ingeniero, solo basta actitud y ganas de aprender, asegura su fundadora, y dice: “Nosotros queremos subir la empleabilidad”. El programa tiene una duración de 5 meses y, una vez finalizado, los estudiantes se ubican en empresas como Cencosud, Entel, entre otras, con las que la entidad tiene convenios.

Después de esos cinco meses, los alumnos salen como especialistas en machine learning. “Pueden hacer un 80% de lo que hace un ingeniero en inteligencia artificial”, explica Virginia. Un egresado de esta fundación debiese ser capaz de programar, visualizar datos y resolver problemas. Y, sin dificultad, podría crear sistemas de reconocimiento facial. Se podría decir que CaleiSeis forma data scientists en unos pocos meses, explica Virginia.

El programa, gratuito, se enfoca en personas que no pueden acceder a la educación superior por medios propios. Se postula vía internet, a través de la página web (www.caleiseis.cl) y luego es necesario pasar por algunos test virtuales y una entrevista personal para quedar aceptado. “Deben ser responsables en tomar esto como una decisión para la vida, porque si lo tomas y después no sigues, le quitas la oportunidad a alguien que sí quería”, advierte Virginia.

Enseñar a aprender

Entrar en las oficinas de CaleiSeis es toda una experiencia. Aunque está en pleno centro de Santiago, se trata de un espacio amplio, con aulas espaciosas y sectores en que los alumnos pueden descansar, dialogar y buscar soluciones para los proyectos que sus tutores les entregan. Los colores de las paredes despiertan la creatividad. Y es que el objetivo no es solo enseñar a programar y otras habilidades relacionadas con la tecnología, sino también formar profesionales con la capacidad de hablar en público y trabajar en equipo. “Lo más importante es que acá enseñamos a aprender”, señaló la fundadora.

La formación de cada estudiante tiene un costo de 2 millones de pesos, que CaleiSeis financia, hasta ahora, con los aportes de Mavax, la empresa familiar de Leiva. Pero el objetivo es que el proyecto escale con ayuda del financiamiento de otras compañías que, a su vez, luego puedan contar con los servicios de los egresados de la fundación.

El programa partió el año pasado como un plan piloto en el que participaron 10 personas y en marzo de este año se dio inicio a la segunda generación compuesta por 38 estudiantes, algunos de nacionalidad peruana y colombiana. “Aquí se habla mucho de cómo será el futuro y estas herramientas son importantes para lo que venga”, dice Romina Rojas, alumna de la fundación. Y su fundadora lo corrobora: “Entrenamos a personas en los trabajos del futuro, queremos mejorar la empleabilidad en una de las áreas de mayor demanda y talentos en la empresa de hoy”.