Con su abuelo ya convertido en el croata más rico del mundo, Davor Luksic Lederer navegaba por las azules aguas de la costa Dálmata junto a su familia. Joven, apuesto y sin stress, Davor rápidamente capturó la atención de los flashes –y no precisamente por su apellido– cuando el yate en el que viajaba el […]

  • 25 febrero, 2013
Davor Luksic

Davor Luksic

Con su abuelo ya convertido en el croata más rico del mundo, Davor Luksic Lederer navegaba por las azules aguas de la costa Dálmata junto a su familia. Joven, apuesto y sin stress, Davor rápidamente capturó la atención de los flashes –y no precisamente por su apellido– cuando el yate en el que viajaba el clan atracó en la isla de Hvar, el verano europeo de 2003. “Pasó la noche en el famoso bar Carpe Diem y fue a la disco Veranda donde él mismo tomó la iniciativa y se acercó a una joven de Zagreb con quien compartió el resto de la velada”, fueron las palabras que imprimió un diario local junto a una foto de Davor en la primera plana. En la nota del lado se destacaba la visita de Sophia Loren al país.

Casi una década después de haber robado unos cuantos corazones en la tierra de sus ancestros, Davor (29 años), el segundo de los hijos de Andrónico Luksic Craig, está de vuelta. Sigue siendo joven y apuesto, sigue acaparando miradas y su foto –claro que esta vez luciendo un elegantísimo y sobrio look ejecutivo– vuelve a aparecer en los medios locales.

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“El tímido príncipe de la dinastía Luksic” fue la manera en que la revista Globe tituló la entrevista que le hizo en septiembre pasado para presentar en sociedad al hombre que desde hace un año y tres meses está a cargo de administrar las inversiones de su familia en la nación europea. “Desde la ventana de su oficina en la plaza Ban Josip Jelačić, Davor Luksic puede ver todo Zagreb como si estuviese en la palma de su mano”, es la presentación que hace de él la publicación.

Instalado en un estratégico piso 14, hoy Davor vela por mantener a buen recaudo los más de 800 millones de dólares invertidos por su familia durante los últimos 18 años, presidiendo los directorios de las tres compañías que agrupan los negocios del grupo. Plava Laguna (Laguna Azul) es la más antigua. Comprada por Andrónico Luksic Abaroa el 2002, se trata de uno de los más grandes complejos turísticos del país. Ubicado en la región de Istria, al norte de Croacia y limitando con Estonia, Austria e Italia, sus campings, departamentos y hoteles ofrecen sobre las 21 mil camas día.

El segundo buque que comanda Luksic Lederer, orientado a un turista muchísimo más selecto, es Adriatic Luxury Hotels, nombre que los croatas le pidieron prestado a sus vecinos italianos para bautizar antiguas casas de piedra a orillas del Adriático. Se trata de 12 hoteles y villas que ofrecen “playas privadas, aguas cristalinas y ubicaciones únicas a orillas del mar”. El hotel Odisej, el último de los comprados por Luksic Abaroa antes de morir y emplazado en la isla Mljet, tiene, además de las playas, dos lagunas propias. Y la Villa Sheherezade, por lejos la más querida del patriarca, con cinco habitaciones de lujo, un domo turquesa que resalta desde todos los rincones de Dubrovnik, playa privada y vistas únicas hacia la costa Adriática, se arrienda en 6.000 euros diarios. Nada de raro que entre sus visitantes ilustres, aparte de Elizabeth Taylor y Richard Burton hace cuatro décadas mientras filmaron Cleopatra, haya estado la familia real de Arabia Saudita el año pasado.

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Excelsa Nekretnine es la tercera área de inversiones que mantiene a Davor Luksic ocupado. Junto con ser dueña del teleférico de Dubrovnik, en el que invirtieron más de 6 millones de dólares para devolverlo a la vida tras ser destruido por completo durante la última guerra civil, maneja un atractivo puñado de activos inmobiliarios en más de ocho ciudades croatas.

-¿Qué fue lo que te convenció para hacerte cargo de las inversiones de la familia en Croacia?

-No hubo que convencerme, para mí es un honor trabajar con la familia. Siempre tuve la motivación de quedarme más tiempo trabajando en Europa, específicamente en Londres, pero cuando mi tío Guillermo se acercó a preguntarme si estaba interesado en hacerme cargo del negocio en Croacia, acepté inmediatamente. Primero me pidieron ser asesor de los directorios, para luego comenzar de a poco a involucrarme en el negocio y ocupar la presidencia de los directorios de Plava Laguna, Adriatic Luxury Hotels y Excelsa Nekretnine. Profesionalmente es súper importante. Es un gran salto en mi carrera y una enorme responsabilidad que me dio mi tío.

-¿Y cómo es tu día a día en Zagreb?

-El trabajo es bastante movido. Si bien vivo en Zagreb, donde está el núcleo empresarial y político, viajo mucho a Dubrovnik, Istria y otras ciudades de Croacia para ver los negocios y estar al día en la industria hotelera del país. Mi trabajo implica, además, mantener una relación constante con ministros y autoridades, bancos y estar vinculado con el mundo empresarial, con quienes me reúno en forma permanente. Es muy similar a como se trabaja en Chile.

-¿Es parte de tu responsabilidad buscar nuevas inversiones en Croacia, aunque éstas no sean del rubro hotelero?

– Sí, estoy a cargo de buscar y concretar los negocios en Croacia. Principalmente estamos centrados en crecer y consolidarnos en el rubro hotelero. Nos gusta analizar todas las oportunidades de negocio que se presenten, aunque sean en otras áreas y mercados.

-¿Cómo ves el futuro de los negocios del grupo en una Europa que tiene a sus economías bastante golpeadas?

-Vemos la crisis como una oportunidad para seguir creciendo en el negocio hotelero. Por lo mismo, estamos analizando nuevas oportunidades de negocio en España y Grecia, pero nuestro principal objetivo es consolidarnos en Croacia. Creo que con la inclusión de Croacia en la Unión Europea en julio de este año, la economía verá un repunte y debieran crecer las inversiones en este país.

Carta de navegación

Santiago, Boston, Nueva York y Londres. En estricto orden cronológico, son las ciudades por las que el nieto de de Andrónico Luksic transitó antes de aterrizar en Zagreb. Nació en Chile, estudió en The Grange y apenas salió de cuarto medio se matriculó en la escuela de negocios de la Babson College. En la capital financiera de Estados Unidos fue analista del Deutsche Bank y luego parte del staff del Council of the Americas. Tras cuatro años en Nueva York saltó a Inglaterra, a las oficinas del banco de inversiones Vallar LLP, por otros dos años.

Hasta aquí sólo un entrenamiento para el desafío que se le presentó a mediados del 2011, cuando su tío Guillermo lo invitó a hacerse cargo del proyecto Croacia. La partida de Oscar Hasbún –el ejecutivo que reclutó y formó Luksic para supervisar sus inversiones en tierras adriáticas– a las filas de la Compañía Sudamericana de Vapores, dejó una vacante bien tentadora.

Aunque se tomó unos días para pensarlo, no dudó en aceptar. Para septiembre del 2011, con casa y oficina nueva, se hacía cargo de una agenda intensa. Tras siete meses de negociaciones, Guillermo Luksic y Oscar Hasbún finiquitaban la compra de cinco nuevos hoteles al empresario croata Goran Stror, quien no tuvo otra manera de sortear la crisis.

Tras firmar un cheque por 173 millones de dólares y hacerse cargo de la administración de los nuevos hoteles –que juntos sumaron alrededor de 700 habitaciones más– iniciaron la reestructuración de las compañías. El Bonavia, emplazado en la ciudad de Rijeka, al norte de Croacia, está siendo fusionado al complejo Plava Laguna.

La operación de los otros cuatro, Excelsor, Bellevue, Dubrovnik Palace y Kompas, más los ocho que ya poseían –Gran Villa Argentina, Croatia, Odisej y Supetar Cavtat más las villas Agave, Sheherezade, Orsula y Gavic– se consolidó bajo Adriatic Luxury Hotels. Dubrovnik, una de las ciudades medievales que mejor se conserva en el mundo, es el denominador común de la mayoría de ellos.

A todo el trabajo de fusión se sumó la remodelación del Hotel Parentium, también en Plava Laguna y que significó tenerlo ocho meses cerrado e invertir en él casi 30 millones de dólares a fin de hacerlo pasar de 3 a 4 estrellas plus.
Los números, terminado su primer año de gestión, dejaron a Davor con un dulce sabor en la boca. Plava Laguna vio su Ebitda crecer un 4% respecto del 2011, recibiendo a aproximadamente 300 mil pasajeros. Los ingresos de Adriatic Luxury Hotels crecieron un 12% en relación al año anterior, recibiendo en sus instalaciones 123 mil pasajeros. “En Excelsa superamos los 300 mil pasajeros en el teleférico durante 2012, algo que estuvo por sobre nuestras expectativas. Todo se vio potenciado a raíz de que los turistas, principalmente europeos, migraron hacia Croacia producto de la crisis que enfrentan destinos tradicionales como Grecia, España y el Norte de África”.

Por lo que a Davor respecta, los días que se avecinan continuarán siendo movidos. “Me involucro en el día a día, en las reuniones de directorio, estoy siempre en contacto con nuestros gerentes generales y participo todas las semanas en Dubrovnik e Istria de los comités ejecutivos, viendo temas de operaciones, finanzas, recursos humanos e inversiones, siguiendo muy de cerca el proceso de ventas”.

-¿Cómo es llamarse Davor Luksic en un país como Croacia, donde probablemente el apellido no es tan identificado con una familia como en Chile?

-En los círculos empresariales donde me desenvuelvo saben bien quién es la familia Luksic. Pero, en general, soy uno más, lo que siempre es bueno.

-¿Cómo haces para ver a tus amigos, te visitan muy seguido?

-Vivir en Zagreb es una experiencia espectacular, es una ciudad segura, limpia, entretenida. Además, tiene la particularidad de que está ubicada cerca de las principales capitales de Europa: en dos horas estoy en cualquier parte. Mis amigos más cercanos están en el resto de Europa y puedo visitarlos seguido.

-¿Quiénes consideras son tus mayores mentores en el mundo de los negocios?

-Dentro de la familia están los mejores mentores que podría llegar a tener: mi papá y mis tíos Guillermo y Jean Paul. También hablo mucho con mi hermano mayor, Andrónico, que siempre tiene buenos consejos.

-¿Cómo se hubiese sentido tu abuelo viéndote a cargo de lo que él inició en Croacia?

-Creo que mi abuelo estaría muy contento, sobre todo con lo que se ha hecho los últimos dos años, las nuevas compras de hoteles en Dubrovnik y las inversiones que se han hecho en las compañías. Él ha sido un pilar fundamental en mi formación profesional y personal. Siempre tenía unas historias increíbles y era un goce escucharlo hablar de cómo llegó a ser lo que fue y lograr lo que tuvo. Sus historias de negocios siempre fueron una gran entretención para mí. •••