Multiexport Foods no sólo ocupa posiciones vanguardistas en la producción de salmones, también está empeñada en ser punta de lanza con un modelo de negocios que no descuida el medioambiente y la calidad de vida.

  • 3 septiembre, 2008

 

Multiexport Foods no sólo ocupa posiciones vanguardistas en la producción de salmones, también está empeñada en ser punta de lanza con un modelo de negocios que no descuida el medioambiente y la calidad de vida.

Los pontones, esas “casas flotantes” que usan las salmoneras en sus centros de cultivo en el sur de Chile, tienen un nuevo rostro. Sí, porque Multiexport Foods encargó la construcción de pontones “cinco estrellas” a Juan Sabbagh, renombrado Premio Nacional de Arquitectura y arquitecto corporativo de la compañía.

Y no se trata sólo de alcanzar un diseño innovador, sino que de hacer un cambio real y concreto que vaya más allá de las apariencias. Por eso, todas las casas flotantes de Sabbagh cuentan con calefacción central, plasmas con TV satelital, computadores con Internet y telefonía IP, salas de juego, habitaciones, baños y cocina.

En el proceso de producción de este cambio se hicieron dos diseños: pontones alimentadores con habitabilidad: es decir, casas fl otantes que almacenan alimentos para los salmones, por un valor aproximado de 440.000.000 pesos; y pontones donde vive personal administrativo, cuyo costo es de alrededor de 340.000.000 pesos.

El encargado de dar forma a estas innovaciones, Juan Sabbagh, explica que los pontones “son una solución sencilla a un tema complejo: insertar adecuadamente en el medioambiente la infraestructura de una compañía, sin dejar huellas. Cuando talas un bosque o nivelas un cerro para construir una casa, produces un daño. En cambio, esta casa flotante no deja huella y tampoco daña el medioambiente, porque es una estructura autosustentable: genera su agua potable, trata sus aguas servidas y la basura se almacena en compartimentos que luego se procesan en tierra firme”.

Arturo Clement, gerente general corporativo de Multiexport, destaca que “nuestras casas flotantes son un proyecto innovador y sumamente vanguardista para la industria. Juan Sabbagh interpretó muy bien la idea que teníamos de mostrar que se puede producir sin alterar”. Ha sido tal el impacto que ha causado el proyecto, que la organización del World Architecture Festival de Barcelona nominó a estos pontones al Premio Mundial de Arquitectura 2008, diseño que fue seleccionado para competir en la categoría “casas”. Este certamen, de gran importancia internacional, evaluó 722 proyectos provenientes de 63 países, de los que clasificaron 200 para las diferentes categorías en concurso.