Dreamers, sus planes de infraestructura y un mensaje a Corea del Norte fueron algunos de los tópicos.

  • 31 enero, 2018

El martes 30 de enero, Donald Trump, presidente de EEUU, ofreció su primer discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso, donde rindió cuentas a los legisladores para presntar los logros y nuevos retos de su presidencia.

El presidente utilizó el término “soñadores”, empleado para referirse a los jóvenes indocumentados que llegaron al país como niños, para reinterpretar el concepto de “sueño americano” y ensalzar los logros económicos cosechados bajo su Presidencia. “Mi deber es defender a los estadounidenses y su derecho al sueño americano porque ellos también son soñadores”.

Trump se sirvió de la rápida construcción del emblemático edificio neoyorquino -en tan solo un año- para atacar los trámites burocráticos actuales y pedir al Congreso un plan de inversión de 1,5 billones de dólares para tener las infraestructuras “seguras y modernas” que necesita el país.

“Las experiencias pasadas demuestran que la complacencia y las concesiones solo incitan a la agresión y la provocación”, dijo sobre Corea del Norte el mandatario, quien avanzó que no repetirá los “errores” de sus predecesores en este ámbito.

El presidente mantuvo la línea de “EEUU primero” que promovió durante su campaña presidencial y su primer año al frente de la Casa Blanca, y dijo que se ha acabado la “era del sometimiento” a los tratados internacionales en materia comercial: “Trabajaremos en arreglar los malos tratados y negociaremos nuevos”, sentenció.

El magnate se refirió al polémico reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel y criticó que docenas de países cuestionaran en la ONU la “soberanía de EEUU” para tomar ese tipo de decisiones. En esta línea, pidió al Congreso que se asegure de que solo los “amigos” de EEUU se beneficien de su ayuda financiera.

Trump continuó con la retórica que le hizo destacar en la campaña de 2016 y afirmó que el muro previsto en la frontera sur con México “cierra las lagunas explotadas por criminales y terroristas para ingresar” en su país. También reclamó un “sistema migratorio seguro, moderno y legal”, e incidió en la necesidad de fortalecer las fronteras, lo que consideró esencial para que “las drogas y las pandillas” no lleguen a las comunidades.