El consumo de este tipo de productos con efectos positivos en la salud humana avanza firme en Chile, siguiendo la tendencia global. Saludable, natural, orgánica y exótica. Estos son los atributos que mejor definirán este año el concepto de una dieta ideal basada en los populares superalimentos, aquellos ricos en nutrientes, con un poderoso efecto […]

  • 10 enero, 2018

El consumo de este tipo de productos con efectos positivos en la salud humana avanza firme en Chile, siguiendo la tendencia global.

Saludable, natural, orgánica y exótica. Estos son los atributos que mejor definirán este año el concepto de una dieta ideal basada en los populares superalimentos, aquellos ricos en nutrientes, con un poderoso efecto sobre la salud humana.

Esta es la tendencia mundial que en los últimos tres años se ha mantenido firme, siguiendo el cambio profundo que está atravesando la industria de alimentos, en respuesta a la exigente demanda del consumidor.

“Hoy como nunca (la industria) debe responder a las múltiples demandas de los consumidores que cada vez están más conscientes de la relación salud-nutrición y el impacto medioambiental de sus decisiones de compra”, indica el estudio “Chile Saludable: Oportunidades y Desafíos de Innovación para una alimentación saludable desde lo natural”, elaborado por la Fundación Chile (FCh).

En ese contexto, acá una selección de los especialistas con los superalimentos que serán tendencia este año.

Las apuestas exóticas

– Proteínas vegetales: ideales para complementar la dieta de quienes tienen un consumo bajo o nulo de proteínas de origen animal. Ayudan a la ruptura de proteínas musculares durante el ejercicio físico. Uno de los más populares es la Sacha Inchi, una semilla de la Amazona peruana también conocido como maní del Inca y la arveja. Este año llegarán a Chile.

– Moringa: es una hoja originaria de la India. Conocida como “árbol de la vida”, tiene cuatro veces más fibra que la avena, dos veces más vitamina A que las zanahorias, catorce veces más calcio que la leche e igual cantidad de más potasio que el plátano, además de nueve veces más hierro que la espinaca. Este año debiera incrementar considerablemente su consumo en Chile.

– Camu Camu: es vital para el sistema inmunológico. Con un promedio de 30 veces más vitamina C que la naranja, este fruto del Amazona es la fuente natural que hará del consumo de esta vitamina una nueva tendencia nacional en 2018. Con sólo agregar 3 gramos de de este superalimento a las comidas se satisface todo el requerimiento vitamínico diario.

– Ashwagandha: este año varias materias primas de la medicina ayurvédica comenzarán a ser conocidas en el mercado local. Es el caso de la Ashwagandha. Originaria de las montañas altas de los Himalaya y conocida como “Ginseng Indio”, esta planta reduce la producción excesiva del cortisol -hormona que se libera como respuesta al estrés-, convirtiéndose en el relajante natural que dará que hablar este año.

– Cúrcuma: tradicionalmente ha sido utilizada como condimento y poco a poco sus propiedades desinflamatorias empiezan a tener más protagonismo. Para tener un real efecto, su principio activo, la curcumina, deber ser de al menos un 3% y al igual que el resto de superfoods, es importante que cuente con un certificado que acredite el ser orgánica.

– El reino de los hongos: el consumo de polvo de hongos para robustecer el sistema inmunológico debiera este año consolidarse, liderado por Chaga y Reishi. Lo interesante es que Chile cuenta con variedades únicas que han sido muy poco exploradas hasta ahora.

Las apuestas tradicionales

– Avena, quínoa y legumbres: la primera tiene una alta cantidad de fibra soluble que la vuelve saciante, lo que permite controlar peso. Además reduce el colesterol y el azúcar en la sangre. La quínoa y las legumbres, en tanto, aportan proteínas, vitaminas y minerales.

– Snack sin sello negro: el mercado está cada vez más especializado en productos como jugos, galletas y confites endulzados naturalmente y bajos en calorías y grasas saturadas.

– Brócoli, coliflor y zanahorias: su alto contenido de fibras ayuda a disminuir el consumo de calorías y favorece los procesos digestivos.

– Cerezas: excelente fuente de antioxidantes naturales al igual que los arándanos y los nísperos. Su consumo combate reacciones asociadas al cáncer, por ejemplo, la formación de radicales libres.

– Pescados: ricos en ácidos grasos Omega 3, únicos en este tipo de alimento. Tienen la gracia de reducir la acumulación de colesterol en las arterias y así evitar los riesgos de ataques cardíacos.