La influencia no es ahora monopolio de pocos. Un nuevo poder está emergiendo. Uno que no tiene que ver con altos cargos o extensas trayectorias, sino que mide sus fuerzas en la medida de sus capacidades y logros. Identificamos a 30 agentes de cambio que están marcando pauta en sus diferentes ámbitos de acción en Chile y que, de una u otra manera, se están transformando en referentes de este nuevo poder. Por Equipo Capital.

  • 17 julio, 2012

 

La influencia no es ahora monopolio de pocos. Un nuevo poder está emergiendo. Uno que no tiene que ver con altos cargos o extensas trayectorias, sino que mide sus fuerzas en la medida de sus capacidades y logros. Identificamos a 30 agentes de cambio que están marcando pauta en sus diferentes ámbitos de acción en Chile y que, de una u otra manera, se están transformando en referentes de este nuevo poder. Por Equipo Capital.

Los otros por Andrés Benítez
Los 30 rostros del nuevo poder

 


Los otros
Por Andrés Benítez

Rector de la Universidad Adolfo Ibáñez

Hay dos formas de hacer un ranking de poderosos. La primera, las más tradicional, es simplemente asumir que quienes ostentan cargos importantes, son necesariamente los que también ostentan el poder. Si uno sigue esa lógica, entonces es obvio que el presidente encabezaría la lista, seguido por los ministros y los parlamentarios, por mencionar algunos. El problema de este enfoque es que no siempre el cargo entrega poder. En Chile tenemos un ejemplo perfecto en el actual ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter quien, como jefe de gabinete, debiera ocupar un lugar destacado en la lista de influyentes. Pero sabemos que no es así, por cuanto Hinzpeter no ha actuado como el tradicional ministro del Interior.

Por eso hay una segunda manera de ver el tema. Se trata de buscar aquellas personas que están influyendo en la sociedad, independiente del cargo que ostentan. Esta lista, que es la que aquí se presenta, es naturalmente más arbitraria y discutible, pero tiene el gran valor de escarbar un poco más en aquellas personas que hoy son referentes importantes en las distintas áreas de la vida chilena. Tampoco se trata de jóvenes líderes o promesas. Porque si bien no priman los más viejos en la lista, la mayoría de ellos tampoco son jóvenes. Se trata más bien de personas que ya llevan sus años trabajando y consolidándose en sus áreas. Finalmente, es posible que este tipo de poder, más asentado en la persona, coincida con alguien que también ostenta un cargo de alta responsabilidad. Pero lo importante es que no está en esta lista por ello, sino por la forma en que ha ocupado su cargo.

Un caso emblemático de esto último es el de Ramiro Mendoza. Ningún otro contralor había tenido la influencia que él le ha dado al cargo, y ese es un mérito personal. No por nada, cuando abre un cupo en su repartición, recibe los curriculum de algunos de los mejores alumnos de las escuelas de Derecho, algo que nunca antes había pasado. Un caso similar es el de Carolina Schmidt, la única ministra considerada en el ranking de los poderosos. Ella tiene el mérito de haber transformado una secretaría más bien secundaria dentro del gobierno -ni siquiera es ministerio- en algo muy visible, logrando de paso sacar adelante uno de los proyectos más emblemáticos de la actual administración: el posnatal de 6 meses. De paso, se convirtió en la ministra mejor evaluada del gabinete, algo que nadie hubiera imaginado. Ambos casos demuestran entonces que su influencia no tiene que ver sólo con el cargo, sino con ellos mismos.

Bernardo Matte Larraín, por su parte, es un gran ejemplo de un liderazgo sin cargo, algo que no es menor tratándose del sector empresarial. El actual presidente de Colbún, que hace poco hizo noticia por el hecho político más significativo de los últimos años -la paralización de la línea de HidroAysén-, viene adquiriendo un rol muy significativo desde hace un buen tiempo. Así como su tío, Eliodoro Matte, participa de la vida pública a través del CEP, Bernando hace algo similar en ICARE, del que es uno de los vicepresidentes, y es quien dirige el círculo Empresa y Sociedad, donde se tratan los temas más candentes de la actualidad. En un camino similar, pero en otro ámbito, está Ignacio Rivadeniera, cuya influencia en La Moneda ha traspasado con creces su cargo de director de Contenidos. Es una de las personas más cercanas y de confianza de Piñera y su voz es siempre escuchada en todo tipo de materias.

Fuera de la política o del mundo de la empresa, la verdad es que no es fácil tener mucho poder. Sin embargo, hay personas que sí logran traspasar las fronteras, como es el caso del arquitecto Alejandro Aravena, el director del proyecto Elemental, que cambió la forma de enfrentar el problema de las viviendas sociales en Chile, generando una verdadera revolución cultural y de políticas públicas en ese tema tan relevante. Por ello es, por lejos, el arquitecto chileno más reconocido; tanto, que en la actualidad es miembro del jurado de premio Pritzker, que es como el Nobel de la arquitectura. Pero si lo de Aravena es significativo, lo de Pablo Simonetti es casi una hazaña, ya que su poder radica en su apoyo al mundo gay, algo inimaginable hace algunos años en Chile. Simonetti es, por ello, una de las personas más poderosas del país toda vez que ha impulsado cambios -como la ley antidiscriminación- que cambiarán para siempre a Chile en estas materias.

Casos como los de Camila Vallejo e Iván Fuentes, por otra parte, representan ejemplos de nuevos liderazgos cuyo poder radica en movimientos sociales. No tienen que ver con cargos, sino con un grado de influencia ganado por las circunstancias. La Vallejo es, en gran parte, responsable de la verdadera revolución que se vive en materia de políticas públicas en educación en nuestro país, y pese a que perdió su reelección en la Fech, es evidente que sigue siendo la cara del movimiento estudiantil, lo que prueba que la influencia no depende de la posición que uno ocupe en la sociedad, sino de la persona.

Estos son algunos ejemplos de esta lista del poder de Capital. De seguro no están todos los que tienen que estar, pero es un intento serio por mostrar a personas que, independientemente de sus cargos, están ejerciendo influencia en nuestro país. Gente que está provocando cambios efectivos y que para ello han usado sus cualidades personales. Lo que nos muestra que, para hacer una diferencia, no es necesario o no basta con adquirir un cargo. Hay que tener pasión, convicción y un sentido de servicio público muy desarrollado.

{mospagebreak}

Los rostros del nuevo poder

La influencia no es ahora monopolio de pocos. Un nuevo poder está emergiendo. Uno que no tiene que ver con altos cargos o extensas trayectorias, sino que mide sus fuerzas en la medida de sus capacidades y logros. Identificamos a 30 agentes de cambio que están marcando pauta en sus diferentes ámbitos de acción en Chile y que, de una u otra manera, se están transformando en referentes de este nuevo poder. Por Equipo Capital.

Bernardo Larraín: Nace un líder
A principios de 2010, cuando todavía los conflictos sociales no estallaban con la magnitud que lo hicieron el año pasado, el entonces gerente general de Colbún, Bernardo Larraín Matte, se paró frente a un grupo de empresarios y ejecutivos que participaba en un seminario de Icare y entregó su diagnóstico: “nos hablamos a nosotros mismos o bien al mundo político y a la elite social”, fueron las palabras que resonaron fuerte en los salones de CasaPiedra.

En el discurso de Larraín había dos temas que al empresario le venían dando vueltas desde hacía un rato. En el día a día de Colbún había sido testigo directo del cada vez mayor interés de las comunidades por participar y dar su opinión frente a grandes proyectos de inversión. Además, le inquietaba el hecho que el rol de los gremios había estado supeditado a defender el modelo económico y no necesariamente a promover sus virtudes frente a la ciudadanía.

Desde entonces, Larraín se ha transformado en un interlocutor de los empresarios para tratar los temas y desafíos que implica relacionarse con una sociedad cada vez más empoderada y exigente.

En marzo pasado decidió dejar la gerencia general de Colbún para pasar a la presidencia de la empresa y paulatinamente empezó a concentrar sus esfuerzos en un rol más público. Fue así como se transformó en el precursor y presidente de un nuevo círculo de Icare, Empresa y Sociedad, que busca justamente tender puentes y mejorar la comunicación entre los empresarios y el resto de la comunidad.

El seminario La Empresa en los Tiempos del Cólera, realizado en mayo pasado, marcó el debut de este círculo, que entre sus primeras actividades tiene al Programa Puentes, que consiste en agendar reuniones entre la empresa y otros mundos. Ya se han realizado dos de estos encuentros: uno con representantes de la política, otro con asociaciones de consumidores y ahora viene uno con medios de comunicación.

Pero esta no es la única razón por la cual Bernardo Larraín ha tomado mayor protagonismo e influencia en el mundo de los negocios y la empresa. Su rol en la discusión energética país también está dando de qué hablar. Sobre todo, después de la recomendación que Colbún hizo a HidroAyén para dejar en stand by el proyecto a la espera de mayores definiciones de la matriz energética de Chile.

Justamente por el protagonismo y liderazgo que ha demostrado en todos estos temas, es que para varios está claro que es él quien representará a la generación de recambio en la familia Matte.

 

Iván Fuentes: El ciudadano
“Un tipo común que todavía está postulando a casa” es como se autodefine Iván Fuentes, el dirigente social que lideró el movimiento de Aysén que mantuvo en vilo durante semanas a la administración Piñera y que hoy se ha convertido en un referente de la lucha ciudadana.

Hijo de la tierra, de padres campesinos, con once hermanos, a los nueve años ya era jornalero. A duras penas logró terminar cuarto medio y se hizo de un oficio buscando nuevas oportunidades en el sur. Pero el mar no sólo le dio trabajo, sino también voz. A poco de convertirse en buzo, se percató de la necesidad de aunar fuerzas entre sus pares para salir adelante y lo hizo. En esos años lideró negociaciones colectivas con empresarios para cambiar los motores de los botes y mejorar la posición de los pescadores ante el poder comprador.

“El sentido de bandada, de cardumen, de manada, nos da la fuerza a los que no tenemos fuerza, nos da poder a los que no tenemos poder”, fue una de las claves de su discurso en Puerto Aguirre, a fines de los noventa, para convencer a los suyos de trabajar en equipo. Con el mismo discurso puso en la agenda la postergación de los habitantes de Aysén.

Conocedor de la pobreza, su discurso ciudadano ha calado tan hondo que hoy partidos políticos, gobierno y empresarios lo quieren de su lado. Le han llovido las ofertas, pero Iván Fuentes se mantiene fiel a quienes lo han ungido. Dice que seguirá siendo un hombre independiente para defender a Chile de las injusticias. “Los que están arriba se olvidan del sentido del dolor. No queremos más discursos técnicos ni más gráficos, sino de verdad, desde la periferia a La Moneda”, advierte.

Ha sido la sencillez de las palabras de este pescador haciéndose cargo del descontento de la gente con el sistema, de la necesidad de hacer cambios, para evitar barricadas y sembrar semillas, lo que ha cautivado a los chilenos de norte a sur. Hoy es requerido por otros movimientos, en los que ha adoptado una posición de apoyo y asesoría, como en el caso de la planta de Freirina, en Huasco.

Iván Fuentes hoy no pasa inadvertido. Se plantó frente a los empresarios en Icare, se ha reunido con los precandidatos presidenciales, va a la UDI, a RN y donde pueda dar a conocer su discurso. Tanta popularidad la vivimos en carne propia tratando de fotografiarlo frente a La Moneda, donde la gente se acercó, lo saludó y hasta lo abrazó.

 

Ramiro Mendoza: el vigilante
A mediados de abril del 2007, a pocos días de asumir como Contralor General de la República, Ramiro Mendoza se reunió con los más de 700 funcionarios de Santiago –y con otro buen puñado que lo siguió vía videoconferencia en regiones– para rayar la cancha de lo que serían sus ocho años a cargo de la institución. Ese día el debutante contralor se quejó de la pérdida de protagonismo que había sufrido la entidad estatal e involucró a la audiencia en el tremendo reto que se les venía: fortalecer la institución.

Y ¡vaya que ha avanzado! A poco más de cinco años de aquello –sin cambios legales de por medio– Mendoza logró reorientar la Contraloría con fuertes procesos de apertura y transparencia.

Los mismos que lo oyeron cuando partió, destacan que “si dudamos de lo que podía hacer, hoy nadie discute cómo su labor ha ayudado a mejorar la conciencia de un correcto uso de los recursos públicos”.

De inmediato se viene a la mente el caso Kodama, cuando el Contralor tuvo un rol preponderante al investigar y establecer que “hubo un ardid” para lograr que el ministerio de Vivienda pagara $ 17 mil millones a la constructora, por supuestos gastos extras en obras de un corredor del Transantiago. El caso terminó con la salida de la ministra y del subsecretario de Vivienda de la época.

Con el mismo foco, desde diciembre pasado la Contraloría creó el mecanismo de Auditorías Integrales Aleatorias (AIA), a través de las cuales cualquier institución pública, mediante una matriz de riesgo, puede salir sorteada para ser auditada por los hombres de Mendoza para vigilar el correcto uso de los recursos. El foco de Mendoza, eso sí, está puesto en aquellos organismos que manejan recursos para la educación y salud, que son los que más directamente afectan a la gente.

Tan en serio se tomó Mendoza también lo de transparentar el trabajo del organismo que desde hace un tiempo, en la web se encuentran “todos los productos” con que trabajan, como se refieren internamente a los dictámenes, investigaciones y auditorías a disposición de quien quiera mirarlos.

Y lo que ha sorprendido no sólo a la administración pública, sino también a políticos y privados, es que el contralor es la primera autoridad nacional en transparentar ciento por ciento su agenda. Cualquier chileno puede saber, a través de la web, con quién se reúne, qué hace y a quién visita cada día Ramiro Mendoza.

 

Tomás Dittborn: cazador de consumidores
En enero de este año Tomás Dittborn (50) y su socio Ignacio Unzueta participaron del exclusivo Master Class de Hyper Island, un bootcamp digital que se ha transformado en uno de los secretos mejor guardados de los publicistas a nivel mundial. Según The Huffington Post, por estos días es el lugar más relevante para conocer las nuevas tendencias en comunicación.

Es que a Tomás Dittborn no le vienen con cosas. Lo suyo son la información, la comunicación y las tendencias. Por eso es que parte de su día se la pasa en eso, mirando qué está ocurriendo en el mundo y en Chile y paseándose por las ciudades que marcan pauta. Los más de 20 años que suma en el mundo de la publicidad los ha vivido a pulso, aventurándose, innovando, transgrediendo, proponiendo y perdiendo el miedo a plantear cosas ridículas.

Tras varios años en una multinacional de la publicidad, hace dos décadas se propuso emprender y junto a Unzueta armó Dittborn & Unzueta, que hoy es una de las principales agencias de publicidad locales. Pero no se convirtió en una más. En esos años, la apuesta fue focalizarse en un área poco explotada: el marketing directo, que hoy ha derivado a hacerse cargo del nuevo consumidor. “Nos conectamos con la realidad y su pulsión para pensar qué decir y cómo decirlo. Después, hablemos de publicidad”, sentencia en su página web.

Dittborn conoce al consumidor chileno como nadie. Fue el hombre clave en el cambio de formato de la comunicación de los bancos –siempre muy tradicionales– con Santiago Ofertas, del entonces Banco de Santiago. La rompió con la publicidad de la exitosa telenovela Machos de Canal 13 y siguió con el éxito de Protagonistas de la Fama. Además, ha sido actor principal en la comunicación de empresas tan relevantes como Falabella, CMR, Claro, Mall Plaza y Sodimac.

En él confió exitosamente el empresario Álvaro Saieh para posicionar la devaluada marca Unimarc, cuando se hizo de la cadena de supermercado, campaña con la cual, además de cambiarle la cara a la marca, recibió el Max Effie en 2010 de eficiencia publicitaria, y el año pasado Marketing Best los eligió como mejor agencia.

Fue uno de los primeros creativos en utilizar rostros internacionales, como el de la modelo Kate Moss o el del cantante Lenny Kravitz para marcas locales.

Haciéndose cargo del nuevo consumidor, hoy lidera un cambio estratégico clave que apuesta por encantar al “dialogante consumidor”, como le llaman en la agencia al nuevo chileno. Habrá que ver con qué sorprende más adelante.

 

Pablo Simonetti: igualdad en la agenda
El domingo 29 de mayo de 2011, el escritor Pablo Simonetti fue uno de los invitados estelares de Tolerancia Cero, de Chilevisión. Ese día habló firme, claro y directo frente a las cámaras acerca de los derechos de los homosexuales y de la poca tolerancia de la sociedad chilena. Un discurso abierto pocas veces visto en la pantalla local.

El propio Simonetti ha contado que ese día, tras ese episodio, se dio cuenta de que su vida y su misión se alejarían, al menos por un rato, de la literatura. La semilla estaba lanzada. Pocos días antes del programa junto al abogado Antonio Bascuñán y a Luis Larraín, hijo del director ejecutivo de Libertad y Desarrollo, tomaron la decisión de crear Iguales, una fundación que trabajara por la plena inclusión de la diversidad sexual en la sociedad chilena “a través de la investigación, la difusión, la educación, el desarrollo de políticas públicas y la gestión legislativa”, como dice exactamente su misión.

Y a poco más de un año de aquella vorágine, tiene cuentas alegres que sacar. La administración Piñera firmó el proyecto de ley de Acuerdo de Vida en Pareja y por primera vez en la historia de Chile un presidente recibió en La Moneda a representantes de la diversidad sexual.

En Iguales, comandada por Simonetti, trabajan 300 voluntarios de manera activa y suman más de tres mil adherentes. El escritor y su equipo lograron cambiar un paradigma de la lucha homosexual: trabajar por la diversidad desde el centro, no desde el margen. Ejemplos de ello sobran, pues esta lucha no sólo la están dando gays o lesbianas, sino que profesionales, universitarios e incluso escolares heterosexuales apoyan la causa. Sus charlas sobre la diversidad este año llegaron incluso a dos prestigiados colegios de la capital: Santiago College y Saint George.

La fuerza de este movimiento ha permeado tanto que hoy el trabajo de Iguales ha dado un paso más de la mano de organizaciones que defienden los derechos de mujeres, inmigrantes, judíos, protestantes, católicos y mapuches. Juntos dieron pelea por la naciente Ley Antidiscriminación.

Pablo Simonetti logró que discriminación, diversidad sexual e igualdad se convirtieran en parte de la agenda de Chile. Y su alcance ha sido tal que la última marcha organizada por el movimiento congregó a 80 mil personas, familias incluidas, en la calle; e incluso a ministros de gobierno, como Harald Beyer, que también adhirió a la manifestación.

 

Christoph Schiess: el poder de reinventarse
“Mi mensaje para los empresarios es que estén abiertos a repensar sus vidas, sus objetivos y sus metas”. La frase es de Christoph Schiess, el empresario de origen alemán que a los 48 años decidió dejar las inversiones familiares en manos de buenos administradores… para emprender de nuevo.

Su discurso dejó perplejos a varios de sus pares. En Chile los empresarios no acostumbran a dar esos vuelcos. Pero hace unas semanas dejó claro su propósito en revista Qué Pasa: “Nadie debiese llegar a viejo pensando que hay cosas que siempre quiso hacer y no hizo. Todo empresario debiese preguntarse, de verdad, a qué quiere dedicar su tiempo. Como chileno sentí que debía aportar a la sociedad”.

Eso significó renunciar a directorios y a la cabeza de Transoceánica, el diversificado holding que formó su padre y que controla hoteles, Aguas Puyehue, cervezas Kross e importantes participaciones en Sudamericana de Vapores, Cencosud, Marinsa y Copec.

Christoph Schiess, que siempre ha cultivado un bajísimo perfil, seguirá así, pero a través de su family office, Genesis, quiere dar de qué hablar apoyando nuevos emprendimientos, propios y de terceros.

La familia Schiess ha sido un tremendo referente si de aporte empresarial al desarrollo de la cultura en Chile se trata. El Teatro del Lago, en Frutillar, que les pertenece, se ha convertido en un icono que ha permeado en la necesidad de apoyar desde el sector privado a distintos ámbitos de la sociedad.

El discurso de Schiess apunta precisamente a eso. A aunar fuerzas. A que los empresarios se atrevan a innovar, a salir de los parámetros tradicionales, de las rutinas, a cambiar la forma de relacionarse con sus empleados. Plantea que el sector privado debiera ser más integrador, terminar con las rigideces entre jefes y trabajadores.

Con la misma motivación, su señora, Jeannette Von Wolfersdorff, se alejó de Transoceánica para emprender en lo social. En 2011 habló con Capital acerca de la necesidad de que los empresarios chilenos le devuelvan la mano a la sociedad.

Un matrimonio que marca pauta y que se las trae a la hora de mirar la empresa del futuro.

{mospagebreak}

Los rostros del nuevo poder

La influencia no es ahora monopolio de pocos. Un nuevo poder está emergiendo. Uno que no tiene que ver con altos cargos o extensas trayectorias, sino que mide sus fuerzas en la medida de sus capacidades y logros. Identificamos a 30 agentes de cambio que están marcando pauta en sus diferentes ámbitos de acción en Chile y que, de una u otra manera, se están transformando en referentes de este nuevo poder. Por Equipo Capital.

Nicolás Shea: el emprendedor
En vez de mesada, sus papás le daban maíz para alimentar a las más de 100 gallinas que tenía. A los 12 años, Shea ya tenía su primer negocio. Ese fue el debut de quien es considerado por muchos como el máximo representante del emprendimiento en Chile. “Las mujeres influyen muchísimo en el tema de emprender. Mi mamá siempre me empujó a atreverme, desde chico”, cuenta este ingeniero comercial, Master en Educación de la Universidad de Columbia y de administración de empresas en Stanford.

Shea se prometió ser empresario antes de los 30 años. Y lo cumplió. Entre sus logros figuran desde la creación de un jardín infantil hasta Start-Up Chile, el programa que busca atraer emprendedores de todo el mundo para que inicien sus negocios en el país. Shea es inquieto y siempre está craneando un nuevo emprendimiento. Después de trabajar como asesor del ministerio de Economía se dio cuenta que era necesario que los emprendedores contaran con un interlocutor válido frente al gobierno y las asociaciones gremiales. Así nació la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech) que actualmente dirige.

“En general el emprendimiento es una actividad medio solitaria. Apoyarse mutuamente es muy necesario”, explica Shea, quien acaba de ser elegido como miembro del grupo de los 50 líderes del milenio, que preside Moisés Naím. La Asech ya cuenta con 1.300 socios en 12 regiones. La meta es tener 100 mil emprendedores para el 2014.

Pero, pese a organizar a los emprendedores, no ha dejado de ser uno de ellos. Por estos días, Shea está con su cabeza puesta en Cumplo, un sistema de préstamos online entre personas a una tasa de interés mucho menor que las de los bancos. Un emprendimiento que ha despertado las alarmas de la Superintendencia de Bancos que lo denunció por considerar que podría estar infringiendo el artículo 39 de la ley general de bancos. “En Chile, desgraciadamente, no existe un ministerio de ciencia y tecnología. Quizás es un rol que podría cumplir el ministerio de Economía. Debería existir un equipo para que cuando traigas un emprendimiento disruptivo, como Cumplo, te pregunten cómo te podemos ayudar en vez de qué susto, cómo lo podemos parar”, se queja.

Matías Rivera: Capitán Planeta II
Cuatro meses, lluvia de e-mails, decenas y decenas y decenas de reuniones, llamadas telefónicas por miles, más de cien empresas contactadas, incontables puertas golpeadas y un buen puñado de hechos azarosos terminaron por dar resultados. Matías Rivera –ingeniero civil industrial y gerente general de Patagonia Sur– logró levantar Reforestemos Patagonia, la iniciativa más ambiciosa que ha surgido en Chile para revitalizar las Torres del Paine, en tiempo record. Ya hay 20 grandes empresas aportando y personas de todo el mundo, anónimamente, donando su árbol por 2.000 pesos y más de 60 mil especies ya plantadas.

El 30 de diciembre del 2011 una imprudencia, como tantas otras, puso a las Torres del Paine en el centro de la noticia mundial. Bosques milenarios desaparecían en medio de cenizas y humo. Rivera, en vez de lamentarse –que por cierto, lo hizo– se la jugó por ir más allá. Puso manos a la obra y contra el reloj. Conocedor de la zona, sabía que la única manera de recuperar lo perdido era poniéndose a reforestar en la primera ventana posible: abril-mayo 2012. La segunda ventana ya sería septiembre-octubre. Los dos únicos instantes que estas australes tierras permiten recibir nueva vegetación, asegurando una alta tasa de sobrevivencia.

“En sólo cuatro meses logramos materializar esta idea, hacer las alianzas con las instituciones públicas involucradas y lanzarla como una campaña ciudadana sin fines de lucro. Cuando es necesario generar las confianzas para llevar adelante un proyecto de esta magnitud; cuando son muchos los actores involucrados y hay que coordinar una serie de acciones, se requiere de mucha interacción, tiempo y energía. Y como estábamos tan seguros de nuestro proyecto, no ahorramos en tiempo ni en energía”, cuenta Matías desde California.

Tras plantar sobre 60 mil árboles en la fecha planificada voló hasta Sungularity University (creada por Google y la NASA), donde se convirtió en el tercer chileno en ser aceptado para, en dos meses y medio, recibir las herramientas que lo harán perfeccionarse en iniciativas sociales de alto impacto.

Pero su tarea en Chile no descansa. La meta 2012, para mantener con vida uno de los mayores pulmones del planeta, es plantar un millón de árboles en los parques nacionales Torres del Paine, Laguna San Rafael y las reservas Laguna Carlota y Cerro Castillo. De ahí en adelante la tarea se hace aún más titánica. Porque esto es sólo una parte del gran plan de recuperar las más de 3 millones de hectáreas de bosques desparecidos en incendios a lo largo de los últimos cien años.

Alexis Kalergis: la batalla contra el sincicial
Abuelo griego, padre italiano, madre chilena. En el ADN del doctor Alexis Kalergis venía impregnado el interés por el conocimiento. Igual que en las antiguas civilizaciones que dominaron el mundo.

Desde chico se fascinó con la ciencia. Estudió Bioquímica en la Universidad Católica y a los 23 años viajó a Nueva York a cursar un doctorado en el Albert Einstein College of Medicine. Ha sido uno de los pocos chilenos –si no el único- en ganar la beca Helen Hay Whitney, la más prestigiosa de Estados Unidos y con la que pudo perfeccionar sus estudios en inmunología en la Universidad Rockefeller.

Al actual director del Instituto Milenio le interesa comprender el origen y mecanismo de las patologías que afectan a los humanos. El año 2004, cuando volvió a Chile, quedó impresionado con el brote del virus sincicial. Se encerró en su laboratorio y en medio de tubos de ensayo y microscopios creó la vacuna para combatir la enfermedad que por estos días tiene colapsados los hospitales y clínicas. Un trabajo que ha sido destacado por la comunidad científica a nivel mundial y que incluso fue revisado y editado por Ralph M. Steinman, premio Nobel 2011 de Medicina, antes de ser publicado en la prestigiosa revista de ciencia PNAS de la Academia de Ciencias Americana.

La vacuna ya ha sido probada en modelos de enfermedad -con una efectividad superior al 90%- y ahora viene la fase de prueba clínica. Pero el doctor Kalergis se topó con un problema mucho más contagioso que el sincicial: en Chile no existe el mecanismo legal que permita al gobierno derivar fondos estratégicos para completar un estudio complejo como este. “Necesitamos cerca de 3 millones de dólares”, comenta Kalergis. ¿Por qué no la vende a un laboratorio? “Simplemente porque la vacuna sería carísima. Esta vacuna debe ser un proyecto país financiado por el Estado y a un costo accesible a todos los chilenos”, sentencia.

Estos últimos años, Kalergis ha estado dedicado a sensibilizar a las autoridades de que la única manera de combatir el virus sincicial es con una vacuna de bajo costo y alta distribución. Desde Francia, donde fue invitado a dictar conferencias sobre inmunología y ciencia al servicio de la comunidad, cuenta que, tras presentar sus estudios sobre el virus sincicial, le han sugerido incluso hacer una colecta nacional para llevar a cabo su proyecto. Una estrategia que se ha utilizado en Estados Unidos y otros países para la implementación de vacunas contra la polio y el sarampión. “Sería una causa histórica: los chilenos financiando el desarrollo de una tecnología para resolver un serio problema de salud que afecta a sus hijos… interesante, ¿no?”

Tomás Recart: todos a educar
Nunca quiso trabajar en educación. Menos, en el sector social. Su sueño era ser deportista. Pero se dio cuenta de que existía una oportunidad enorme de generar un cambio cuando se hizo cargo con un amigo de un colegio en Peñalolén –el cuarto peor de Chile, dice- y lograron que subiera, a la fecha, más de 100 puntos en la prueba SIMCE. “Hay mucho que se puede mejorar. El problema de la educación es mucho mayor de lo que uno lee en el diario o puede captar en un gráfico SIMCE”, comenta el ex director del programa Puentes UC.

Pero fue en su estadía enHarvard donde Recart entendió que para generar un cambio significativo había que ser más radical. En su segunda semana en la universidad norteamericana conoció a Wendy Kopp, fundadora del programa Teach for America -que recluta a profesionales recién egresados para que enseñen en escuelas por un periodo de dos años- y se obsesionó con replicar el modelo en Chile.

Hoy, Enseña Chile, la versión local del programa estadounidense, cuenta con 130 profesionales contratados -en las mismas condiciones que un profesor- que hacen clases en los colegios con peor desempeño en el SIMCE. Hasta ahora, 20 mil alumnos de las escuelas más vulnerables de Chile han tenido acceso al programa y ya hay ejemplos claros de que Enseña Chile está dejando huella: cursos enteros subieron entre 20 y 30 puntos en la prueba de selección universitaria entre un año y otro después de acceder al programa.

¿Cómo convence a los universitarios para que hagan clases en colegios vulnerables en vez de salir al mundo laboral? “Hoy, el 20% de los graduados de Harvard postula a Teach for America. Es más prestigioso trabajar en el programa que en Google. Lamentablemente, en Chile creemos que todo este tipo de servicios es un sacrificio, siendo justamente lo contrario: la sala de clases te entrega todo lo que la planilla Excel no”, explica el ingeniero.

“Lo primero que se necesita para cambiar un sistema de educación son manos, personas, capital humano que no sólo tenga talento y excelencia, sino que además entiendan lo que está pasando en la sala de clases”, explica. De hecho, destinan el triple de horas que cualquier instituto para formar a sus profesores.

Recart no se siente líder. Pese a haber sido elegido “Emprendedor Social del Año”, durante el Foro Económico Mundial sobre América Latina 2011, no se encandila con los flashes. Y dice que no va a descansar hasta demostrar que trabajar en Enseña Chile es la mejor manera de empezar una carrera profesional.

Alejandro Aravena: los tres poderes
“Se tiende a creer que para hacer cosas grandes hay que tener o estar cerca del poder económico o del poder de decisión; creo que eso es condición necesaria, pero no suficiente. Me parece en cambio que para los desafíos actuales hay tres tipos de poder a los que habría que acercarse”, dice de entrada Alejandro Aravena, el arquitecto chileno que con sus proyectos es considerado uno de los creadores del nuevo modelo de vivienda social.

Nacido en 1967, Aravena es reconocido como una de las voces mundiales emergentes de la arquitectura. A sus 45 años y con obras en Estados Unidos, México, Europa y China, que se suman al plan de preconstrucción de Constitución y a la renovación de Calama, ha sido jurado dos veces del premio Pritzker, el Nobel del sector.

A su juicio hoy existen el poder disperso, que es de la ciudadanía; el de síntesis, que se relaciona con la capacidad para hacer las cosas, y el de la invención, para dar respuesta a los problemas complejos. Los tres están cambiando las formas en que la sociedad se está moviendo, sostiene.

“A la capacidad de influir en la elite habría que sumar la capacidad de sintonizar con la gente a quien están destinados los proyectos, ya sean beneficiarios de un plan de vivienda, vecinos de un barrio o habitantes de una ciudad”, afirma.

A través de su estudio Elemental, que él mismo define como un Do Tank, en vez de un Think Tank, Aravena plantea que para operar sobre la realidad hay que poder formular la pregunta y la respuesta de manera simple, “pero sin reducir la complejidad del problema”, advierte.

Sobre la invención, explica que “si uno no inventa algo nuevo es poco probable que se logre dar el salto a lo que realmente captura la imaginación y las expectativas de la gente”.

Aunque rechaza de plano ser considerado como parte de un poder emergente, sostiene que le queda más cómodo el ser identificado con tratar de hacer cosas relevantes. “Creo que a cada uno de nosotros le importa haber hecho en la propia vida algo que haya valido la pena. Y las cosas relevantes tienden a ser complejas, transversales, sin un dueño específico”.

Ignacio Rivadeneira : el hombre del presidente
“El Nacho hace rato que dejó de ser una promesa”, dice uno de los mejores amigos del jefe de contenidos del gobierno, Ignacio Rivadeneira. Y es que este abogado de la Universidad de Chile es considerado por lejos como uno de los hombres fuertes de la nueva generación de políticos de derecha.

Nacido en 1975, Rivadeneira comenzó a perfilarse como político a fines de los 90, cuando asumió la vicepresidencia de comunicaciones de Renovación Nacional. El entonces presidente del partido, Sebastián Piñera, evaluó tan bien su desempeño que lo fichó para trabajar en su futuro proyecto presidencial.

A partir de entonces se convirtió en uno de los hombres más cercanos al actual presidente de la república. El hijo del abogado y fundador de Renovación Nacional Ricardo Rivadeneira es el asesor clave, la mano derecha y una de las pocas voces que el primer mandatario escucha sin interrupciones. En fuentes oficiales se asegura que fue uno de los principales impulsores de la idea de reservar las intervenciones de Piñera sólo para casos especiales, con el fin de evitar la sobreexposición de la figura presidencial.

Por eso, dentro del gobierno sus opiniones son vistas como un antecedente muy claro de lo que podría llegar a opinar Piñera. Diversos políticos reconocen que ningún análisis o texto oficial verdaderamente importante sale de La Moneda sin su visto bueno o filtro. Por lo mismo pasa tantas horas en su trabajo, y sus amigos constantemente le reprochan su ausencia, pero celebran su dedicación: después de la cuenta pública del 21 de mayo pasado varios le llamaron por la noche para felicitarlo. Ahí se enteraron de que en la tarde Piñera había hecho lo mismo, pero ante todos sus invitados en Cerro Castillo.

Incluso el día de su matrimonio con la periodista María Luisa Godoy, a principios de julio, entre todo tipo de bromas uno de sus amigos pidió un aplauso público a su labor de consejero.

Aunque se ha mencionado la posibilidad de que, al igual que otras figuras del oficialismo, sea convocado a participar en alguna elección, sus cercanos aseguran que es muy probable que en los próximos meses asuma algún nuevo cargo dentro del gobierno.

{mospagebreak}

Los rostros del nuevo poder

La influencia no es ahora monopolio de pocos. Un nuevo poder está emergiendo. Uno que no tiene que ver con altos cargos o extensas trayectorias, sino que mide sus fuerzas en la medida de sus capacidades y logros. Identificamos a 30 agentes de cambio que están marcando pauta en sus diferentes ámbitos de acción en Chile y que, de una u otra manera, se están transformando en referentes de este nuevo poder. Por Equipo Capital.

Pablo y Juan de Dios Larraín: los reyes de la pantalla
¿Cuánta gente ha visto sus películas? Imposible dar un número cuando éstas se repiten por televisión o el mercado pirata hace de las suyas. Veinte millones es el número que Juan de Dios Larraín aproxima para las creaciones de cine de Fábula, la productora que en 2005 creó junto a su hermano Pablo. Ni hablar de los más de 200 comerciales filmados en sus seis años de historia y mucho menos de su exitosa experiencia en televisión de la mano de HBO. Sólo con Prófugos 1 y 2 estiman que se meterán al bolsillo otros 20 millones más de telespectadores. Siendo conservadores. Un capítulo de la serie es transmitido en 27 países…

Fuga (2006), Tony Manero (2008), Post Morten (2010) y, próximamente NO (que ya ganó como Mejor Película en la Quincena de realizadores de Cannes 2012) son las creaciones que han tenido a Pablo como director y ciertamente a su hermano moviendo los hilos por detrás.

Sin embargo hay una larga lista de films que llevan el sello de Fábula, su empresa, en calidad de productora: La vida me Mata (Sebastián Silva, 2007), Grado 3 (Rumpi, 2009), Blokes (Marialy Riva, 2010), Ulises (Oscar Godoy, 2011), 4:44 (Abel Ferrara, 2011), Joven y alocada (Marialy Rivas, 2012) y El año del Tigre (Sebastián Leilo, 2012). Y el 2013 la lista volverá a abultarse con los estrenos de Sebastián Leilo (Gloria), Sebastián Silva (Crystal faire, filmada en Hollywood), Sebastián Sepúlveda (Las niñas Quispe) y Pablo Larraín (Sentidos comunes).

Si, agotadores, pues llevan un promedio de cuatro películas anuales en seis años de vida. La gran pregunta, sobre todo al hablar de cine en Chile, es cómo financian. “Fondos audiovisuales, fondos internacionales, alianzas con marcas, pre ventas… siempre el mix es diferente y depende de cuál sea el sello del director”, remarca Juan de Dios. Hasta ahora NO, cuyos derechos para Francia ya están vendidos, Grado 3 y la futura Niñas Quispes han sido o esperan ser rentables. Si se trata de una película con marcado sello de autor, las grabaciones parten cuando está el 25% de los fondos. Un modelo que resulta, pues aunque otras de sus películas no hayan dado frutos económicos, sí lo hicieron en términos de reconocimiento mundial en festivales. Así ha sucedido con Tony Manero, Post Mortem y Joven y alocada, aclamadas en varios certámenes.

David Assael: plataforma al mundo
7 millones de visitas mensuales; un fans club en Facebook más grande que el del Huffington Post; oficinas en Chile, Brasil, México y Estados Unidos; 30 personas repartidas entre diez países trabajando a diario en la “caza” de proyectos arquitectónicos dignos de ser destacados; otras 40 más –entre arquitectos, ingenieros y periodistas– haciendo lo propio en Santiago y un listado de invitaciones para dar conferencias en el mundo que ya se las quisiera cualquier pre candidato presidencial. Estas son las dimensiones en las que Plataforma Networks –a través de los sitios www.archdaily.com, www.plataformaarquitectura.cl y www.plataformaurbana.cl– influye desde el 2008 en el mundo de la arquitectura.

Un mundo muy de nicho, muy específico, pero que de igual forma los tiene como el principal referente del planeta. Así de simple. Prácticamente no existe arquitecto que antes de abocarse a algún proyecto no use la información de Arch Daily para documentarse sobre lo que se ha hecho o lo que se está haciendo sobre un tema particular. Lo mismo ocurre a nivel de políticas públicas. También son un referente entregando información urbanística.

David Assael (fundador de la empresa junto a David Basualto) viene llegando de un mega tour por Estados Unidos, Rusia y China junto con parte de su equipo. El objetivo era dictar conferencias en todos estos países y asistir a la entrega del Pritzker 2012 en Pekín. Grande fue su sorpresa al darse cuenta de que tanto en China como en Rusia existían “clones” de Arch Daily replicando su información en, obviamente, chino y ruso. “Aquí nos dimos cuenta de que llegábamos a una nueva dimensión en nuestra influencia y constatamos, una vez más, cuán reconocido era nuestro trabajo fuera”, remarca Assael.

Por cierto que la visita también sirvió para hacerle mejoras a sus servicios. De sus replicadores chinos, por ejemplo, donde el gobierno tiene fuertes filtros a todo lo que ocurre en Internet, haciendo las conexiones mucho más lentas, aprendieron buenas técnicas para hacer que todo pueda funcionar más rápido.

Pese a que su foco no está en viajar por el mundo hablando, Assael resalta lo provechosas que son las invitaciones que reciben. Nunca está de más compartir con el rey de Arabia Saudita, estar en la casa del Rey de España o coincidir con el presidente de Estados Unidos, Barak Obama en alguna de estas citas.

Martín Andrade: parques para todos
Chilenos que no salen de sus casas porque a través de sus ventanas sólo ven un peladero lleno de tierra y basura. Esa fue la razón principal que motivó al arquitecto Martín Andrade a montar junto a un grupo colegas de la Universidad Católica la Fundación Mi Parque, en 2005.

Hijo de la paisajista María Angélica Ruiz-Tagle, Andrade creció en un ambiente lleno de árboles y pasto, que le ayudó a entender cómo el hecho de tener acceso a áreas verdes incide en la dignidad de las personas y en la sociedad. “La vivienda y las áreas verdes constituyen una sola unidad, por lo que invertir en el entorno, es también invertir en el patrimonio personal”, asegura el arquitecto.

En los cuatros años de vida de Mi Parque, se han intervenido más de 386.000 m2 en 24 comunas vulnerables de Santiago como Buin, Cerro Navia, Maipú y Renca. Y el aporte de la fundación ha sido reconocido incluso internacionalmente: Martín fue premiado como uno de los emprendedor sociales del año en América latina, reconocimiento que recibió durante la última reunión del Foro Económico Mundial para Latinoamérica.

Cada proyecto que levanta Mi Parque tiene un costo promedio de 15 millones de pesos, suma muy alta para ser costeada por los sectores más pobres del país. Es por eso que parte fundamental del modelo de la fundación es la asociación con empresas que financien los proyectos.

Aunque Andrade ya no trabaja directamente con la fundación -ahora es Coordinador Nacional de Parques Urbanos, dependiente del ministerio de Vivienda- sigue participando en Mi Parque desde el directorio. Desde ahí, su labor es motivar a los más de 6 mil voluntarios que, junto a las familias más vulnerables, destinan sus fines de semana a construir estos espacios verdes. Cambios de vida que en estos cuatros años se han visto reflejados positivamente en las personas, que ya no se quedan encerradas en sus casas, sino que salen a compartir a las plazas y se dan el tiempo de conocer a sus vecinos, generando así una mayor confianza en sus barrios.

Por ahora, la cabeza de Andrade está orientada en seguir apoyando a Mi Parque y en sacar adelante proyectos como el Parque Metropolitano de Santiago, que implica la licitación y puesta en marcha del teleférico y el desarrollo de un plan de recuperación del funicular. Pero cuando le preguntamos dónde se ve en un tiempo más, dice que no lo sabe, pero que sí o sí, “independiente de donde esté trabajando, espero siempre poder combinar la vida laboral con el aporte social”.

Matías Rivas: el editor feliz
En un mercado de lectores precario, en el que los libros que más venden suelen ser de auto ayuda y donde la piratería abunda desde las pantallas a las veredas de la calle, debería ser difícil justificar la presencia del director de un sello editorial en este listado. Pero claro, Matías Rivas no es cualquier editor. O mejor dicho, la editorial Universidad Diego Portales (que dirige) no es cualquiera. De partida, pese a no contar con manuales de auto superación o con trilogías que terminan exhibidas en HBO o en el cine, se han convertido –desde hace un buen rato- en uno de los sellos más interesantes y exitosos a nivel nacional. Entre sus publicaciones se encuentran ensayos de primer nivel, como el dedicado a Jorge Luis Borges del francés Roger Caillois o una selección de textos del peruano Julio Ramón Ribeyro; también, una serie de biografías de autores malditos escritas por periodistas y escritores latinoamericanos, sin mencionar la imprescindible serie de poesía que ha rescatado títulos de Nicanor Parra, Vicente Huidobro, Enrique Lihn y Rodrigo Lira, entre muchos otros. “Y seguimos publicando los tomos de crónicas de Edwards Bello. Básicamente, estamos haciendo de Ediciones UDP un referente latinoamericano y un lugar que se hace cargo de nuestro patrimonio intelectual” aclara el propio Rivas, quien además es una de las voces de la escena cultural más relevantes del país y él mismo un poeta, autor del elogiado Un muerto equivocado (2011). Aparte de escribir columnas semanales en La Tercera, ha instaurado el Premio de la Crítica que cada año distingue –tras una votación de los principales comentaristas literarios, de la que él se excluye- a la mejor obra nacional en poesía y narrativa.

Para este editor el éxito subyace en conceptos simples pero a veces escasos en la industria como trabajar con los más calificados, pagar bien y relacionarse de forma horizontal. “La clave es lograr equipos en que fluya el trabajo junto con la conversación, el humor y la duda. Hay que hacer del trabajo algo más feliz, algo así como una experiencia que sea más que una rutina para ganar dinero”.

¿Futuro? “En estos momentos la editorial está en un proceso de internacionalización acelerado. Nuestros libros llegan a varios países, como España, Argentina, México y Perú. No es fácil, pero en eso estamos a nivel de distribución”.

Juan Carlos Jobet: onda liberal
“Horizontal busca ser influyente. Su vocación es emparejar la cancha de las oportunidades en Chile y fomentar la meritocracia”, explica el subsecretario de Vivienda y Urbanismo Juan Carlos Jobet (36), uno de los fundadores de esta organización liberal creada hace menos de un año por un grupo de jóvenes ligados a la centro derecha chilena.

Con los ojos puestos en las democracias liberales, la entidad se ha ido articulando rápidamente como un referente de renovación del sector, por lo cual los políticos más experimentados la comparan con lo que fue Expansiva a mediados de los 90.

“El surgimiento de distintos grupos y formas de participación es positivo. Enriquece el debate y aporta nuevos puntos de vista. Es señal también de que la política necesita abrirse, reinventarse, evolucionar. Necesitamos desconcentrar y redistribuir el poder. A partir de los tremendos avances de Chile, se abre el desafío de abordar un nuevo ciclo de cambios y reformas”, sostiene Jobet, un ingeniero comercial y magíster en políticas públicas de Harvard que comenzó su vida pública en “Independientes en Red”, una organización que se disolvió cuando parte importante de sus miembros decidió apoyar la campaña presidencial de Piñera o irse a trabajar al gobierno.

A través de algunas acciones del ministerio de Vivienda y Urbanismo, como la intervención de barrios deprimidos involucrando a los propios vecinos, como en la Legua o en Bajos de Mena, en Puente Alto, se han cristalizado algunas de esas ideas liberales del think tank de generar políticas públicas desde la ciudadanía. “La puesta en marcha de Horizontal pretende mostrar que se puede ser liberal y tener una profunda vocación social”, afirma Jobet.

Respecto de cómo define su relación con el poder, considerando su corta trayectoria, el subsecretario confiesa que espera “no perder de vista que el poder es sólo una herramienta para servir. Lo importante es generar cambios. Si en ese proceso de generar cambios se adquiere poder, bienvenido. Pero son los cambios, no el poder, lo importante y mi verdadera motivación. El resto es accesorio”.

Chico Trujillo: rumbeando con El Macha
Es un sábado por la tarde y en una escuela del barrio Brasil se organiza un recital para recaudar fondos con fines benéficos. El escenario está montado en una cancha de baby fútbol. Hay una multitud de padres con sus hijos, algunos puestos de hot dogs y en general un ambiente muy familiar, muy piola. Parece una kermesse.

Una preciosa orquesta de niños toca canciones folclóricas. Cuando aparece el número fuerte de la jornada, el público explota. Los chicos de seis a doce años bailan como locos. Muchas madres, también. Los papás, provistos de pequeñas cámaras, filman orgullosos el espectáculo y siguen torpemente el compás de la música.

Chico Trujillo está sobre el escenario. Apoyado por una eficiente banda de bronces, teclados, bajo y guitarra, más un energético combo de percusionistas, El Macha –Aldo Asenjo– es el combustible que enciende la hoguera. No es un virtuoso, pero su presencia hace delirar al público. Usa un gran sombrero y unos anteojos en forma de guitarras que le da un aire de personaje de historieta. Las primeras filas aúllan como si estuviesen escuchando a los Beatles en 1963. El Macha se mueve sin parar. Salta de un lado a otro, gesticula, sonríe, mira a la gente directo a los ojos.

Antes, en un improvisado camerino, El Macha vuelve a ser ese tipo sencillo y accesible que estudió en el colegio Champagnat de Villa Allemana. Allí dio sus primeros pasos: alguna vez tocó Canción para mi muerte, de Sui Géneris, en un evento estudiantil. Más tarde, en la adolescencia, haría covers de Sumo –un grupo al que admira, en especial a su líder Luca Prodán–, junto a la banda de jazz Tryo. Luego vendría LaFloripondio, un indescriptible combo que mezcla punk, trash, ska y cualquier cosa que esté a mano. Con esa banda, recorrerá todos los rincones de la provincia, tocando y tocando en una fiesta interminable.

Pero es con Chico Trujillo que El Macha ha alcanzado la celebridad. No sólo rescató un género –la cumbia, esa que se escucha en todo Chile cuando hay fiesta–, sino que recuperó su carácter transversal. La ha llevado a Europa, donde cada año realiza exitosas giras, y a EEUU, donde deslumbró a The New York Times. Hoy prepara un nuevo disco y se mantiene fiel a su carácter independiente: prefiere tocatas en lugares alternativos (como las que ha realizado recientemente con su amigo Álvaro Henríquez, de Los Tres) y ha rechazado participar en el Festival del Viña, porque no le han gustado la forma y el fondo en que se dieron las negociaciones.

Por eso, un sábado cualquiera El Macha puede estar tocando gratis en un colegio del barrio poniente y al siguiente en Chicago o en Berlín. “El que nace chicharra, muere chichara”, bromea en el camerino mientras improvisa una balada en una vieja guitarra de palo. Luego salta al escenario y todos –niños y grandes– lo siguen como si fuese el hechicero de una tribu.

{mospagebreak}

Los rostros del nuevo poder

La influencia no es ahora monopolio de pocos. Un nuevo poder está emergiendo. Uno que no tiene que ver con altos cargos o extensas trayectorias, sino que mide sus fuerzas en la medida de sus capacidades y logros. Identificamos a 30 agentes de cambio que están marcando pauta en sus diferentes ámbitos de acción en Chile y que, de una u otra manera, se están transformando en referentes de este nuevo poder. Por Equipo Capital.

Sergio Nakasone: doctor reality
En la edad de oro de los estudios de Hollywood, Sergio Nakasone (@Nakagol en twitter) habría estado encargado de los westerns, no como director, sino como productor de los mismos: el tipo que revisaba y escogía los guiones, las locaciones y tenía claro quién iba a ser la estrella de la próxima película. En el cine de hoy, siguiendo con la analogía, su papel sería cercano al de un J.J.Abrams, fundador de esa categoría que la prensa especializada se ha adelantado en definir como “produ-autor” y cuya gran diferencia con un director es que su rol acá no es meramente creativo. Tiene, además, poder para decidir, resolver, y lo más importante, para convencer. Y Naka, como lo llaman sus compañeros, convence; desde anónimos a famosos, desde profesionales a ejecutivos, desde camarógrafos a quien ve tele en su casa.

Es obvio que hay gente arriba de él en Canal 13 –donde trabaja-, pero también lo es que desde hace rato los mejores números de la estación los lleva Nakasone y eso, las cifras, es el poder en los medios: quien lleva la delantera en el rating tiene el control.

“La palabra poder me genera algo de temor, la relaciono con el abuso… malformación mía, lo sé”, responde Naka desde su natal Buenos Aires, donde se tomó un descanso entre realities… descanso que es entre comillas, porque aunque en la ciudad porteña duerma un poco más que en Chile, igual gasta sus horas en “cranear” un nuevo monstruo de telerrealidad.

Naka (que ha estado detrás de los mayores sucesos del género de reality show, desde Protagonistas de la fama a Mundos opuestos) no se traga mucho el cartel de “creativo más influyente de la TV”. “Es una observación puramente circunstancial producto de los últimos éxitos alcanzados y, además, una tremenda injusticia, porque los logros que se me acreditan son fruto de un trabajo en equipo de gente muy talentosa. Me da un poco de risa porque somos los mismos que hicimos El hormiguero (un fracaso). Entonces no éramos favoritos de nadie ni somos tan geniales ahora”.

Su visión del poder tiene que ver con “saber trabajar con gente más talentosa e inteligente que uno y armar un buen equipo con ellos”.