No hubo consenso. En La Moneda había varios que opinaban que hacer un cambio gabinete a menos de cinco meses de asumido el gobierno, era prematuro. Pero el presidente Sebastián Piñera no quiso esperar más.

  • agosto 9, 2018

Por María José López y Antonieta de la Fuente

Aunque algunos piensan que fueron las declaraciones de Gerardo Varela, quien ayer respondió a la entrevista de Michelle Bachelet diciendo “necesitamos más Estado y más bingos”, las que desencadenaron su salida, hay quienes indican que los movimientos en palacio partieron antes de que incluso el abogado pronunciara la frase.

Piñera ya se había convencido que tenía que sacar a Varela. Según fuentes de La Moneda, el impacto de la baja de las encuestas terminó por acelerar su decisión. La evaluación de presidencia era que “la noticia en Educación pasó a ser el rostro del abogado, en vez del producto” y que con sus salidas de libreto, Varela “terminó eclipsando todo lo bueno que se venía haciendo en ese gabinete”. Además, quedaron con poca vitrina planes que se venían trabajando duramente, como los colegios Bicentenarios y Todos al Aula, comandado por Mariana Aylwin. “La tenemos trabajando en nuestro gobierno y de eso ni se habla”, dice la misma persona.

¿Por qué ayer? La operación, en la que jugó un rol importante el ministro del Interior, Andrés Chadwick, se venía fraguando desde hace algunos días, pero solo este jueves la fórmula cerró. “El equipo estaba listo”, dice un asesor de la administración. Lo más difícil fue convencer a Marcela Cubillos quien asumirá en Educación, la cartera más compleja del gabinete. La ministra estaba cómoda en Medio Ambiente y le apasionaban los temas que ahí se manejaban. En esto, indican que Chadwick jugó un rol clave. “Él logró convencerla”, aseguran desde La Moneda. “Efectivamente es más complicada Educación, tiene más riesgos, pero es una cartera política, por lo tanto, el desafío es mayor”, aclaran desde el gobierno.

Era un día especial para la ex diputada UDI. Ayer se celebraba el cumpleaños de su hermano Felipe Cubillos, el empresario que murió en el accidente aéreo de Juan Fernández en 2011, quien a su vez, era uno de los mejores amigos del ministro saliente, Gerardo Varela.  Por lo mismo, fue un día de emociones tanto para el que se iba de Educación, como para la que llegaba.

Los futuros pasos de Varela aún quedan como incógnita. Todo indica que podría regresar a Cariola, el estudio en el que trabajaba como socio antes de asumir en el gobierno y también que podría volver como columnista en El Mercurio. Desde el diario señalan que les gustaría que eso sucediera.  

El regreso de Carolina

Eran las 3 de la tarde cuando Carolina Schmidt presentó su renuncia a Copesa, conglomerado de prensa del cual era gerente general de medios desde hace un año. La ex ministra de Educación de “Piñera 1” habló por teléfono con Jorge Andrés Saieh, presidente del holding, para comunicarle su decisión. Luego se reunió con Andrés Benítez, director de Negocios y Editorial de la empresa para anunciar que dejaba su cargo y que asumiría como ministra de Estado. En el holding del grupo Saieh sabían que el nombre de Schmidt había estado entre los ministeriables en enero pasado, también estaban conscientes que había sido una de las opciones para el directorio de Codelco, y era un secreto a voces que la ingeniera comercial de la UC no estaba contenta y quería un cambio, pero aun así se vieron sorprendidos por la noticia del cambio de gabinete. De todas formas, no están apurados en buscar su reemplazante. Benítez, por ahora, tomará las riendas del conglomerado.

 

El sucesor de Rojas

La dificultad para armar equipos, el mal manejo comunicacional y la poca visibilidad del plan cultural del gobierno, fueron los detonantes de la salida de Alejandra Pérez del ministerio de Cultura. Sin embargo, para algunos su partida fue sorpresiva: hoy (viernes 10 de agosto) tenía una pauta con Cecilia Morel en Cartagena y según personeros de palacio, la periodista de la UC sentía que, luego de sucesivos cambios en su equipo, las cosas estaban mejorando.

Ahora, la designación del director de Contenidos y Estrategia de Presidencia, Mauricio Rojas como ministro de Cultura abre otro vacío: era él quien escribía los discursos de Sebastián Piñera. Por ahora no se sabe quién lo reemplazará en esa labor. Suena el nombre de Jacinto Gorosabel, quien hoy trabaja como “segundo” en la elaboración de discursos: es considerado talentoso en la redacción, pero de un estilo más conservador que el de Rojas.  Otro que podría ocupar ese puesto es Ernesto Ayala, editor de la revista Estudios Públicos del Centro de Estudios Públicos (CEP), ex integrante del segundo piso de la primera administración de Piñera.

 

¿Se salvó Valente?

Nunca estuvo en discusión la salida de José Ramón Valente, al menos para el presidente. Él cree que efectivamente dio una muy mala entrevista (cuando recomendó invertir fuera de Chile), pero tiene una buena evaluación del ministro de Economía: las estimaciones indican que el país va a crecer cerca de un 3% este año y los planes de inversión van bien encaminados.