Un silencioso duelo vive en estos días la directiva del PS. Tras ocho años de gestión, la “comisión patrimonio” –encargada de administrar las platas del partido- presentó su renuncia. Así, el equipo conformado por Jorge Jorratt, Verónica Montellano, Oscar Guillermo Carretón y Edmundo Dupré, entre otros, informó su decisión hace varios meses al presidente socialista, Osvaldo Andrade, lo que se oficializó en el XXIX congreso del partido, en mayo pasado.

En ese mismo encuentro, la comisión patrimonio presentó un informe sobre su gestión. Este señala que el origen de los recursos son las platas confiscadas por la dictadura y luego devueltas en democracia, pero que como muchas estaban a nombre de militantes del PS, una de las tareas titánicas fue recorrer casa a casa recolectando los fondos. Según relata el mismo informe, “el proceso de recuperación fue óptimo”, salvo el caso “de un bien inscrito a nombre de un militante, que se ha negado a devolverlo”… Los rumores dicen que se trata de un médico que vive en Concepción. En fin…

El asunto es que la comisión describe en el documento que ese monto recolectado hace ocho años correspondía a 11.635 millones de dólares y que actualmente, “según certificación de la auditoría independiente, estos suman 15.754 millones de dólares”. Esta cifra incluye compra de activos fijos por cerca 2.163 millones de dólares –incluida la casona en la calle París, sede central del PS-, “no obstante haber entregado en estos años a la dirección del partido la suma de 5.544 millones de dólares. Según cuentan en el partido, una de las claves del éxito en la administración era el extremo orden con que entregaban las platas. Así, se le daba una suerte de mesada mensual a la directiva del partido para que ésta a su vez la administrara, y si necesitaba más dinero, le prestaban previo acuerdo firmado de pago en cuotas o bien, restándoselo a esa mesada. Las cuentas e inversiones, expresa el texto, están hoy a nombre del Partido Socialista. Y según cuentan, quienes manejan las platas son las mismas corredoras que asesoran a la más privada de las empresas.

  • 28 junio, 2011

Un silencioso duelo vive en estos días la directiva del PS. Tras ocho años de gestión, la “comisión patrimonio” –encargada de administrar las platas del partido- presentó su renuncia. Así, el equipo conformado por Jorge Jorratt, Verónica Montellano, Oscar Guillermo Carretón y Edmundo Dupré, entre otros, informó su decisión hace varios meses al presidente socialista, Osvaldo Andrade, lo que se oficializó en el XXIX congreso del partido, en mayo pasado.

En ese mismo encuentro, la comisión patrimonio presentó un informe sobre su gestión. Este señala que el origen de los recursos son las platas confiscadas por la dictadura y luego devueltas en democracia, pero que como muchas estaban a nombre de militantes del PS, una de las tareas titánicas fue recorrer casa a casa recolectando los fondos. Según relata el mismo informe, “el proceso de recuperación fue óptimo”, salvo el caso “de un bien inscrito a nombre de un militante, que se ha negado a devolverlo”… Los rumores dicen que se trata de un médico que vive en Concepción. En fin…

El asunto es que la comisión describe en el documento que ese monto recolectado hace ocho años correspondía a 11,6 millones de dólares y que actualmente, “según certificación de la auditoría independiente, estos suman 15,7 millones de dólares”. Esta cifra incluye compra de activos fijos por cerca 2,1 millones de dólares –incluida la casona en la calle París, sede central del PS-, “no obstante haber entregado en estos años a la dirección del partido la suma de 5,5 millones de dólares. Según cuentan en el partido, una de las claves del éxito en la administración era el extremo orden con que entregaban las platas. Así, se le daba una suerte de mesada mensual a la directiva del partido para que ésta a su vez la administrara, y si necesitaba más dinero, le prestaban previo acuerdo firmado de pago en cuotas o bien, restándoselo a esa mesada. Las cuentas e inversiones, expresa el texto, están hoy a nombre del Partido Socialista. Y según cuentan, quienes manejan las platas son las mismas corredoras que asesoran a la más privada de las empresas.

 

* Por un error involuntario, en la edición impresa las cifras están incorrectas. En donde hay un punto, debiese ir una coma.