Global People Solutions, Alef Biotechnology y Spectrum Chile son tres compañías chilenas que avanzan en la obtención de permisos para plantar y/o importar cannabis con fines médicos. Se están asociando con los laboratorios internacionales más grandes en esta materia y todos aspiran a crear fármacos en Chile. Un negocio que en el mundo es prometedor: mueve cerca de 12 mil millones de dólares al año.

  • 18 mayo, 2018

En abril la Cámara de Diputados aprobó el uso medicinal de la cannabis y el proyecto de ley pasó al Senado. Esto, sumado a la decisión del gobierno de permitir, en 2015, la venta y distribución de productos farmacéuticos derivados de la planta, despertó el apetito de grandes laboratorios por aterrizar en Chile: firmas de Canadá y EE.UU. ven a Chile como un lugar estratégico para expandir su producción a otros países de la región.

Una de ellas es la canadiense Canopy Growth Corp, la N°1 del mundo y  que está valorizada en 6,5 mil millones de dólares. Es el primer productor de cannabis regulado federalmente, cotiza en la Bolsa de Valores de Toronto como “WEED” y está en proceso de listarse en Wall Street.  

Canopy tiene presencia en Australia, España, Dinamarca, Alemania y a mediados del año pasado firmó un acuerdo con la compañía chilena Cannagrow para formar Spectrum Cannabis Chile, cuyos socios son Felipe Varas, Tomás Smits y Tyler Geller.

El proyecto consiste en desarrollar el mercado farmacéutico en nuestro país y ofrecer esta medicina en formatos de aceites y cápsulas blandas. Para ello, requieren de un registro sanitario y estudios clínicos que respalden la seguridad y eficacia del producto. En esa línea, la empresa está desarrollando su proyecto desde el 2017.

Cannabis en Salcobrand

Alan Nudman

En mayo de 2017 la firma Tilray, canadiense también, vendió su medicamento en una farmacia chilena. En 2016 la firma se asoció en Chile con Alef Biotechnology, compañía creada por Roberto Roizman, Alan Nudman, y que tiene como director al empresario Jacques Ergas. Nudman (36), su gerente general, explica que la empresa nació en 2014 como parte de “una inquietud empresarial interna”. “Roberto tiene un background farmacéutico grande y eso nos permitió entender las regulaciones para luego buscar un partner extranjero que cumpla con los mejores estándares”, indica. Así llegaron a Tilray, “los representamos en distintos países de la región, donde la legislación lo permite. Fuimos los primeros en América en vender en una farmacia. Primero lo hicimos en Farmacias Carmen, y después, Salcobrand”, asegura.

Para ello consiguieron un permiso especial con el ISP para ingresar 600 dosis de sus fármacos, 300 unidades de TC100 y 300 de T100, como parte de un plan piloto para analizar cómo se comportan los médicos y los pacientes, y así decidir si seguirán importando. Cada uno bordeaba los 200 mil pesos y sólo podían acceder quienes contaran con receta médica. “En Chile se vendió principalmente para pacientes con epilepsia, a aquellos que padecían náuseas y vómitos como consecuencia de quimioterapias y dolor crónico a causa de esclerosis múltiple”, aclara y agrega que están a la espera de una nueva importación y que hoy además cuentan con permiso del SAG para plantar 280 mil plantas de marihuana. “Nosotros nos regimos con estándares de laboratorios internacionales. Nuestro cultivo es indoor, en invernadero”, señala.

Nudman confiesa que creyó que en este proceso se iba a enfrentar con médicos críticos y con prejuicios por ser la marihuana considerada aún como una droga dura y cuyo consumo está penalizado en Chile. “Me enfrenté a los doctores y vi muchísima más apertura de la que esperaba. Trabajamos con médicos de la Clínica Alemana y de la Clínica Las Condes. Confiaron en nosotros pues mostramos el trabajo de Tilray, sus estudios clínicos y su uso farmacéutico”, relata.

Buscando estándares

Matías House; Matías Landerer y Raimundo Silva socios de Global People Solutions.

Un caso similar ocurre en la empresa Global People Solutions, cuyos socios son Matías Landerer (33) y Raimundo Silva (37), ingenieros comerciales de la Universidad Finis Terrae, quienes vienen estudiando el mercado de la cannabis medicinal desde 2013. “Indagamos en esta industria, conversamos con cerca de quince laboratorios internacionales para entender la regulación y estándares de calidad en la producción de fármacos. Nos dimos cuenta que Canadá es donde están más avanzados los procesos de investigación y donde hay más seriedad”, dice Silva.

Así, lograron contactar a Barry Waisglass, director médico de Aurora Cannabis, el segundo laboratorio más grande de Canadá, con plan de expansión a 55 países y que está capitalizada en 4 mil millones de dólares. Waisglass visitó a los chilenos en noviembre pasado. “Aún no cerramos nada. Estamos en conversaciones porque primero tenemos que avanzar en los procesos de investigación”, asegura Matías Landerer, gerente general de la firma. Mientras tanto, ya se han reunido con Carlos Bravo, quien está a cargo del área de estupefacientes del ISP, para avanzar con los permisos de plantación de marihuana en un terreno Santiago o en Valparaíso. Su plan es presentar al Servicio Agrícola Ganadero (SAG)  la solicitud de siembra en un mes más. “Después de eso iniciaremos nuestro proceso de investigación de procesos productivos; investigación preclínica y estudios clínicos en personas”, indica Matías House, director médico de la compañía. La investigación está a cargo del químico Marcos Goujon, quien hará seguimiento en el Hospital El Espino de San Bernardo. 

“Queremos diferenciarnos y ofrecer estándares de calidad superiores a lo que hoy existe en Chile, pues hasta ahora, lo que se produce es en laboratorios outdoor, que están expuestos a pestes, inclemencias del clima, entre otros. Nosotros lo haremos en un invernadero con la mejor tecnología”, promete Landerer. Su idea, es que su remedio no supere los 100 mil pesos.

¿Y qué dice el SAG y Senda?

Consultado por Capital, el SAG informó que respecto de las autorizaciones entregadas, “en los últimos 5 años ha recibido 42 solicitudes para autorizar cultivo de cannabis y se han emitido siete autorizaciones a: Fundación Daya (Alef Biotechnology, Agrofuturo Ltda. y Agrícola Fina”.

Por su parte, del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda), dice que respecto al uso medicinal de cannabis, “es importante señalar que sólo algunos de sus componentes son los que sirven para este propósito. No estamos hablando de toda la planta. En este tema, el Instituto de Salud Pública (ISP) ha liderado un muy buen trabajo, aprobando después de un análisis riguroso, medicamentos que usan compuestos de cannabis. El registro sanitario del ISP busca verificar la calidad de los medicamentos, seguridad y eficacia, con el objetivo de garantizar la seguridad y salud de todos los chilenos y chilenas”.

A su vez, indican, “nos corresponde apoyar cualquier iniciativa que impulse el Ejecutivo. El proyecto de ley en discusión hoy, es una materia que se aborda desde las competencias del Ministerio de Salud, dado que se trata de una iniciativa que modifica el Código Sanitario”.

Y como modo de precaución, especifican que “es importante considerar la protección de niños, niñas y adolescentes, además de otros grupos de riesgo como las mujeres embarazadas y los automovilistas. Es categórico el rechazo al consumo en estos grupos por expertos y organizaciones a nivel mundial”.