En medio de la intensa competencia en el retail nacional, Ripley reformuló su proyecto de negocios y en cosa de meses ha dado un vuelco a su estrategia volviendo a enfocarse en los segmentos medios y medios bajos de la población, los mismos que vieron nacer a la multitienda en el centro de Santiago. Hoy […]

  • 12 mayo, 2009

En medio de la intensa competencia en el retail nacional, Ripley reformuló su proyecto de negocios y en cosa de meses ha dado un vuelco a su estrategia volviendo a enfocarse en los segmentos medios y medios bajos de la población, los mismos que vieron nacer a la multitienda en el centro de Santiago. Hoy están en una obsesión por la mujer del segmento C, la misma que ha dado tan buenos dividendos a tiendas como La Polar, y con la que ahora van a disputar buena parte de ese mercado, al menos en el C3.

¿Por qué se atrevió a dar el giro? Era sólo cuestión de sacar las cuentas. Este sector en su conjunto concentra más del 69% de los ingresos y acapara el 74% del mercado de vestuario. De ahí en adelante sólo había que actuar. Las estrategias fueron claras: mejorar la propuesta de retail financiero, mejorar la relación precio y valor percibido, enfocándose en categorías prioritarias, el control de inventarios y la optimización en la distribución. Eso además de contar con un equipo orientado a la mujer del segmento medio.

Así es como Andrés Roccatagliata en su paso por Ripley se ha hecho sentir. Ha sido el artífice de la reingeniería de la compañía con la que pretende reencantar al mercado y a los inversionistas. ¿Lo logrará?