Un análisis a fondo de los temas y acontecimientos que marcarán este año

  • 18 febrero, 2009

Que el año estará marcado por las elecciones presidenciales nadie lo duda. Pero la clave está en determinar cuales serán las temáticas que definirán el debate, cuanto golpeará la crisis económica y que candidato tendrá la capacidad de navegar mejor en esas aguas. Pistas y no proyecciones que Capital pone a su disposición de la mano del agudo análisis de Sergio Melnick.

La frase está repetida, pero su génesis es menos conocida. Corría 1992 y el entonces candidato demócrata Bill Clinton mostraba pocas posibilidades de vencer en las elecciones al experimentado George Bush (el padre). Fue entonces cuando su estratega de campaña, James Carville, pegó un cartel en las oficinas del comando en que marcaba los puntos que debía destacar el discurso de Clinton para ganar: el cambio versus la continuidad, no olvidar el sistema de salud y, la más conocida, “es la economía, estúpido”.

La anécdota sirve para recordar que los triunfos electorales se consiguen cuando un candidato consigue llevar el debate al ámbito que más le acomoda y que, al mismo tiempo, más incomoda a su contrincante. Pero esas temáticas no se imponen desde la nada, sino que surgen de los acontecimientos que van marcando la agenda a nivel económico, político, social y cultural.

Sin pretender adelantar qué candidato tendrá la mejor performance en las elecciones presidenciales, en Capital sí decidimos colaborar a identificar las temáticas y hechos que marcarán el año y hasta qué punto éstos favorecen a cada candidatura. Un esfuerzo que no podíamos asumir solos, por lo que contamos con el análisis de Sergio Melnick.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


El escenario


Es un año complejo. Hay mucho sobre la mesa de las apuestas. Por de pronto, el control del poder ejecutivo y del legislativo. Pero también está toda la economía en jaque. Después de 20 años en el poder, parece natural que exista desgaste. Si a eso le sumamos serios problemas de gestión, junto a eventos de corrupción y conflictos de liderazgo, la pugna será mayor, considerando que la probabilidad de alternancia aumenta de manera exponencial. Así lo indican las encuestas, aunque ello no es garantía de nada.

Por otra parte, en la Concertación el desgrane es incipiente. Primero fueron Schaulsohn y Flores, del PPD. Luego, Adolfo Zaldívar y compañía por la DC y, finalmente, Arrate y Navarro por el PS, a los que se suma una nueva categoría de díscolos liderada por Enríquez- Ominami.

Levantada la lógica binominal en los concejales, la Concertación fue en listas separadas y en alianza por omisión con el PC. Los candidatos de izquierda a la presidencia se bajaron y Frei es tomado a regañadientes por algunos sectores del bloque oficialista. No hay que olvidar que cada coma cuenta en la presidencial, que se gana con diferencias de no más de 250.000 votos.

En la Alianza, el escenario aparece más ordenado, pero no color de rosa. El “afecto societario” no está consolidado. En tanto, el proyecto Piñera es más amplio que el tradicional del conglomerado y eso significa que debe acomodar cupos a nuevos aliados. ¿Quién los cederá? ¿La UDI o RN? Las negociaciones de la Concertación con el PC apuntan al doblaje en varios distritos y circunscripciones y eso facilita las negociaciones. Finalmente, está abierto el tema de Piñera y sus empresas, cuya solución puede traer ruido, según se vaya dilucidando. Sin duda, será un año de pasiones y campañas duras, personalizadas.

Los hitos del camino


Hay dos etapas básicas en esta campaña: una va de marzo a agosto y la otra, de septiembre hasta la elección, que es el tranco final. Como vemos en el cuadro, el camino está lleno de oportunidades y obstáculos, según sea el caso.

Algunos componentes críticos

A. Primero, hay una cantidad de temas en el tapete, que se heredan del pasado, particularmente del último año. Por ejemplo, el financiamiento del Transantiago, las leyes en curso (muchas), temas judiciales pendientes o medidas gubernamentales ya adoptadas que se materializan en el año (ejemplos: nuevas patologías en el AUGE, aumento en los empleos de emergencia y otros similares).

B.
Hay, además, efemérides o actos institucionales que siempre marcan la agenda. Por ejemplo, la ley de Presupuestos en septiembre, que este año será crucial; la entrega de cifras oficiales (empleo, inflación y crecimiento); los resultados de empresas, el mensaje del 21 de mayo y así. El manejo inteligente, anticipado y oportuno de “la línea de tiempo” será fundamental.

C. Hay tendencias que resultan de la contienda tradicional y otras que corresponden a las fechas. Por ejemplo, la contaminación de Santiago (que abarca desde elementos técnicos hasta la capacidad de atención en los consultorios), los pagos de impuestos, patentes y colegios. Las tradicionales protestas estudiantiles de abril o mayo. En este período también se definirán las plantillas parlamentarias, que serán “a cuchillo”.

D. Están, por cierto, las estrategias políticas que moverán temas tanto de defensa como de ataque. Esto ocurrirá a nivel personal y de coalición. El tema dinero-política, corrupción, alianza PC, dictadura, gestión y otros campearán.

E. También estarán los pronósticos de los analistas, particularmente en economía. Esto cobra relevancia en un año de crisis, en que el gobierno tratará de “crear expectativas positivas” dando mejores pronósticos que los evidentes. Así le ha pasado sistemáticamente al ministro Velasco.

F. Un espacio preponderante ocuparán las encuestas. En Chile hace rato que una buena parte de ellas dejaron de hacerse para medir y se hacen para “influenciar”.

G. No faltarán los temas internacionales. Sin duda, el desempeño de China será crítico para el cobre y el petróleo. Además, la evaluación de los primeros meses de Obama será determinante en el alcance de la crisis. Por otra parte, las tensiones que surgen del referendum en Bolivia nos van a rebotar, al igual que el posible default de Argentina que se espera para fin de año. A propósito del nuevo presidente de EEUU, un factor que puede ser clave para las candidaturas es quién consigue asimilarse más a Obama y quién logra reunirse con alguno de sus asesores (ya que se ve imposible llegar directamente al personaje).

 

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Clima económico: de nublado a temporal


La crisis mundial es muy grave, más de lo que se pensaba, afectando seriamente a la economía chilena. Simplemente, se revela que no existe el ‘blindaje’ del que tanto se hablaba. Es más, la presidenta Bachelet ya se refirió a él como a un vendaval.

El panorama no es alentador: el rápido crecimiento del desempleo anunciado por la Universidad de Chile a fines de enero es un indicador temprano de lo que se nos viene. En ese contexto, la detención total del proyecto Costanera Center no es trivial. El desempleo va a superar los dos dígitos, llegando probablemente a 12%, más los programas estatales directos de apoyo que serán, al menos, un 4% adicional. En lo internacional, la situación de China parece un poco peor de lo esperado, y podría bajar a en torno del 6% de crecimiento, lo que implica un precio del cobre muy bajo por un buen rato.

En tanto, en el país el temporal ha dejado varios damnificados. El primero, la construcción, que se enfrentó con un stock de leyenda a fines de 2008. Para este período, algo será ayudado por las obras públicas, pero el problema será mayor. El segundo en caer fue el sector forestal, que empezó a paralizar faenas porque se frenaron las exportaciones. Aunque los salmones tenían su propia fiesta, por otras razones, igualmente se sumaron a la tendencia. Por último, el sector automotor tuvo en balance un 2008 exitoso, pero sus ventas este año caerán más o menos a la mitad.

Capítulo aparte merece el sector comercio, que vivió una baja considerable en sus ventas en diciembre pasado, augurando un panorama no mucho mejor en 2009. Sin embargo, la caída en el retail será más evidente en abril o mayo, después de la inyección estatal del bono de marzo que, efectivamente, dará un poco de aire; pero el sector continuará observando un menoscabo de su área financiera por el aumento del desempleo. La suma de lo anterior va a rebotar nuevamente en la banca, ya que la caída del precio de los activos disminuirá las garantías y la baja de actividad obligará a aumentar las provisiones, arrasando con gran parte de sus utilidades para este año.

Por su parte, las Pymes quedarán desoladas y muchas simplemente no serán viables. El BancoEstado, capitalizado en 500 millones de dólares, quedará habilitado para prestar unos 7.500 millones de dólares. Una buena parte de ello probablemente se va a perder, generando un problema a futuro para esa entidad. Algo así como el fenómeno Freddie y Fannie ya vivido en Estados Unidos.

En este escenario, las cifras del IPC, IMACEC y los resultados de empresas pasarán a ser actores noticiosos relevantes no sólo para la economía, sino también para la política. Mes a mes habrá un ácido debate sobre las decisiones económicas, y enormes presiones de intervención estatal primero, por parte de la izquierda en general y segundo, de sectores económicos afectados en particular. Finalmente, el populismo estará en boga en todos los sectores políticos. Será un enjambre de presiones insoportables para un gobierno que va de salida, con muy mal record de gestión y poca credibilidad depositada en su cuenta en el “banco público”.

En lo práctico, sabemos que aumentará el déficit de cuenta corriente, quizás por sobre 5%, lo que no es serio en un año, pero es un cambio relevante de tendencia. El crecimiento estará en torno a 1,5% y probablemente menos, que es la razón del alto desempleo que observaremos. Por cierto, habrá un gran déficit fiscal con otro gran cambio de tendencia, afectado además por una recaudación tributaria muy disminuida y un impresionante gasto, muy improvisado, y probablemente de mala calidad en sus resultados.

Veremos al Banco Central bajar la tasa de manera sistemática. No sería sorprendente verlo llegar al entorno del 2% o 3%, pero sin efectos relevantes, y con gran complejidad técnica por la inflación, que probablemente será muy rebelde. Si bien todo apunta a su baja, da la impresión de que no será tan fácil. No debiera sorprendernos una cifra en torno a 6%. El reciente aumento de tarifas del Transantiago y del Metro es simbólico, como lo fue el 10% de la ANEF.

La economía será fuertemente distorsionada este año por la crisis y las malas políticas públicas, particularmente por ser año de elecciones. Lo mismo que le ocurrió George Bush. Eso significa que el nuevo régimen, sea cual sea, deberá tomar medidas restrictivas y, además, hacerlo de inmediato, por el corto período que tendrá para gobernar. Por ello, probablemente 2010 será peor que 2009, en el caso particular de Chile. En pocas palabras, vamos de nublado a temporal, y si las políticas públicas son populistas e inoportunas, 2010 será un huracán.

 

 

 

Temas políticos abiertos e inciertos, que afectarán los resultados

Hay varios temas que generan fuertes incertidumbres según la manera en que se vayan resolviendo. Por ejemplo:



1
. ¿Cómo se alineará la izquierda? ¿Navarro, Arrate, Hirsch, Tellier? ¿Irán unidos? ¿Resistirán personajes como Navarro un acuerdo entre el PC y su criticada Concertación?

2. ¿Cómo será el acuerdo de la izquierda con la Concertación? ¿Cuántos cupos recibirá y dónde?

3. ¿Cómo Frei equilibrará la doctrina DC con los requerimientos de la izquierda? (Aborto terapéutico, agua y otros)

4. ¿Que rol tomarán los díscolos de la Concertación (Marco Enríquez-Ominami, Álvaro Escobar y una larga lista de concejales, dirigentes juveniles y otros)? ¿Se alinean o rebelan? ¿Habrá más díscolos?

5.
¿Cómo resolverá Piñera su tema empresarial? ¿Cómo saldrá de lo que a simple vista aparece como un estancamiento
en las encuestas?

6.
¿Cómo se manejará la sobrecarga legislativa en temas claves como educación, reformas laborales, voto voluntario, fideicomiso ciego, financiamiento a Transantiago y gobiernos corporativos?

7. ¿Cómo se dará el síndrome del pato cojo frente a las presiones sociales o de intereses?

8. ¿Cuánto pesará Adolfo Zaldívar (y el PRI) y de qué tamaño será su efecto en la DC? ¿Terminará aliado con Piñera? ¿Se aliará con Chile Primero, como en las municipales?

9. ¿Cuánto pesará realmente Chile Primero y cuántos cupos recibirá?

10. ¿Cuántos candidatos habrá en la primera vuelta? Ello afectará los discursos, los ataques y los debates.

11. ¿Entrarán los 4 millones de nuevos votantes? ¿Cómo conquistarlos?

12. ¿Se adelantarán las elecciones a noviembre?

13.
¿Qué peso tendrá la agenda de inauguraciones oficialistas?

14. ¿Vuelve el intervencionismo político? ¿Qué forma tomará? ¿Cómo se acopla a la crisis económica?

15. ¿Prosperará el acuerdo de la Alianza? ¿Cómo resolverá la UDI el equilibrio entre apoyar a Piñera, jugársela por sus candidatos parlamentarios y recuperar el liderazgo frente a RN?

16. ¿Conseguirá la DC recuperar terreno electoral o viviremos la última elección del partido tal como la conocemos?

17. ¿Tendrá alguna relevancia el uso de las nuevas tecnologías en la captación de adherentes?

 

 

La gran hipótesis de trabajo


En el actual escenario, la contienda final será Frei-Piñera, lo que indica que no hay opciones de cambio radical para la sociedad. Es decir, la gran pregunta se limitará más bien a cómo y quién administra mejor el actual modelo. Y ese será el gran flanco de ataque de la izquierda.

Aun así, no será un debate de ideas y propuestas de gestión, sino una estrategia de quién marca la cancha. En otras palabras, de definir en qué lado se juega la contienda. Si Frei es capaz de arrastrar a Piñera a su espacio o lógica, gana; y viceversa. De hecho, más o menos así viene ocurriendo en las últimas cuatro elecciones. El 89 el tema, aunque ficticio, era democracia versus dictadura, y las ideas de Büchi no tuvieron chance alguna. En 1994, los temas fueron la transición versus volver atrás, y la victoria concertacionista fue por goleada. En 2000 fueron equidad social versus volver atrás y Lagos la vio negra. Mientras que en 2006 fueron el gobierno ciudadano versus el poder económico, la equidad de género y la novedad de la mujer.

En suma, en esta oportunidad nuevamente quien defina la cancha, se lleva el trofeo. Esa es la hipótesis central. En tal sentido habrá varios temas luchando por ser eje. Con todo, es importante decir que los temas “inesperados” podrían ser decisivos.

 

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Los eventos baja probabilidad-alto impacto


Los eventos son fenómenos abruptos, observables, e impredecibles. Aquellos de gran probabilidad y alto impacto son monitoreados por la economía y la política, de modo que no terminan afectando demasiado los equilibrios. Los de poca probabilidad y bajo impacto no interesan a nadie. Los que realmente cambian la historia son los de muy poca probabilidad y alto impacto.

Y la cambian tanto para bien como para mal. Ejemplos típicos son los cisnes de Celco, Transantiago, los díscolos, las nuevas leyes, los pingüinos para la presidenta Bachelet, la muerte del general Bernales, el atentado a las torres gemelas, el parte de Girardi, Mónica Lewinsky para Clinton y escándalos y desastres de cualquier tipo.

El escenario 2009 estará probablemente determinado por la acción de dichos eventos. Veamos algunas pistas, que NO son predicciones, pero ejemplifican el alcance del tema, y la necesidad de estar “preparados” para reaccionar si éstos ocurren:

• Nuevo escándalo de corrupción (público o privado), pero que llega a personas importantes.
• Quiebra de alguna empresa emblemática o muy grande.
• Paralización de obras o proyectos de envergadura.
• Conflicto político con países vecinos.
• Nuevos escándalos de mala gestión pública.
• Cambios de gabinete.
• Filtración de documentos relevantes.
• Clasificación de Chile al Mundial de fútbol.
• Quiebre de coaliciones o partidos.
• Explosión social inesperada (pingüinazo u otro).
• Muerte en protesta social.
• Atentado terrorista.
• Nuevos díscolos.
• Algún fallo judicial importante.
• Paro nacional exitoso.
• Muerte o enfermedad de alguna persona muy importante.
• Golpes de estado en países cercanos.
• Desastres naturales o ambientales.
• Fuerte conflicto mapuche.
• Asesinato político.
• Crisis energética aguda.
• Pandemia mundial.
• Cambios abruptos de precios (al alza o a la baja).
• Otros de diversa naturaleza.

Como hemos señalado, esto no es una predicción, sino ejemplos de lo que son eventos de baja probabilidad y alto impacto. En la estrategia corporativa y gubernamental moderna, éstos se monitorean sistemáticamente y se hacen escenarios sobre su ocurrencia. La clave es estar preparados, e improvisar lo menos posible.

 

 

Dos canchas posibles, dos conjuntos de temas


Como mencionamos, la estrategia consistirá en tratar de llevar al adversario a la propia cancha: eso definirá la contienda. Pero hay temas que no se podrán evitar y que necesariamente estarán presentes. Por ejemplo: el bicentenario, el desempleo, el crecimiento, el impacto de la crisis sobre las Pyme y las políticas pro emprendimiento del Estado, las eléctricas de Aysén, etc.

Sin embargo, hay que recordar que las campañas se centran en pocos temas, ya que la opinión pública no resiste muchos y menos, si son tratados en detalle. Por otra parte, la contienda normalmente no es técnica, sino de emociones, y esto último ha sido el fuerte de la Concertación.

Cada candidato tendrá su propio juego y tratará de colocar los temas que le convienen. Todo esto se verificará por encuestas. Quien imponga tres o cuatro de los cinco tópicos sobre los que girará la campaña tendrá el triunfo en sus manos. Dada la crisis, es posible que veamos dos versiones de populismo en acción.

LA CANCHA DESEADA DE LA CONCERTACIÓN LA CANCHA DESEADA DE PIÑERA
Tónica: Abstracto, emocional, ideas fuerza, social, sufrimiento Tónica: Objetivo, racional, propuestas concretas, resultados
TEMAS CENTRALES QUE QUISIERAN
TEMAS CENTRALES QUE QUISIERAN
• Binominal y la exclusión
• Estado versus mercado
• Idealmente, algo en Derechos Humanos y el presunto asesinato de Eduardo Frei Montalva
• Cambios deseados a la Constitución
• Logros propios en su gobierno y sacar a colación al general Pinochet
• Los grandes logros de la Concertación
• 20 años de gobernabilidad
• La gestión moderna de los países
• Modernización necesaria del Estado
• Mejor gobierno de empresas públicas
• Gobierno de unidad nacional
• Cómo hacer crecer la economía al 7%
• Mal gobierno de Bachelet y agotamiento de la Concertación. ¿Qué pasó con los zares?
• Corrupción y escándalos sistemáticos de la Concertación
• Grandes proyectos emblemáticos (río Mapocho, Estadio Nacional, santuarios, y otros)
• Una buena política de innovación, ciencia y tecnología
TEMAS DE EVENTUAL ATAQUE PERSONAL TEMAS DE EVENTUAL ATAQUE PERSONAL
• Política y dinero: el dilema Piñera • Manejo crisis asiática
• Pacto PC
• Manejo de sus inversiones
TEMAS QUE PODRIAN INTERESAR A AMBOS
Medio ambiente y cambio climático
Pymes
Descentralización imperativa
Política de energía de largo plazo
Cambio del binominal
MISCELANEOS QUE SALDRAN
Salud, educación, energía, crisis, bicentenario, reactivación económica

Reflexiones finales


Veinte años de gobierno de la Concertación, con cuatro presidentes distintos, se presentan a evaluación el 2009. Ello ocurre en medio de una situación económica mundial sindicada como la más grave desde la crisis de los años 30. La izquierda oficialista no lleva candidato por ahora, de modo que las alternativas son moderadas y representan opciones de gestión del modelo de desarrollo de las últimas tres décadas. No hay que descartar una vuelta de Ricardo Lagos en mayo, cuando las cosas se vean oscuras para la Concertación.

En cualquier caso, la elección será reñida hasta el final. Es efectivo que cualquiera de las coaliciones podría ganar, pero no es menos cierto que es el peor escenario electoral vivido por la Concertación en 20 años.

La hipótesis que hemos presentado es que el verdadero “juego” en esta elección no será tratar el debate de ideas en profundidad, sino de ver quién es capaz de llevar al adversario a su propio terreno. No es una contienda de ideas, sino de estrategias. El que lo logre ganará. Es una elección de emociones, similar al plebiscito del 88. Quizás por ello Lagos podría volver, pese a los enormes problemas de su gestión.

En ese esquema, no es la capacidad analítica de los candidatos la determinante del triunfo. En ello Piñera tiene la ventaja, que de nada le sirvió contra la emocionalidad de Bachelet. La clave estará en lograr la visión de síntesis del campo de confrontación de lo que será esta gran carrera electoral. Eso es lo fundamental.

En esa perspectiva, hemos presentado un esquema integral del campo de juego. Queremos insistir, no obstante, que en nuestra estimación serán los eventos de baja probabilidad y alto impacto los realmente decisivos. Con todo, es evidente que hay temas que estarán sí o sí. Por ejemplo, el mercado-Estado, dinero-política y el descrédito de la clase política.

Finalmente, es muy probable que veamos un re-baraje del mapa político como resultado de este año tan intenso.