Las relaciones entre el Club de la Unión de Santiago y el Club El Golf 50 nunca habían estado mejor. Después de años de pugnas por la propiedad del nombre que derivaron en un litigio que concluyó en mayo de 2008, ahora los socios se saludan cordialmente e incluso desde enero pasado hasta almuerzan juntos. Todo, gracias a un convenio que se firmó en diciembre del año pasado, que permite que los socios vigentes de ambos clubes puedan ir con sus visitas al otro club y hacer uso de sus comedores y bares en días de semana. El acuerdo, eso sí, está actualmente en periodo de prueba hasta el 30 de abril y, dependiendo de cómo funcione, se renovará por seis meses. Para corroborar las identidades de los socios, cada parte debe enviar trimestralmente un listado de éstos. Aunque, según consta en el documento del convenio, cada club se guarda el derecho de limitar el acceso a sus dependencias.

  • 10 marzo, 2011

Las relaciones entre el Club de la Unión de Santiago y el Club El Golf 50 nunca habían estado mejor. Después de años de pugnas por la propiedad del nombre que derivaron en un litigio que concluyó en mayo de 2008, ahora los socios se saludan cordialmente e incluso desde enero pasado hasta almuerzan juntos. Todo, gracias a un convenio que se firmó en diciembre del año pasado, que permite que los socios vigentes de ambos clubes puedan ir con sus visitas al otro club y hacer uso de sus comedores y bares en días de semana. El acuerdo, eso sí, está actualmente en periodo de prueba hasta el 30 de abril y, dependiendo de cómo funcione, se renovará por seis meses. Para corroborar las identidades de los socios, cada parte debe enviar trimestralmente un listado de éstos. Aunque, según consta en el documento del convenio, cada club se guarda el derecho de limitar el acceso a sus dependencias.