El físico estadounidense Varun Sivaram es algo así como el niño estrella de las energías renovables y estuvo en Chile hablando sobre el inmenso potencial de masividad y eficiencia que ofrece la energía solar.

  • 22 noviembre, 2018

Tiene 29 años y este año fue nombrado por Forbes como uno de los 30 líderes sub-30 a escala mundial. Experto en energías limpias, cambio climático y urbanización sostenible, tiene un currículum sobresaliente: es investigador del Consejo para las relaciones internacionales de Estados Unidos y miembro del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia. Ha sido asesor del gobierno del estado de Nueva York y de la ciudad de Los Ángeles en materia de política energética. Este año lanzó su libro, Taming the sun, que se ha transformado en un referente sobre la ruta que debemos recorrer para convertir al sol en el elemento dominante de la matriz energética global. Bill Gates y John Kerry han señalado que en sus ideas está el futuro.

De paso por nuestro país como invitado estelar de un nuevo encuentro Becoming, y justo antes de viajar a India para instalarse como Chief Technology Officer de la empresa ReNew Power, la compañía más grande de energía renovable de ese país, Sivaram despliega una gran sonrisa cuando se explaya sobre los desafíos energéticos que vienen y las bonanzas de la energía solar. El físico plantea que las energías limpias son una especie de gran elenco donde la estrella es el sol. Deben complementarse, no se puede depender de un solo tipo de fuente energética, pero es la solar, en sus múltiples formas, desde paneles fotovoltaicos hasta un material llamado perovskita (ver recuadro), la que nos conviene desarrollar. Es barata, limpia y fácil de instalar. De hecho, las Naciones Unidas anunciaron que la energía solar atrajo más inversiones en 2017 que cualquier otra fuente de energía y los “empleos solares” también están aumentando en todo el mundo; en Estados Unidos, la industria da trabajo a más de 250.000 personas, y la India está muy cerca de esa cifra.

Chile, insiste Varun Sivaram, tiene la oportunidad de transformarse en líder de nuestra región. Según la empresa Solargis, especialistas en mediciones meteorológicas y del recurso solar, el desierto de Atacama recibe la mayor radiación solar del mundo, el desafío ahora es generar condiciones de almacenamiento para maximizar su uso. Sivaram es enérgico y partidario de tomar acción y desarrollar proyectos y tecnologías para estar preparados cuando la legislación y/o la inversión llegue. Señala que no podemos esperar a que se den todas las condiciones óptimas porque tenemos poco tiempo para revertir el calentamiento global. Existe consenso mundial en que lo primero es deshacerse del carbón. Ese es el paso número uno que deben asumir las generadoras de energías y también las autoridades. Esa transición, a escala global, será esencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El estadounidense cree que es importante generar conciencia en la ciudadanía sobre la importancia de usar energías limpias, pero señala que no podemos depender de las buenas intenciones del ser humano y su preocupación por el planeta. A su juicio, es mejor ser pragmático, y preocuparse de que las energías resulten fáciles, accesibles y convenientes para el usuario, solo así se generará el cambio. Como una joven eminencia frente a un salón de Las Majadas de Pirque lleno de expertos, científicos y empresarios del rubro de la energía, Sivaram responde las preguntas más especializadas de manera didáctica. Luego de su exposición, se toma algunas fotos y recorre el parque.

 

A cambiar el mundo

-Has trabajado en el sistema público en Estados Unidos, tanto en Los Ángeles  como en Nueva York, ahora trabajarás para una compañía privada. ¿Desde dónde crees tú que hay mayor capacidad y eficiencia a la hora de generar cambios?

-Creo que tanto el sector público como el privado son importantes fuentes de cambio. Cuando se trata de la transición a la energía limpia y la lucha contra el cambio climático, la mayor parte de la infraestructura, la inversión y la innovación deben provenir del sector privado. Los gobiernos de todo el mundo, a nivel internacional, nacional y local, pueden guiar al sector privado y crear los incentivos adecuados (por ejemplo, financiando la I + D o implementando un impuesto al carbono), pero solo el sector privado tiene la capacidad y la eficiencia para descarbonizar rápidamente la economía global.

-¿A qué te refieres cuando dices que lo peor es ser complacientes? 

-Si somos complacientes y esperamos que las condiciones empeoren y nos obliguen a hacer la transición a energía limpia, corremos el riesgo de consecuencias catastróficas para la humanidad en forma de cambio climático, contaminación, inseguridad energética y más. En el caso específico de la energía renovable, como la energía solar, si actuamos de manera complaciente ahora que la energía renovable está creciendo rápidamente, no estaremos preparados si las condiciones cambian y la energía renovable ya no es rentable. En ese momento tendríamos el problema de tener a la energía renovable golpeando una pared. Además, a menos que invirtamos en alternativas limpias e innovadoras fuera del sector eléctrico, por ejemplo para reemplazar el petróleo, el mundo continuará su adicción al petróleo y otros combustibles fósiles.

-Si la energía solar es cada vez más barata y la tecnología evoluciona rápidamente, ¿corremos el riesgo de tener cementerios fotovoltaicos en el desierto de Chile en unos años más?

-La tecnología solar de hoy en realidad durará mucho tiempo: los paneles solares a menudo vienen con una garantía para funcionar durante 25 años y luego pueden continuar produciendo energía durante décadas. No estoy muy preocupado por los cementerios solares en los próximos años, incluso si se desarrollan tecnologías solares más baratas, las granjas solares existentes seguirán produciendo energía útil ahora que se han instalado, con poco costo marginal de producción. Habrá un gran desafío de reciclaje en el futuro, pero eso no será un gran problema durante más de una década. Aún así, debemos prepararnos ahora y desarrollar estrategias de reciclaje sostenible para paneles solares.

-Naciste y creciste en Estados Unidos, ahora vas a vivir en India, ¿cuál es tu relación con ese país? ¿Sientes raíces culturales?

-Sí. Aunque nací en los EE.UU. y soy estadounidense, mis padres eran inmigrantes de la India, y definitivamente estoy emocionado de explorar mis raíces viviendo allá. Pero la razón más importante por la que estoy entusiasmado con mi nuevo rol es que creo que acelerar la transición de ese país hacia energía limpia es el elemento más importante para combatir el cambio climático. Si a mediados de este siglo, la India sigue creciendo tan rápidamente y consumiendo principalmente energía de carbón, como lo hace ahora, podría convertirse en el mayor emisor de gases de efecto invernadero en el mundo. La prevención de ese futuro, y la reducción de la contaminación atmosférica mortal que asfixia a sus ciudades, es imprescindible para garantizar un futuro próspero y sostenible para el mundo entero. 

 

Perovskita: una joya en desarrollo

Varun Sivaram le pone fichas a la perovskita, material que permitiría fabricar células fotovoltaicas más eficientes y baratas que el silicio, elemento que se usa comúnmente en la elaboración de paneles solares. Su nombre viene del experto en minerales ruso Lev Perovski (1792-1856), que descubrió este mineral en los montes Urales, y hoy está siendo estudiado en los más importantes laboratorios del mundo. Se trata de una estructura cristalina con muchos compuestos; es un híbrido, orgánico e inorgánico, que hace que absorba muy bien la luz y sea un muy buen conductor. Además, tiene un aspecto similar al vidrio y puede adoptar distintas tonalidades de amarillos, naranjos y lilas. Sivaram ejemplifica con el mismo castillo donde tiene lugar su presentación: “Las ventanas de estos salones podrían ser de perovskita y así generar la energía que necesita el edificio para funcionar a través de una buena solución estética”.

-¿La perovskita se podría producir actualmente en Chile o requiere tecnología más sofisticada?

-Teóricamente, la perovskita se puede producir en cualquier lugar del planeta, utilizando equipos bastante simples. Por ejemplo, una vez que se mejoran la tecnología y las técnicas de fabricación, es posible que solo se necesite una impresora de inyección de tinta para producir recubrimientos solares de perovskita. Eso significa que podría producirse a bajo precio en Chile, India u otros países. Sin embargo, el componente valioso será la propiedad intelectual generada por las compañías que comercialicen con éxito la tecnología y sus métodos de fabricación. Si Chile invierte en la investigación y el desarrollo necesarios para comercializar perovskita, podría convertirse en un exportador de energía y en un próspero propietario de una propiedad intelectual valiosa.