La empresa israelí Solel está interesada en poner un pie en Chile y convertirse en una alternativa de energía distinta a las ya existentes. Por eso, aprovecharon la gira del ministro de Energía Marcelo Tokman por Israel, para hacer lobby y presentarle un proyecto, que –según nos explicaron– quiere plantearse como una alternativa a las […]

  • 2 noviembre, 2007

La empresa israelí Solel está interesada en poner un pie en Chile y convertirse en una alternativa de energía distinta a las ya existentes. Por eso, aprovecharon la gira del ministro de Energía Marcelo Tokman por Israel, para hacer lobby y presentarle un proyecto, que –según nos explicaron– quiere plantearse como una alternativa a las centrales de Aysén.

La apuesta es plantear que en Chile se puede hacer lo mismo que en el desierto de Mojave, California, donde Solel construirá la mayor planta solar del mundo con una capacidad máxima de 553 MW; es decir, casi la misma potencia que Ralco. En el proyecto en Chile están trabajando con una consultora nacional. El dato anexo es que éste es apoyado por un grupo de empresarios que se oponen a las centrales de Hidroaysén… una mezcla de intereses que no deja de asombrar.