En marzo, el arquitecto Alfredo Fernández, en representación de la inmobiliaria FFV –ligada al empresario Eduardo Fernández León– tocó las puertas del Club de Polo San Cristóbal. Tenía una oferta: venderle un paño en Colina a un precio preferencial para que el club habilitara ahí once canchas de polo a cambio de que la empresa […]

  • 4 enero, 2018

En marzo, el arquitecto Alfredo Fernández, en representación de la inmobiliaria FFV –ligada al empresario Eduardo Fernández León– tocó las puertas del Club de Polo San Cristóbal. Tenía una oferta: venderle un paño en Colina a un precio preferencial para que el club habilitara ahí once canchas de polo a cambio de que la empresa desarrollara a su alrededor un proyecto residencial.

Hace tiempo que la institución estaba tanteando alternativas para ampliar sus instalaciones. Compró en 2015 un paño en Padre Hurtado para hacerlo, pero no tuvo consenso para llevarlo a cabo. Luego, el empresario Gerardo Valdés, a través de la Inmobiliaria Nueva Costanera, le ofreció la venta de un terreno en Colina con una propuesta similar a la de Fernández, pero el club la desechó.

“Para hacer las cosas bien”, dice una fuente del club, esta vez se tomaron el tiempo necesario para aterrizar el proyecto. Y este viernes los socios deberán votar si es que están de acuerdo con la propuesta de FFV en una junta extraordinaria de accionistas que se convocó para la una de la tarde. “No podíamos esperar para marzo porque la opción de compra por los terrenos está por vencer”, dice un ejecutivo del club.

La propuesta ha generado revuelo entre los socios. Mientras la rama de polo está pidiendo a los poleros que acudan en masa a votar el viernes, hay otros “no poleros” que critican que se abra una nueva sede antes de mejorar las instalaciones que hay en Vitacura. Un cercano al directorio asegura que “el master plan para mejorar Monseñor Escrivá comenzará su construcción apenas la municipalidad otorgue los permisos. La obra está licitada y no tiene nada que ver con el otro proyecto –la compra de 66 hectáreas por las que se pagarían 82.500 UF– que se financiará con la venta del paño de Padre Hurtado”.

Es un proyecto a diez años. De aprobarse, el club recibiría el terreno para hacer las primeras cuatro canchas en los próximos meses para que estén disponibles en 2019. Altas fuentes reconocen que los nueve miembros del directorio estarían alineados con la propuesta. Habrá que ver si el 50+1 de los socios del club también lo están.