Sedentarios, obesos, cómodos y buenos para el control remoto. El panorama de la salud física de los chilenos es desalentador y no hacemos nada para revertir esta situación. ¿Qué tal si partimos con salir a caminar un par de cuadras?

  • 16 septiembre, 2008

 

Sedentarios, obesos, cómodos y buenos para el control remoto. El panorama de la salud física de los chilenos es desalentador y no hacemos nada para revertir esta situación. ¿Qué tal si partimos con salir a caminar un par de cuadras? Por Mauricio Contreras.

Queremos medallas de oro mirando televisión sentados en un sillón, pero con suerte nos ponemos el buzo el domingo para ir a la feria. Reclamamos por nuestros resultados deportivos, pero como sociedad nos sacamos un rojo al momento de hacer deporte en forma sistemática. Como siempre, tras una competencia importante como los Mundiales de Fútbol o los Juegos Olímpicos, viene el debate. ¿Qué tenemos que hacer? ¿Potenciar a los posibles medallistas o dar un impulso de verdad para que el país haga deporte? Esta discusión no tiene fin y es posible que hasta el próximo bicentenario no nos pongamos de acuerdo.

Pero tenemos que partir por algo. Si no somos los Charles Atlas del continente, pongámonos a caminar. Es gratis, seguro y democrático, no se necesita un rival y el desafío de distancia cada cual lo determina. Es un ejercicio aeróbico de menor exigencia que el jogging y sus beneficios están a la vista: la caminata relaja, invita a recorrer calles y parques que vemos con agrado sólo desde el auto y, al igual que el efecto del trote, una vez que se decide a caminar el cuerpo lo empieza a pedir una y otra vez.

Debo reconocer que caminar no era mi pasatiempo preferido. Pero fui descubriendo su encanto viviendo en Providencia, donde las calles Ricardo Lyon, Pedro de Valdivia, Pocuro, 11 de Septiembre y sus alrededores ofrecen un paisaje perfecto para caminar sin apuros ni urgencias. Junto a mi padre, en primavera y verano, caminamos cuadras y cuadras conversando, mirando el barrio, conociendo, sin trazar una ruta definida, disfrutando un deporte sin transpiración que nos mejoró el ánimo y la salud.

Al momento de salir a caminar, la elección del calzado es fundamental. Soy de la idea de que los zapatos, por muy blandos que sean, no son lo más apropiado para esta disciplina. Recomiendo las zapatillas Nike de la línea Bowerman Series, que entregan liviandad, amortiguación y estabilidad, con las cuales he recorrido buena parte de mis años de caminata. Era que no, mister Bill Bowerman fue uno de los creadores de la marca Nike y gran responsable de que las zapatillas hoy no pesen nada.

Otra discusión interesante que debiera venir es si Santiago es una ciudad caminable. Pero ese debate debe surgir tal cual como lo hicieron los ciclistas: juntaron masa crítica, pidieron ciclovías y los municipios respondieron. Para tener un club de amantes de la caminata nos faltan kilómetros por recorrer