Libros recomendados por distintas razones: para conocer autores lejanos, visitar imprescindibles, encantarse con poesía, devorar historias breves y recorrer títulos de largo aliento.
Por Sofía García-Huidobro y Guido Macari.

  • 10 mayo, 2019

¡Oh, esto parece el paraíso!, John Cheever. “Esta es una historia para leer en la cama, en una vieja casa, en una noche de lluvia”, esa acogedora sensación entrega la novela de Cheever. Se trata de la última obra publicada por el escritor estadounidense, ambientada en una atmósfera optimista pero que no cae en lo cursi. El protagonista, Lemuel Sears, envejece y teme perder la capacidad de enamorarse, pero al poco andar aparece una mujer y además deberá enfrentarse a empresas que contaminan el lago de su idílico pueblo; ambas situaciones le otorgarán vitalidad. Calificarla como fábula es buena opción. Uno se acostumbra a que los buenos relatos sean tristes, pero no hay motivo para que eso sea la regla. GM.

Poemas de amor, Idea Vilariño. Una forma de recomendar este poemario es decir –morbosamente– que varios de estos poemas los escribió Vilariño teniendo en mente a Juan Carlos Onetti y su tormentosa relación. Otra forma más correcta de proponerlo es hablando de su contenido.  Son poco más de cincuenta breves poemas escritos por la uruguaya. La extensión no es sinónimo de menor profundidad. Los versos parece escritos a cuchilladas, algunos apenas compuestos por una palabra. Escrito pienso leo es uno de los poemas: “Escribo/ pienso/ leo/ traduzco veinte páginas/ oigo el informativo/ escribo/ escribo/ leo./ Dónde estás/ dónde estás”. No hay más. Pero lo dice todo. La poeta logra generar un efecto de rapidez casi hipnótico. A tener en cuenta: tres poemas de este libro se llaman Adiós. GM.

Dicen de mí, Gabriela Wiener. No es fácil hablar de uno mismo. Más complejo es que otras personas te hablen sinceramente de ti, y para qué decir interrogar a personas de tu círculo (o ex círculo) para saber qué piensan de ti. Eso es lo que hace esta escritora y periodista peruana. Marido, editora, hermana, ex terapeuta, ex amiga, primer jefe, primer pololo… Es larga la fila de testimonios que desfilan para entregar un perfil transparente. “Eres una de las personas más demandantes que conozco”, le dice su hermana Elisa. “Eres salvaje y desaliñada por fuera”, comenta su editora. Un ejercicio interesante, útil para pensar en la distancia entre la idea que tenemos de nosotros mismos y cómo nos percibe nuestro entorno. GM. 

Para Helga, Bergsveinn Birgisson. Una carta de amor jamás enviada se transformó en un verdadero fenómeno literario en Islandia. Un relato bucólico pero cargado de tensión sexual. Para Helga habla de la sencilla vida de un campesino, cuyas preocupaciones cotidianas se centran en el cuidado de los animales y las inclemencias del clima, al mismo tiempo que el deseo por su vecina lo desborda. Las decisiones propias de la vida, de cualquier vida, con sus respectivas consecuencias, se despliegan en una larga epístola donde además aborda cuestiones sociales a través del lenguaje tradicional, bordeando la poesía. La novela, publicada hace años en su país, se transformó en un éxito, luego de que el escritor Karl Ove Knausgård quedara maravillado con la narrativa de Birgisson. SGH.

El trabajo de los ojos, Mercedes Halfon. La muerte de su oculista, el que hasta entonces había logrado domar su mirada, hace que la joven escritora argentina se desoriente. Un estrabismo la acompaña desde su infancia, producto de una fuerte caída por las escaleras según afirma una pariente. Lo cierto es que el desvío de uno de sus ojos ha determinado su visión del mundo. Evidente. A modo de ensayo, o breve historia, Halfon mezcla su historia personal con algunos datos históricos sobre esta distorsión de la vista y enumera a otros personajes que también la padecieron. La familiaridad que en algún momento le genera el ex mandatario Néstor Kirchner es uno de esos ejemplos. La autora, que es uno de los nombres prominentes de la narrativa trasandina, habita generalmente el territorio de la poesía y eso se delata en su escritura. (Lectura Ediciones). SGH.

los Diarios de Emilio Renzi, Ricardo Piglia. A poco más de dos años de su muerte, Piglia es posiblemente uno de los autores esenciales de la lengua hispana. Por lo mismo, es un privilegio leer los tres libros que conforman Los diarios de Emilio Renzi, reunidos en un único volumen, publicado ahora por Debolsillo. Los diarios, escritos entre 1957 y 2015, y firmados con el nombre de Emilio Renzi, personaje y alter ego recurrente en la obra de Piglia, agrupan Años de formación, Los años felices y Un día en la vida, este último publicado póstumamente. Tres momentos que representan el entusiasmo de la juventud, la idea de plenitud y la necesidad de inmortalizar un testimonio real. La vida y obra de un maestro. SGH.

Por qué soy católico, Rafael Gumucio. En estos tiempos, el título de Gumucio resulta una declaración provocadora, sobre todo viniendo de un reconocido polemizador, pero lo cierto es que se trata de un ensayo sincero, donde las contradicciones propias de la fe se expresan con humor y sin miedo. “Yo no puedo asegurarle a nadie que Dios existe. He hablado muchas veces con él, pero estoy dispuesto a admitir que su voz se parece extrañamente a la mía”, escribe el autor. La narración autobiográfica, presente en todas sus obras, se utiliza aquí para tratar temas tan complejos como la infancia, las creencias y la muerte. SGH.