El hospital Luis Calvo Mackenna es reconocido como lugar de acogida para niños con distintas enfermedades. Una loable tarea que requiere financiamiento. De eso se ocupa la Corporación AMICAM y también de su desarrollo, como el nuevo proyecto para modernizar el área de trasplante de medula. Por Nicolás Vial.

  • 25 junio, 2008

El hospital Luis Calvo Mackenna es reconocido como lugar de acogida para niños con distintas enfermedades. Una loable tarea que requiere financiamiento. De eso se ocupa la Corporación AMICAM y también de su desarrollo, como el nuevo proyecto para modernizar el área de trasplante de medula. Por Nicolás Vial.

Imagen imborrable en la memoria de los chilenos. El 30 de junio de 1993, todo el país celebró la exitosa operación realizada a los hermanos siameses José Patricio y Marcelo Antonio, un hito para la medicina chilena.

¿El epicentro del suceso? El hospital Luis Calvo Mackenna, que desde 1942 se preocupa de tratar a los niños enfermos, entregándoles los tratamientos necesarios, además de sostener una estrecha relación con sus familias. Los resultados destacan en medio de un sistema público de salud que no suele brillar por sus logros.

Para responder a estos miles de pequeños pacientes, existe un equipo médico y humano comprometido, así como también de ayuda externa para complementar el presupuesto. Debido a los grandes costos que significa, en la década del 80 y de la mano de su ya fallecido director, el doctor Federico Puga, se creó la Corporación de Amigos del Hospital Luis Calvo Mackenna (AMICAM), institución que aporta recursos financieros, tecnológicos y de desarrollo al recinto.

AMICAM colabora desde hace 23 años con el centro asistencial; principalmente, en la captación de recursos para el mantenimiento y desarrollo de las distintas áreas médicas. Actualmente cuentan con 25 mil beneficiarios que aportan a esta obra, cuya ayuda se ha visto reflejada en nuevas instalaciones con una mayor capacidad de atención, además de renovados instrumentos médicos. Además, la Corporación fue gestora de la construcción de Ser Joven, centro de atención integral para adolescentes de escasos recursos abierto en Lo Barnechea para el tratamiento de problemas como droga, alcoholismo y otros.

La tarea no ha sido fácil, como cuenta su presidente Adolfo Latorre, pero ha traído grandes satisfacciones y su réplica en otros establecimientos asistenciales. “Hemos hecho un estatuto que se ha replicado en varios hospitales que nos han pedido que aportemos nuestra experiencia; pero esto no es más que la voluntad de trabajar por los demás“.

Esa voluntad se confirma en las obras: nueve pabellones quirúrgicos totalmente equipados, un renovado Servicio de Neurología y Psiquiatría Infantil, salas de Quimioterapia Ambulatoria y una nueva unidad de pacientes críticos, entre otros.

Pero subsisten dos problemas. La UCI de cardiología no da abasto para el gran número de niños que esperan diariamente ser atendidos, situación que también pasa con la salas de trasplante de medula ósea. Por ello, hace un par de meses y gracias a la gestión de AMICAM y la Fundación Ena Craig de Luksic, se inició la construcción de un nuevo y moderno edificio, con una inversión de 1.000 millones de pesos y que permitirá tener el centro de trasplante de medula ósea más moderno del Cono Sur.

Una buena noticia que presenta nuevos desafíos. Porque con estas instalaciones urge la necesidad de actualizar los equipamientos para entregar mejores tratamientos a los niños. Por ello esta institución busca aumentar el número de beneficiados que tiene a la fecha, para poder entregar más sonrisas a más niños, como lo ha hecho por tantos años.