Está claro que uno de los mayores atractivos de Las Vegas son sus casinos y la posibilidad de apostar las 24 horas, sin saber si es de día o de noche, en las máquinas tragamonedas, mesas de póker, ruletas, o Black Jack. Pero sus atractivos no terminan allí. De hecho, puedes ir a la ciudad […]

  • 9 enero, 2017

Las Vegas

Está claro que uno de los mayores atractivos de Las Vegas son sus casinos y la posibilidad de apostar las 24 horas, sin saber si es de día o de noche, en las máquinas tragamonedas, mesas de póker, ruletas, o Black Jack. Pero sus atractivos no terminan allí. De hecho, puedes ir a la ciudad que nunca duerme y no perder todo tu dinero (o hacerte millonario si es que tienes suerte).

De día o de noche, Las Vegas parece una ciudad de juguete, como si a algún niño gigante le hubiesen regalado monumentos reconocibles del mundo en pequeña escala y él los hubiera juntado a todos, uniéndolos con puentes y caminos que te obligan a pasar dentro de unos para ir a los otros. Y, por supuesto, este niño gigante era un amante de las luces.

A la izquierda, una góndola pasa bajo un puente cruzando un pequeño lago. Al frente, la torre Eiffel ilumina la noche, y a la izquierda, un poco más lejos, La estatua de la Libertad se vislumbra imponente sobre un mar en miniatura.Todo parece de mentira, pero a la vez es muy real.

laavegas

En lugar de llamarse la ciudad que nunca duerme, yo le pondría la ciudad del mapamundi, y es que cada hotel tiene una ciudad en miniatura dentro de sus paredes. Puedes pasear por las calles de París y luego los ríos de Venecia, cruzar un puente en New York y hasta entrar en un castillo medieval. Y si miras hacia arriba, los techos de esta parte de los hoteles se asemejan al cielo a media tarde, por lo que la ilusión se hace mucho más real.

Y como toda buena ciudad, las que se encuentran dentro de las paredes de los hoteles tienen sus propias tiendas, peluquerías, restaurantes y, por supuesto, sus propios casinos.

Si bien el comercio cierra a media noche, aproximadamente (aunque hay varias tiendas 24 horas abiertas), las luces nunca se apagan, y a las tres de la mañana puedes ver muy claramente desde afuera si quieres comprar algún souvenir y volver durante el día.

La cultura tampoco se hace esperar, y cada noche hay decenas de eventos, conciertos, teatro, etc. De hecho, en varios hoteles hay funciones del Cirque du Soleil prácticamente cada noche. Tuve la oportunidad de ir al MGM a ver Ká, e incluso el teatro tiene el nombre de la obra (y tuve que correr para llegar a la hora, porque me perdí un poco para encontrarlo, porque así de grandes son los hoteles).

bellagio las vegas

También se ofrecen viajes al Gran Cañón para quienes gusten de este tipo de panoramas. O si quieres quedarte en la ciudad y ya no tienes dinero para ir a algún lado, el show de luces y música de la fuente frente al hotel Bellagio es un espectáculo maravilloso que ocurre a cada hora. De verdad no te lo puedes perder.

En fin, recorrer las calles de Las Vegas ya es una aventura, porque nunca nada es en línea recta, siempre tienes que entrar y salir de los hoteles para ir de un punto a otro, cruzar puentes, subir y bajar escaleras, cruzar de un  lugar a otro en un pequeño metro express y gratuito, abrir puertas por dentro y por fuera. A todo esto, en todas las puertas de Las Vegas (todas) tienes que tirar para entrar y empujar para salir. No lo olvides.

Otra cosa que llama la atención y alegrará a más de uno, es que prácticamente en toda la ciudad puedes encontrar wifi gratuito y de calidad.

En fin, ir a Las Vegas es una experiencia impagable, tanto por sus luces, sus calles, escaleras y puentes, sus tiendas, fuentes de agua, hoteles, ciudades en miniatura, juegos… todo en esta ciudad es increíble.

Y por supuesto, no puedes irte sin apostar. Aunque sea un dólar.