El terremoto que provocó la sorpresiva salida de Marcelo Awad de la presidencia ejecutiva de Antofagasta Minerals fue de tal magnitud que el propio Jean-Paul Luksic se encargó personalmente de explicar a sus vicepresidentes y gerentes las razones que llevaron a tomar tal decisión.

  • 14 marzo, 2012

El terremoto que provocó la sorpresiva salida de Marcelo Awad de la presidencia ejecutiva de Antofagasta Minerals fue de tal magnitud que el propio Jean-Paul Luksic se encargó personalmente de explicar a sus vicepresidentes y gerentes las razones que llevaron a tomar tal decisión.

En una reunión a puertas cerradas el viernes 9 de marzo, pasado el mediodía, Luksic habló de la “dolorosa” determinación y de la “fuerte estima” que el grupo le tiene a Awad, pero, al mismo tiempo, dio cuenta de las diferencias que existían con su conducción. Sobre todo, admite un conocedor de la cita, recalcó los niveles de producción de Esperanza y El Tesoro y los presupuestos demasiado expansivos que no estaban en línea con los resultados.

De hecho, las palabras de Luksic se centraron en tres aspectos: austeridad, resultados y comunicación. Instó a actuar como una minera de alto nivel logrando una mayor eficiencia en las operaciones. “Métanse en la operación, vean qué está pasando. Por nuestras manos pasan contratos de muchos millones de dólares y hay que cuidarlos”, habría sentenciado el menor de los Luksic.