Por Mauricio Martínez, director Ejecutivo de la Industria Financiera de EY Latam South

  • 25 abril, 2019

Recientemente el Ministro de Hacienda, Felipe Larraín, anuncio en el Chile Day 2019 realizado en Nueva York que se adelantará para este año el envío del proyecto de ley para Fintech y criptomonedas, lo que se transforma en un gran anuncio no sólo para los inmersos en el ecosistema Fintech (porque es un paso más a la legitimidad de esta industria), sino que también porque es un paso concreto hacia transformar a Chile en un centro financiero regional, como el mismo secretario de Estado mencionó.

El Gobierno con esto reconoce que la industria Fintech y en particular empresas que entregan créditos o gestionan criptoactivos, han logrado posicionarse en el mercado y al mismo tiempo ser un actor para todos aquellos que hasta ahora no habían tenido acceso del sistema bancario tradicional.

Si bien no seremos los pioneros de la regulación Fintech, ya que otros países de la región ya lo han hecho. Por ejemplo, en Argentina la autoridad reguló al crowdfunding a través de la “Resolución General N°717”, que establece los requisitos que deben acreditar estas plataformas para obtener su autorización a operar como tales y el régimen al cual se encuentran sometidas. Por otro parte, en Brasil la regulación del crowdfunding financiero estipulada en la “Instrucción CVM 588”, apunta a que los sitios de financiamiento necesitarán la autorización para funcionar y cobrar las tasas de rendimiento a los inversionistas si es que los negocios en los que apuestan tienen éxito.

Sin duda, se visualiza que tenemos como país condiciones que nos diferencian del resto de la región, tales como control de la corrupción, bajos impuestos e inflación, facilidad de hacer negocios, entre otros. Estos factores nos acercan bastante a países mayormente desarrollados en este ámbito como Singapur, Inglaterra u otros.

A nuestras condiciones socio-políticas se suman, por ejemplo, el mundo open banking (ligado fuertemente a los servicios de las Fintech), en el que los consumidores de Chile también están relativamente abiertos a la idea de que sus bancos compartan sus datos con terceros, siempre que tengan garantías de seguridad. Esto de acuerdo al estudio EY Open Banking Index 2019, Consumer Sentiment Secction, donde el 38% de los encuestados está de acuerdo con esta situación. Lo anterior posiciona a Chile sólo detrás de China (56%) y Brasil (53%), dejando atrás a potencias como EE.UU., Hong Kong, y otros.

Las experiencias en la regulación son diversas, pero coincidimos con el mismo ministro cuando menciona en prensa que el foco debe ser “potenciar las oportunidades que se dan a los chilenos”, manteniendo el equilibrio con el cuidado del cliente financiero final. Esto es precisamente el espíritu que debiese tener una buena regulación, no restringir la innovación y desarrollo de nuevos modelos de negocio.

En EY sabemos de la relevancia de la regulación dada nuestras experiencias recientes (2019) trabajando con la definición de la regulación en Polonia y Trinidad y Tobago, lo que nos mantiene expectantes y dispuestos a la colaboración. En nuestro país, estuvimos participando en las mesas de expertos por el White Paper para crowdfunding.

Esperamos que el proyecto de ley que se envíe al Poder Legislativo no sólo incorpore las exigencias hacía las Fintech, siempre necesarias para crear las confianzas en la industria, sino también se considere la definición regulatoria hacia la adopción concreta al open banking (u open data) que países como los nuestros necesitan, junto con iniciar la definición del “innovation hub” (instancia en que se define cómo los países abordan la innovación y que es una alternativa al sandbox), que será el complemento práctico de la regulación.

Dicho esto, el entorno de innovación debe seguir potenciándose, ya que estamos lejos de una buena cantidad de inversión en capital de riesgo o de cantidad de patentes que se presentan, por lo que se necesitaba que el Gobierno diera un gran paso al poner y adelantar el tema Fintech en la agenda regulatorio de este año.