El sábado 13 de noviembre se reunió en el Hyatt la aristocracia mundial del vino. Los miembros de Primum Familiae Vini son un grupo exclusivo de 11 empresas familiares que elaboran algunos de los vinos más caros y distinguidos del planeta. Y llevan varias generaciones haciéndolo. Formada hace 20 años, por Miguel Torres y Robert Drouhin, la asociación tiene rigurosos criterios de selección y a ella se accede sólo por invitación. De hecho, Robert Mondavi (el fallecido productor californiano) debió salir del club luego de que su empresa se abriera a la bolsa.

Hoy la conforman Marchesi Antinori, Château Mouton Rothschild, Joseph Drouhin, Egon Müller Scharzhof, Hugel & Fils, Champagne Pol Roger, Perrin & Fils, The Symington Family Estates, Tenuta San Guido, Miguel Torres y Vega Sicilia. Todos ellos presentaron en Santiago sus vinos emblemáticos, cuyo valor por botella en conjunto suma varios miles de dólares. El español Miguel Torres anunció su retiro cuando cumpla 70 años –una de las normas de la compañía- mientras su hijo, Miguel Torres Maczassek, presidente ejecutivo de la filial chilena, contó a Capital su más preciado proyecto: a fin de año lanzará un espumante rosado elaborado con la variedad país, la más antigua de Chile y tradicionalmente usada para pipeños y garrafas. Gracias a un proyecto junto a la Fundación de Innovación Agrícola, Torres desarrolló una champaña al estilo tradicional que costará alrededor de 6 mil pesos y que tendrá el nombre genérico de Estelado. “Al principio no estaba del todo convencido”, confiesa. “Pero luego de tres años de pruebas hemos alcanzado una calidad que me tiene muy entusiasmado. Todos los espumantes del mundo se hacen con las cepas originarias más antiguas de cada zona. Así pasa en Champagne en Francia, con la Cava en Cataluña y el Prosecco en Italia. ¿Por qué no hacer en Chile un espumoso con la uva que llegó en el siglo XVI?”

  • 16 noviembre, 2010

El sábado 13 de noviembre se reunió en el Hyatt la aristocracia mundial del vino. Los miembros de Primum Familiae Vini son un grupo exclusivo de 11 empresas familiares que elaboran algunos de los vinos más caros y distinguidos del planeta. Y llevan varias generaciones haciéndolo. Formada hace 20 años, por Miguel Torres y Robert Drouhin, la asociación tiene rigurosos criterios de selección y a ella se accede sólo por invitación. De hecho, Robert Mondavi (el fallecido productor californiano) debió salir del club luego de que su empresa se abriera a la bolsa.

Hoy la conforman Marchesi Antinori, Château Mouton Rothschild, Joseph Drouhin, Egon Müller Scharzhof, Hugel & Fils, Champagne Pol Roger, Perrin & Fils, The Symington Family Estates, Tenuta San Guido, Miguel Torres y Vega Sicilia. Todos ellos presentaron en Santiago sus vinos emblemáticos, cuyo valor por botella en conjunto suma varios miles de dólares. El español Miguel Torres anunció su retiro cuando cumpla 70 años –una de las normas de la compañía- mientras su hijo, Miguel Torres Maczassek, presidente ejecutivo de la filial chilena, contó a Capital su más preciado proyecto: a fin de año lanzará un espumante rosado elaborado con la variedad país, la más antigua de Chile y tradicionalmente usada para pipeños y garrafas. Gracias a un proyecto junto a la Fundación de Innovación Agrícola, Torres desarrolló una champaña al estilo tradicional que costará alrededor de 6 mil pesos y que tendrá el nombre genérico de Estelado. “Al principio no estaba del todo convencido”, confiesa. “Pero luego de tres años de pruebas hemos alcanzado una calidad que me tiene muy entusiasmado. Todos los espumantes del mundo se hacen con las cepas originarias más antiguas de cada zona. Así pasa en Champagne en Francia, con la Cava en Cataluña y el Prosecco en Italia. ¿Por qué no hacer en Chile un espumoso con la uva que llegó en el siglo XVI?”

El sábado 13 de noviembre se reunió en el Hyatt la aristocracia mundial del vino. Los miembros de Primum Familiae Vini son un grupo exclusivo de 11 empresas familiares que elaboran algunos de los vinos más caros y distinguidos del planeta. Y llevan varias generaciones haciéndolo. Formada hace 20 años, por Miguel Torres y Robert Drouhin, la asociación tiene rigurosos criterios de selección y a ella se accede sólo por invitación. De hecho, Robert Mondavi (el fallecido productor californiano) debió salir del club luego de que su empresa se abriera a la bolsa.

Hoy la conforman Marchesi Antinori, Château Mouton Rothschild, Joseph Drouhin, Egon Müller Scharzhof, Hugel & Fils, Champagne Pol Roger, Perrin & Fils, The Symington Family Estates, Tenuta San Guido, Miguel Torres y Vega Sicilia. Todos ellos presentaron en Santiago sus vinos emblemáticos, cuyo valor por botella en conjunto suma varios miles de dólares. El español Miguel Torres anunció su retiro cuando cumpla 70 años –una de las normas de la compañía- mientras su hijo, Miguel Torres Maczassek, presidente ejecutivo de la filial chilena, contó a Capital su más preciado proyecto: a fin de año lanzará un espumante rosado elaborado con la variedad país, la más antigua de Chile y tradicionalmente usada para pipeños y garrafas. Gracias a un proyecto junto a la Fundación de Innovación Agrícola, Torres desarrolló una champaña al estilo tradicional que costará alrededor de 6 mil pesos y que tendrá el nombre genérico de Estelado. “Al principio no estaba del todo convencido”, confiesa. “Pero luego de tres años de pruebas hemos alcanzado una calidad que me tiene muy entusiasmado. Todos los espumantes del mundo se hacen con las cepas originarias más antiguas de cada zona. Así pasa en Champagne en Francia, con la Cava en Cataluña y el Prosecco en Italia. ¿Por qué no hacer en Chile un espumoso con la uva que llegó en el siglo XVI?”