En concreto, y en la mayoría de los casos, el estallido social se trató a través de tres perspectivas dentro de las empresas. Analizaron la situación interna, las complicaciones para sus trabajadores y los daños producidos por los desmanes. Segundo, examinaron qué medidas y programas complementarios tenían y cuáles que estaban en carpeta podrían adelantar. Tercero, reflexionaron sobre la situación país y cómo las compañías y sus dirigentes debían involucrarse en el proceso de diálogo ciudadano. Asimismo, la mayoría de los grupos consultados por Capital aseguraron adherir a los postuladores que redactó el consejo de la Sofofa la semana pasada.
Por: María José López y Josefina Ríos
Ilustración: Magdalena Aldunate

  • 7 noviembre, 2019