¿Somos tan solidarios los chilenos como nos creemos, sobre todo, después de cada Teletón? En Fundación Trascender quisieron salir de la duda y le dieron el vamos al primer estudio sobre solidaridad: cuánto, cómo y a quién donamos los chilenos. La encuesta derrumba muchos mitos y suposiciones y sienta un precedente esclarecedor para el futuro. 

  • 10 agosto, 2007

 

¿Somos tan solidarios los chilenos como nos creemos, sobre todo, después de cada Teletón? En Fundación Trascender quisieron salir de la duda y le dieron el vamos al primer estudio sobre solidaridad: cuánto, cómo y a quién donamos los chilenos. La encuesta derrumba muchos mitos y suposiciones y sienta un precedente esclarecedor para el futuro. Por Franco Vera M.

 

3.443 pesos mensuales, el equivalente a un kilo de carne, es lo que dona en promedio el 90,4% de los chilenos. La cifra figura en el Estudio Nacional de Voluntariado 2007 que realizó Fundación Trascender junto a Collect Investigaciones de Mercado y con el apoyo técnico de Mauricio Salgado, sociólogo, académico asociado de la Universidad Alberto Hurtado y voluntario de esta fundación.

“Vimos que si sacábamos buenos datos, si nos adentrábamos en esto que es desconocido, obtendríamos información relevante tanto para la empresa privada como para las organizaciones sociales en su toma de decisiones y, desde luego, también para la persona que dona entregando parte de su tiempo o haciendo un aporte en dinero”, explica María Paz Rencoret, directora ejecutiva de la fundación. La idea era que el estudio fuera relevante para la comunidad en general e incluso para las políticas públicas, en la medida que muestra la necesidad de buscar estrategias e iniciativas que fomenten y ayuden el voluntariado como expresión social de una comunidad de valores.

Según la encuesta, el porcentaje de chilenos que dona dinero es bastante alto: 90,4% de la población. Y lo hace de las maneras más diversas: colectas callejeras, campañas particulares, dando limosna a los que piden en las calles, comprometiéndose a aportes mensuales con entidades de caridad o donando parte del vuelto en las compras en supermercados y farmacias. “No solo el porcentaje es alto, sino que se distribuye en forma transversal en todos los grupos socioeconómicos y edades… Todos por igual, sin importar de dónde vengan. No obstante eso, el porcentaje de personas que hacen un aporte mensual regular y fijo a una organización social es bajo. Muy bajo. Solo un 27%”, señala la directora ejecutiva.

¿Qué motiva a donar dinero? La verdad es que las motivaciones son diversas, pero se pueden resumir en una especie de combinación de respuestas del ámbito emocional y racional. “Yo entrego a una organización social por algún motivo, porque me parece seria, porque me interpreta, porque su labor es bonita. Eso depende de cómo comunico la solidaridad que inspira el proyecto y de qué modo apunto a la sensibilidad de las personas. Pero desde luego, también tiene un gran valor que la organización sea transparente, diga para dónde va el uso del dinero, muestre resultados o tenga trayectoria. Esa combinación nos da luces de que hoy en día ya no es llegar y dar. También es muy importante la forma en que las organizaciones sociales dialogan con la comunidad y transparentan el destino de los fondos que reciben”, dice María Paz Rencoret. Con el tiempo, este factor debería ir cobrando creciente relevancia. Según la encuesta, el 61% de los que donan no tiene la menor idea de hacia dónde van a parar sus aportes.

Otra faceta interesante es la correlación entre la ayuda que las personas están dispuestas a dar a los demás y su propia percepción de si el dinero le alcanza o no para vivir. “Aquí es bien impactante, porque tú ves a personas que dicen que no les alcanza para vivir y, sin embargo, igual hacen un aporte importante. En función de este antecedente, se podría decir que en Chile la solidaridad es un valor muy potente en nuestra sociedad. En el caso de la gente que gana más, evidentemente dona más, pero la relación no es directamente proporcional ¡y podría ser mucho más!”, explica María Paz.

A fin de cuentas, la ciudadanía “se pone”. El país funciona bien en estos términos. “Hay una preocupación por el desarrollo de los más vulnerados y por la superación de la pobreza. Creo que los chilenos nos estamos poniendo y pienso que hay varios desafíos en términos de hacer conciencia de cuál es el rol de las organizaciones sociales”, comenta la directora ejecutiva.

Lo importante para ella es el desarrollo de una cultura solidaria, asumirnos como parte de la sociedad y sentir que pertenecemos a una comunidad donde la suerte de los que viven en condiciones más adversas nos concierne a todos. “Aquí hay tres grandes actores: el gobierno, las empresas y los ciudadanos. Cada cual tiene su rol que cumplir. Cada cual verá en su quehacer de qué modo ayudar a los además. Pero es fundamental que nosotros como organizaciones sociales demos a conocer y comuniquemos cuál es nuestro rol, nuestro trabajo y servicio, para que también demos un espacio de creciente compromiso a cada uno de estos sectores”, concluye.

90,4% Proporción de la población que dice donar dinero. El 9,6% reconoce no hacerlo. La práctica está algo más extendida en el estrato ABC1 (94%), coincide prácticamente con el promedio en los estratos C2 y C3 y desciende al 88% en el grupo D.

9% Porcentaje que declara participar en actividades de voluntariado, esto es, que presta servicio o apoyo no pagado a alguna entidad de interés público. La gran mayoría de ellos (98%) además hace aportes monetarios regulares a estas causas.

41% Proporción de la población que dice no dar nunca o casi nunca dinero a la gente que pide en la calle.

63% Proporción de encuestados que dice entregar a menudo o muy a menudo parte del vuelto de sus compras en supermercados y farmacias.

27% Fracción de la población que hace donaciones mensualmente a entidades de beneficencia o solidaridad en calidad de socios o adherentes fijos. La práctica de los compromisos de ayuda mensual es más débil entre los jóvenes (llega solo al 14% en el tramo 20-24 años) y va subiendo con la edad hasta llegar al 41% entre los mayores de 60 años.

60% Proporción de los chilenos que aporta a causas solidarias con menos de 2 mil pesos mensuales. Con donaciones superiores a 10 mil pesos mensuales figura solo el 3% de la población.

$3.443 Promedio mensual de los montos que los encuestados dicen donar. La cantidad sube a $6.323 en el estrato ABC1 y baja a $ 2.699 en el estrato socioeconómico D.

$2.828 Es lo que donan en promedio mensualmente quienes manejan un presupuesto que no les alcanza para vivir o que tienen grandes problemas económicos.

$5.729 Es lo que donan en promedio mensualmente quienes no tienen mayores problemas económicos: les alcanza bien y pueden ahorrar sin dificultades.

Cifras del Estudio Nacional de Voluntariado 2007. Sondeo entre 1.500 personas mayores de 18 años del Gran Santiago y las once principales ciudades del país. La muestra es representativa del 60% de la población. Error muestral: +/- 2,6%