Aunque en su fuero interno los integrantes del Senado de la Universidad de Chile escasamente creían en la conveniencia de prestar nombre y logos a Azul Azul, este año el club deportivo se convertirá en una interesante fuente de recursos para la Casa de Bello.

  • 17 julio, 2012

Aunque en su fuero interno los integrantes del Senado de la Universidad de Chile escasamente creían en la conveniencia de prestar nombre y logos a Azul Azul, este año el club deportivo se convertirá en una interesante fuente de recursos para la Casa de Bello.

Y todo gracias al contrato de concesión que obliga a Azul Azul a entregarle cada año el 1,05% de todos sus ingresos por concepto de royalty. Si en 2001 cuando el desempeño del club fue mucho menor se provisionaron 138 millones, este año en que el cuadro que dirige Jorge Sampaoli ha arrasado, el aporte podría ser el mayor de la historia del convenio.

Y aunque nadie se atreve a entregar cifras, no es secreto que el club atraviesa por uno de sus mejores momentos no sólo en lo deportivo, sino que también en lo económico. Hoy, las arcas de Azul Azul están más fuertes que nunca.

En 2008 el Senado Universitario de la Casa de Bello aprobó por sugerencia del decano de la Facultad de Derecho, Roberto Nahum, ceder el nombre, los logos y el emblema a Azul Azul para su explotación por 30 años a partir de 2007.

Ese mismo año, Azul Azul generó ingresos por más de 1.684 millones de pesos, entregando a la Chile un cheque por casi 18 millones de pesos.