Las comunas rojas Cuatro municipios del país están bajo el mando de alcaldes comunistas. Pero el poder de la hoz y el martillo no se ha traducido en economías centralizadas ni en persecución a la empresa privada. Son más bien caudillos locales, con presupuestos exiguos para enfrentar problemas sociales profundos.

  • 4 abril, 2008

 

Las comunas rojas Cuatro municipios del país están bajo el mando de alcaldes comunistas. Pero el poder de la hoz y el martillo no se ha traducido en economías centralizadas ni en persecución a la empresa privada. Son más bien caudillos locales, con presupuestos exiguos para enfrentar problemas sociales profundos. Por Lorena Rubio.

 

La Ligua, Diego de Almagro, Canela y Til Til. Comunas menores, distantes de las grandes decisiones políticas y económicas, y con otro factor en común: son todos pequeños dominios del Partido Comunista. A la cabeza de sus municipios, nombres que seguramente a usted le dicen poco, pero que dentro del PC cobran relevancia: Raúl Sánchez, Isaías Zavala, Nathan Trigo y Salvador Delgadillo. Todos, “compañeros” elegidos con votaciones significativas –algunos con el 50% o más– lo que alentó el apetito del partido, al punto de pretender seis nuevos alcaldes electos para las próximas elecciones.

Pero ¿cómo es, en la práctica, esto de tener alcalde comunista? Hay de todo, aunque en general se trata de personalidades cuyo respaldo proviene más de su popularidad local que de un insurgente respaldo a la economía centralizada o al control de los factores productivos.

 

El alcalde de Til Til, Salvador
Delgadillo frente a la sede
municipal de esta comuna
de la RM.

Incluso están los que, derechamente, apuestan por la inversión privada, como Salvador Delgadillo (“Salvita”, como lo conocen en el pueblo), el edil de Til Til que creó la Corporación Pro Til Til, agrupando a grandes empresas presentes en la zona, como la exportadora frutícola Agricom, Cementos Polpaico, Aguas Andinas y KDM, entre otras. “La idea es que estas grandes empresas, que obtienen benefi cios de sus operaciones en la comuna, algunas de ellas con impacto en el medio ambiente, puedan retribuir haciendo inversiones en cuatro áreas: salud, educación, infraestructura y fomento productivo”, cuenta el mismo Delgadillo.

Una afinidad que, en algunos casos, también les ha valido reproches, como le ocurrió al alcalde de La Ligua, Raúl Sánchez (o Raúl, a secas, como le dicen en la zona, o “Rosanba”, su seudónimo literario), cuya administración “liberal” motivó la renuncia al PC de uno de sus concejales, Santiago Saavedra. El ahora independiente dice que el edil “se dejó permear demasiado” y no cumplió con sus postulados de campaña, que incluían revertir la “contrarreforma agraria” que, a su juicio, estaría afectando a la zona con sucesivas ventas de terrenos a grandes agricultores por parte de pequeños campesinos imposibilitados de trabajar la tierra.

 

 

 

Saludando a un poblador, el edil de Diego de
Almagro, Isaías Zavala, cuyo municipio es
indagado por la Contraloría
regional

 

 

Los detractores dicen que en sus tiempos de concejal el discurso de Raúl era bastante más incendiario. Y su historia política lo avalaba: militante del PC desde fines de los 50, ex regidor, alcalde en dos períodos y diputado por cinco meses (hasta septiembre de 1973), participó de la Reforma Agraria, fue presidente de la CUT por más de 20 años y estuvo exiliado por otros 15 en Bulgaria. Tras su regreso al país, se dedicó a asesorar a organizaciones sindicales hasta que postuló al municipio en 2004. Resultó electo con el 45,7% de los votos, superando en 10 puntos a su contendor y predecesor en el sillón edilicio, Juan Ibacache (RN).

 

Quizá fueron sus 79 años y una salud delicada los que apaciguaron sus ánimos, al punto que lo más probable es que este sea su último período. “El mismo me avisó que no postulará a la reelección en octubre”, dice el presidente del PC, Guillermo Teiller.

Abajo, junto a un galvano de Salvador
Allende–bajo cuyo gobierno ejerció
como diputado por un par de meses–
el edil de La Ligua, Raúl Sánchez.
Sus problemas de salud han
afectado su gestión y ya comunicó
a la dirigencia de su partido
que no se repostulará

 

“Teníamos susto antes de que asumiera. Por su edad, no ha tenido demasiado punch, pero ha mantenido lo que hay sin grandes transformaciones”, afirma Gregorio Correa, productor de paltas de la zona y presidente de la Asociación de Agricultores de Petorca. Añade que Sánchez no ha estado preocupado de mejorar sus nexos con los grandes agricultores, pero “tiene un departamento agrícola que sirve bastante a los pequeños y medianos productores”.

El médico y concejal Gastón San Martín (DC) reconoce que la edad le ha jugado en contra a Raúl. Considera un mérito su “manejo ordenado de las cuentas”, algo que tampoco aparece a martillo. Pero hay otras cosas que a San Martín no le gustan, como lo que califica de excesiva “importación” de asesores. “Gente de afuera”, les denomina, como el propio administrador municipal, Enrique Tapia (PC), quien -según varios en la zona- se ha convertido en el hombre fuerte del municipio debido a los problemas de salud de Sánchez.

Tapia retruca cifras en mano. Dice que en 2007 el municipio tuvo ingresos por 200 millones de pesos, con una importante política de desarrollo habitacional. Suena bien, aunque los datos de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) posicionan a La Ligua como la única de estas cuatro “comunas comunistas” con alza en el porcentaje de población indigente, pasando del 2,88% de sus habitantes en 2004 a casi 5% en 2006. Tapia se defiende: afirma que parte importante de ese incremento tiene que ver con políticas impulsadas por el gobierno central y asegura que el municipio trabaja para revertir esa situación.

 

Recibiendo a la Presidenta
Bachelet en su comuna, el
alcalde de Canela, Nathan
Trigo, un verdadero caudillo
de la zona, que va a
la reelección

La Ligua tampoco ha conseguido elevar sus ingresos propios (como el pago de patentes, permisos y otros), un indicador que en la Subdere valoran al momento de evaluar una gestión edilicia. Por el contrario, ha echado mano –más que los otros municipios del PC- al Fondo Común Municipal, que es una suerte de subsidio de las comunas con más ingresos hacia las más desposeídas.

 

 

Más al norte

 

Diego de Almagro,en la IIIRegión,es la única comuna del país que tiene un alcalde y dos concejales comunistas. En 2004, Isaías Zavala fue electo con el 52% de los votos, reemplazando al radical Hernán Páez. Pero la gestión de este contador general de 45 años no ha estado exenta de problemas.

 

Para la presidenta de la Asociación Minera de Diego deAlmagro, Zulema Soto, “la gestión no ha sido tan buena porque no cuenta con los recursos y, además, porque en los cargos no están las personas idóneas; por ejemplo, en el tema minero, donde ha colocado a personas que no manejan el tema.

” El concejal PS Héctor Zamora profundiza la crítica: dice que Zavala equivoca el rumbo al insistir en perfilar a Diego deAlmagro como una comuna monoproductora, enfocada exclusivamente a la minería, “mientras que varios hemos propuesto la diversificación de la actividad y el impulso a la agroindustria”. Dice que para ello es clave hacer cumplir el protocolo firmado entre la comuna y Codelco en los tiempos de Juan Villarzú como presidente ejecutivo.Ahí, añade, quedó establecido el compromiso de que la comuna se beneficiaría con recursos destinados a la división El Salvador como parte de su proceso de cierrede faenas.“El no ha sido firme en eso”, asegura Zamora, mientras el alcalde culpa a Codelco por dejar el acuerdo “en el olvido”.

 

Pero hay más conflictos, porque la Contraloría General de la República fijó su mirada en la Región deAtacama y, específicamente, en cuatro comunas de la zona –entre las que se cuenta Diego de Almagro– en las que el organismo acusó anomalías en la gestión de fondos. En el caso de Zavala se le cuestionan gastos cercanos a los 15 millones de pesos sin documentos de respaldo.

La Contraloría optó en esta oportunidad por enviar los antecedentes a las fiscalías de las cuatro comunas involucradas, para que resuelvan si estas conductas son constitutivas de delito. Según el alcalde, “todos esos manejos provienen de la administración pasada, cuyas deudas de arrastre aún aparecen en la contabilidad”. No obstante, el fiscal comunal, Juan Ignacio Henríquez, explica que el informe de la Contraloría se refiere a una fiscalización efectuada entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2006. “Es decir, más de un año después de que la anterior administración dejara la alcaldía”. Pero Zavala no pierde el ánimo e, incluso, anuncia su repostulación en 2008.

 

 

Atrayendo la inversión

 

En Canela hay rostros sonrientes. Dicen que el parque eólico levantado por Endesa e inaugurado en diciembre por la presidenta Bachelet los “volvió a colocar en el mapa de Chile”, como afirma un convencido concejal de la UDI Ramón Valencia. La obra significó una inversión de 35 millones de dólares, generará 18,5 megawatts para el Sistema Interconectado Central (SIC) y muchos la consideran un ejemplo de cómo la inversión privada puede dialogar con las agrupaciones sociales y comunales.

 

Para el alcalde de la comuna, Nathan Trigo (elegido con un contundente 52,3% de los votos), “aunque Endesa sabe lo que pienso de las transnacionales, primero está el interés de la comunidad”. Considera importante conseguir financiamiento público, pero sin descartar el interés de los privados. Como ejemplo, menciona la reciente licitación del embalse Canelillo, en Ovalle, que solucionará las dificultades de riego de los pequeños agricultores de la zona y que demandará una inversión de 500 millones de pesos.

En el consejo comunal, las opiniones están divididas: mientras la concejal DC Luz Vega califica como buena la gestión de Trigo –“con una excelente relación con las autoridades centrales”, precisa– el representante de la UDI es más crítico. A juicio de Valencia, el edil de Canela se ha focalizado excesivamente en proyectos sociales, descuidando políticas que incentiven a los pequeños emprendedores, y ha incrementado innecesariamente el gasto en el recurso humano. “Si antes el presupuesto para personal no superaba el 18%, hoy –incluyendo las personas que se desempeñan a honorarios y a contrato- la cifra llega a un 40%”, sostiene. “Si bien insisto en que ha hecho una buena gestión –pese a los reparos que yo tenía por su militancia- ha sido poco prolijo a la hora de elegir al personal de su confianza”, coincide Vega

 

 

 

Til Til apuesta por la educación

 

No es coincidencia que el alcalde de Til Til, Salvador Delgadillo (43), afirme con orgullo que es profesor de Historia y Geografía. Porque uno de los acentos de su gestión ha sido mejorar el nivel educacional de esta extensa localidad cercana a Santiago. Y su tesón ha rendido frutos: la Escuela de Polpaico registró los mayores avances en los resultados de la prueba Simce de toda la Región Metropolitana en 2006 (con un alza de 65 puntos respecto a 2005), mientras que la escuela G-349, Capilla de Caleu, obtuvo el puntaje más alto en prueba de Lenguaje en 2006.

Delgadillo (quien llegó al municipio con un 39% de los votos) destaca entre sus logros el haber obtenido financiamiento fiscal para construir el alcantarillado de Til Til –sin contar las áreas rurales- “algo que fue un deseo histórico de esta comuna y que recién se logró”, dice. Ya mencionamos, además, su apuesta por trabajar con el sector privado: “el alcalde es una persona que se relaciona muy bien con todos, muy sencillo y profesional. Profesor de vocación, al hablar con él se nota un gran dominio de la realidad de nuestra comuna y de sus principales problemas. Hemos tenido más contacto con él a través del trabajo que Agricom realiza como parte de la fundación Pro Til Til, con una muy buena disposición por su parte”, señala el gerente general de la firma exportadora, Pablo Brunner.

 

Qué tiene de comunista su gestión? Delgadillo se queda pensativo ante la pregunta y luego responde: “el alcalde lo que tiene que hacer es sacar adelante a su comunidad”. Agrega que el tema político partidario no cuenta a la hora de desarrollar proyectos de inversión que generen progreso. Para él, la mejor forma de gestión y demostrar su compromiso político es utilizar el escaso presupuesto del municipio en dos áreas: desarrollo estratégico y proyectos con rentabilidad social.

 

Pero no todo son alabanzas para este hijo de ex empleado ferroviario y futuro candidato, nuevamente, en octubre. El presidente de la Asociación Minera de Til Til, Luis Barros Jonquera, no siente la misma cercanía que otros habitantes de la localidad. “Hace tres años que vengo pidiendo audiencia con el alcalde y aún no me la otorga. No tengo el gusto de conocerlo y me imagino que no ha podido recibirme porque está extremadamente ocupado”, dice con ironía.