Pareciera que el combate al crimen es, hoy por hoy, más que un tema país, un nicho de negocios. A la empresa ALTO (que construye bases de datos de mecheros para facilitar su encarcelamiento en caso de ser sorprendidos y que les envía cartas a los delincuentes avisándoles que están plenamente identificados) se sumaría pronto […]

  • 21 septiembre, 2007

Pareciera que el combate al crimen es, hoy por hoy, más que un tema país, un nicho de negocios. A la empresa ALTO (que construye bases de datos de mecheros para facilitar su encarcelamiento en caso de ser sorprendidos y que les envía cartas a los delincuentes avisándoles que están plenamente identificados) se sumaría pronto una nueva idea del empresario Daniel Daccarett. Se trata de Producto Protegido, compañía que ofrece grabar códigos discretos en los productos, los cuales permitirán hacer un seguimiento de los mismos. En otras palabras, si un producto es robado y luego recuperado, ese código permitirá identificar al propietario, facilitando la recuperación. Del mismo modo, el modelo de negocios contempla colocar en las casas de las personas que se suscriban una placa que le advierta al delincuente que si entra a robar los productos de esa casa estarán protegidos, lo que le introduce un ruido con los reducidores. Dicen que la empresa está en conversaciones avanzadas con una importante multitienda y que ya logrado establecer puentes formales con Carabineros, Investigaciones y el Ministerio Público.