Fue a mediados de marzo pasado, cuando ya se habían iniciado los contactos para la venta de Aguas Antofagasta, que el presidente de la colombiana Empresas Públicas de Medellín (EPM), Jorge Londoño, visitó Chile. En total sigilo, el economista colombiano visitó las inversiones que la compañía controlada por el municipio de Medellín tiene el país. […]

  • 10 mayo, 2019

Fue a mediados de marzo pasado, cuando ya se habían iniciado los contactos para la venta de Aguas Antofagasta, que el presidente de la colombiana Empresas Públicas de Medellín (EPM), Jorge Londoño, visitó Chile. En total sigilo, el economista colombiano visitó las inversiones que la compañía controlada por el municipio de Medellín tiene el país.

EPM compró en junio de 2015 Aguas Antofagasta al grupo Luksic, pagando 965 millones de dólares. Fue la adquisición más grande realizada en el país por esa entidad colombiana y objeto de polémica por lo alto de la inversión. La sanitaria de la Región de Antofagasta produce y distribuye agua desalinizada a más de 500 mil personas y entre sus clientes figuran varias mineras. “Con estas plantas desalinizadoras, el Grupo EPM tendrá inmensas oportunidades para potabilizar agua de mar a futuro, no solo en Chile, sino también en muchos otros países de la región”, destacó la empresa cuando hizo ese negocio que le permitía quedarse con la firma hasta diciembre de 2033.

Pero apenas cuatro años después, EPM decidió desprenderse del negocio a un precio de mil millones de dólares. El banco de inversiones Lazard es su asesor financiero y se espera que el nombre del nuevo controlador se conozca en septiembre.

Durante su visita a Chile, Londoño estuvo en el Ministerio de Obras Públicas, donde se reunió con el titular de la repartición, Juan Andrés Fontaine, para hablar de la legislación aplicable a los servicios públicos sanitarios y el proyecto de ley que modifica ese negocio, el que actualmente se tramita en el Congreso.