Conocer la riqueza del suelo de Sri Lanka, adentrarse en la cuenca colombiana de Boyacá para conocer los yacimientos de Esmeraldas o ir tras la propia búsqueda de Diamantes en un cráter erosionado en Arkansas son algunas de las alternativas para conocer sobre la extracción de minerales.

  • 27 julio, 2018

En la historia, aventureros y conquistadores fueron tras la pista de las riquezas de ciertos rincones del mundo, lugares que de pronto se volvían cunas de tesoros por sus hallazgos que hasta el día de hoy siguen generando noticia. La fortuna mineral que algunos países poseen ha marcado su cultura y sus costumbres, transformándose en rutas muy atractivas para conocer, hacer turismo y hasta probar suerte buscando un diamante en bruto.

Si hay alguien que sabe de esto en Chile, es la gemóloga Sophia Schneider, que por su profesión e historia familiar conoce y estudia los diferentes yacimientos de piedras preciosas y semi-preciosas en el mundo. Si bien es un turismo especializado y hay circuitos más populares que otros, como la búsqueda de plata en Tailandia o la joyería en India, hay para todos los gustos.

Zafiros en Sri Lanka

Conocido por su exuberante naturaleza, su gran patrimonio cultural y la gastronomía, Sri Lanka posee uno de los suelos más generosos del mundo en términos de gemas preciosas. Zafiros, rubíes, berilos, turmalinas, topacios, amatistas, granates, aguamarinas y todo tipo de cuarzos son algunas de las piedras que se pueden descubrir en el país que se le conocía antiguamente como ‘Isla de las Joyas’.

Muzo: Capital Mundial de la Esmeralda

Muzo es un municipio colombiano de Boyacá a 240 km de Bogotá, famoso por sus yacimientos de Esmeralda, que abarca una extensa cuenca rodeada de cerros. El Río Minero, que atraviesa la provincia de norte a sur, es bastante torrentoso y llama la atención por sus aguas negras, condición que se explica debido a la cantidad de minerales que acarrea. Se trata de una zona muy selvática y tropical, internacionalmente conocida como la Capital Mundial de la Esmeralda.

Sierra Leona y Botsuana: más allá de los diamantes

Conocidos por su cruenta historia de extracción de diamantes y tráfico de esclavos, Sierra Leona y Botsuana son países africanos que han sabido reponerse y cambiar el curso de los hechos, para comenzar a atraer cada vez a más turistas extranjeros. En el caso de Sierra Leona, han logrado demostrar la riqueza de sus reservas y de sus playas, como lo son la península de Freetown y la Isla Brunce. Tierras ricas en minerales, entornos de aventura y gran cultura lo posicionan año a año como lugares que no hay que dejar de visitar.

Tanzania: lujo y rubíes

Considerado como un destino idílico por su valor cultural, parques y sus tradiciones, Tanzania también es un destino caracterizado por sus minas de Rubí. Esta piedra de color rojo intenso se extrae de los yacimientos bauxiticas por el método de lixiviación y flotación, y los pozos pueden llegar a tener ocho metros de profundidad. Si bien la mina más famosa de rubíes se encuentra en Myanmar-Birmania, en Tanzania se han encontrado importantes hallazgos de esta gema. La localidad de Zanzíbar se ha vuelto especialmente atractiva para los visitantes, llamándola “La Puerta de Entrada a África” famosa por sus aventuras, comodidades y gran lujo, que atrae a anualmente a más de dos millones de turistas.

Un diamante en bruto

Si bien a uno le dan el nombre y suena a un campo de tierra con cowboys, gran interés ha despertado el parque temático Crater of Diamonds en Murfreesboro, una pequeña localidad de Arkansas en Estados Unidos. Gracias a un volcán inactivo de 95 millones de años, son miles los turistas que año a año prueban su suerte y se suman a la búsqueda de algún diamante. Uno de los hallazgos más grandes fue un diamante blanco de 8,52 quilates encontrado por un visitante en el 2015.