Se inauguró la muestra “El cubismo y sus entornos en las colecciones de Telefónica”. Una exhibición con obras realizadas por los más importantes representantes de ese movimiento artístico, que se podrá ver en forma totalmente gratuita hasta los últimos días de junio. 

  • 17 abril, 2008

 

Se inauguró la muestra “El cubismo y sus entornos en las colecciones de Telefónica”. Una exhibición con obras realizadas por los más importantes representantes de ese movimiento artístico, que se podrá ver en forma totalmente gratuita hasta los últimos días de junio. Por María Jesús Carvallo

 

Es sin duda una de las exposiciones más esperadas del año, 41 obras realizadas por los mejores artistas cubistas de todos los tiempos. Un verdadero homenaje a esta controversial corriente artística en sus cien años de vida, que Fundación Telefónica Chile quiso celebrar en grande. Y cuando digo “grande” es porque en verdad se lo tomó en serio. Más allá de montar una retrospectiva común y corriente, que se sumaría a la lista de los que ya han honrado a este movimiento en su centenario, se preocupó de hacer un trabajo distinto, con un sello propio. Logró reunir una selección única de piezas, todas originales, que fueron recolectadas entre diferentes museos del mundo y que no será fácil volver a ver juntas. Obras realizadas en óleo, técnicas mixtas y collages, pertenecientes a los mejores representantes de esta época como son Albert Gleizes, Louis Marcoussis, Natalia Gontcharova, Auguste Herbin, Emilio Pettoruti y Juan Gris, entre varios otros.

Además –y más importante todavía– quiso que este homenaje fuera especial, reivindicando la verdadera esencia de esta corriente artística. Esto, porque a través del tiempo el cubismo ha sufrido una especie de reduccionismo, se ha centrado en dos de sus grandes talentos –como son Picasso y Braque– y no ha salido de ahí, lo que se ha transformado en un gran problema porque ha hecho que todo el resto pase a un olvidado segundo plano. Y este “resto” merece su revancha, porque es tan o más importante que los otros dos, al haberle dado a este movimiento otros matices que no se pueden desconocer. Como el español Juan Gris o los latinoamericanos Torres- García, Do Rego o Pettoruti por nombrar algo. Es por eso que, sin tomar en cuenta “el qué dirán” –más de alguien considerará que esta determinación es una locura–, Telefónica decidió no incluir ni a Braque ni a Picasso entre los participantes. De esta forma se realza la idea de que esta tendencia es mucho más que estos dos nombres y se la confirma como una corriente múltiple y diversa, con diferentes lenguajes, técnicas y registros artísticos, un hito clave de la primera mitad del siglo XX.