La crianza de caballos árabes ha tenido una notable evolución en el plano local en el último tiempo, convirtiendo a Chile en un país boutique. El avance de esta actividad podrá verse en una gran muestra nacional el 4 y 5 de abril. Un panorama imperdible.

  • 1 abril, 2009

 

La crianza de caballos árabes ha tenido una notable evolución en el plano local en el último tiempo, convirtiendo a Chile en un país boutique. El avance de esta actividad podrá verse en una gran muestra nacional el 4 y 5 de abril. Un panorama imperdible.

En 2007, la baronesa Philippine de Rothschild visitó Chile, donde su familia posee negocios vitivinícolas, y se llevó una memorable sorpresa: José Guilisasti, de Concha y Toro, le regaló un potro árabe durante un almuerzo en las bodegas de la viña Rotschild en el Maipo. Había un centenar de invitados, que vieron asombrados entrar al fino caballo, algo nervioso, pero resuelto. La baronesa, visiblemente emocionada, dijo que bautizaría al animal como Escudo Rojo, traducción al español de su apellido germano.

Desde tiempos inmemoriales los caballos árabes han sido símbolo de perfección y elegancia. El mito dice que Alá los creó junto con el desierto y el viento del sur, y no satisfecho con ello, les otorgó el don de volar sin alas. Quienquiera que los haya visto galopar se habrá dado cuenta de que parecen flotar en el aire, etéreos y sublimes, como evitando tocar con sus patas la arena caliente.

Admirados por su gracia, docilidad, mirada chispeante y espíritu orgulloso, los caballos árabes llegaron a Chile en 1860. La crianza de estos equinos ha tenido un notable desarrollo en los últimos años, evolución que podrá apreciarse en la XVII Exposición Nacional de Caballos Arabes, el 4 y 5 de abril, en los jardines de salto de la Escuela Militar.

“Aparte de ser tremendamente resistente, la raza se caracteriza por su elegancia. Tiene la cabeza cóncava, ojos vivos, grandes ollares y corre con su cola levantada”, explica Luis Grez, presidente de la Asociación Chilena de Caballos Arabes (Achcca). Y agrega: “son caballos súper ligeros, pero que pueden correr largas distancias. En las Cruzadas los europeos usaban caballos grandes, pesados, pero Napoleón vio caballos árabes cuando estuvo en Egipto y los empezó a usar. Y así formó una caballería ligera, más ágil”.

En Chile hay unos 3.200 caballos árabes inscritos y el 4 y 5 de abril se exhibirán unos 80 animales, provenientes de los principales
criaderos del país: Haras Panquehue, de la familia Bulnes Concha; Haras SanGreVal, de la familia Grez Valdés; Haras Quitralmán, de José Guilisasti; Haras Santa Marta, de Jorge Selume; Haras Montegrande, de Sergio Vergara Balmaceda; Haras El Taihuén de Pirque, de Jorge Correa; Haras Puquelahue, de Daniel Benavente; Haras Lonco, de la familia Duch Mathei; Haras Los Alamos, de Patricio da Forno y Haras Alborada, de Manuel Bulnes.

“Se cuenta que los beduinos empezaron a criarlos en épocas anteriores a Cristo y los cuidaban como los bienes más preciados. Dormían con ellos, les daban leche de camello, impedían que se mezclaran”, relata Grez, quien agrega que un caballo capaz de competir internacionalmente puede alcanzar los 200 mil dólares o más. “Pero esto no es un negocio, sino una pasión”.

Chile es considerado un país boutique a nivel mundial en cuanto a la crianza de caballos árabes y hay yeguas que han tenido grandes actuaciones internacionales, como HP Martina y San José Javiera. También está el caso de GigiJamaal, que ganó dos años seguidos el premio a la Mejor Cabeza en la Exposición Nacional de Brasil, uno de los certámenes más importantes del mundo en la materia, junto al Salon du Cheval en París y la feria de Scottsdale, en Arizona.

Hay tres categorías de competencia, cada una dividida por sexo: en primer lugar, potrancas y potrillos; luego, junior hembras y machos y por último, yeguas y potros. “La XVII Exposición es un gran panorama familiar de fin de semana. La entrada es gratuita, se juzgarán los caballos en la prueba de Halter, que mide belleza y actitud de los ejemplares, y además se efectuará un remate el sábado 4 de abril”, anuncia el presidente de la Achcca, quien agrega que el jurado será de nivel internacional: Lenita Perroy (Brasil), Janice McCrea (EEUU) y Christine Jamaar (Bélgica).

Disciplinas equinas
• En el Halter se juzga al caballo según su conformación, morfología, belleza y movimientos, pidiendo generalmente que todos los animales den una vuelta al entrar para después juzgarlos individualmente. También se juzga la presentación del animal por parte del "handler" o presentador, quien debe de cumplir el reglamento autorizado por la asociación de cada país.

• El enduro se trata de recorrer largas distancias en un mismo caballo ganando no el que llegue primero, sino más bien el binomio que lo haga primero en mejor estado, es decir, sin desmedro en la salud de ninguna de las partes. Dichas carreras cuentan con chequeos veterinarios cada aproximadamente 30 km, pudiendo ser de hasta 160 km como distancia total del recorrido.