Se ha especulado mucho sobre la metodología que está utilizando el equipo de Sebastián Piñera para la conformación del futuro gabinete. El principal desafío es evitar conflictos de intereses y nombramientos fallidos, como el ocurrido durante su gobierno anterior, cuando el entonces intendente Fernando Echeverría fue designado ministro de Energía y tuvo que presentar su […]

  • 18 enero, 2018

Se ha especulado mucho sobre la metodología que está utilizando el equipo de Sebastián Piñera para la conformación del futuro gabinete. El principal desafío es evitar conflictos de intereses y nombramientos fallidos, como el ocurrido durante su gobierno anterior, cuando el entonces intendente Fernando Echeverría fue designado ministro de Energía y tuvo que presentar su renuncia tres días después, porque existían intereses de empresas que él representaba y que se vinculaban con el sector energético.

Michelle Bachelet pasó por lo mismo luego de escoger a Jorge Insunza como ministro vocero de gobierno. El ex diputado PPD no alcanzó a cumplir un mes en el cargo cuando tuvo que renunciar por los cuestionamientos que generaron informes y asesorías que había realizado a empresas mineras mientras era parlamentario.

Hace algunos días, los partidos de Chile Vamos entregaron al presidente electo sus propuestas para el gabinete: mientras la UDI contrató los servicios de una empresa especializada, RN armó un equipo a cargo de su jefe de prensa, Sebastián Zúñiga, que chequearon hasta en Dicom los datos de los nombres propuestos. En esta etapa final, es el círculo de hierro de Piñera quien está directamente a cargo de la labor: entre Andrés Chadwick, Gonzalo Blumel, Magdalena Díaz y el propio mandatario electo, están revisando currículums y sometiendo cada nombre al test de la blancura. Serán ellos los que velen para que no pase ninguna mancha.