Un mes después del 18 de octubre el arquitecto Fernando Guarello de Toro (53) comenzó a dar forma a un plan para involucrarse directamente en la reconstrucción de las ciudades afectadas por las destrucciones que se han producido las últimas semanas en el país.

  • 2 enero, 2020

El profesional de la Universidad Católica de Valparaíso, y hermano mayor del periodista deportivo Juan Cristóbal Guarello, se propuso catastrar las zonas más afectadas: partió por Santiago y por Valparaíso, dos ciudades en las que ha vivido. También viajó a Concepción con el mismo objetivo. Y, para tener una idea de los daños, mantuvo conversaciones informales con empresas del rubro, como; Sodimac, Easy, y el retail en general. “Estaba muy angustiado. Nadie hace nada. Todos hablan, Boric habla, Camila Vallejos habla, Kast habla… y entre medio la gente se está matando”, indica.

Parte de la estrategia que era incentivar a las oficinas de arquitectos a contratar a un nuevo profesional del rubro que estuviera sin trabajo, y, además elegir un cliente afectado estos días y trabajar gratis para él. En eso estaba cuando el viernes 27 de diciembre se enteró del incendio en el Cine Arte Alameda. Sin darle muchas vueltas al asunto, a las 21.09, escribió el tuit donde ofrecía sus servicios. “Me ofrezco a diseñar gratis un nuevo centro cultural y cine arte Alameda que sea para todos y con el mejor equipo de arquitectos e ingenieros chilenos. Me escriben por DM para hablar del asunto quienes quieran ser parte de esto… trolls y bots váyanse por la tangente…”.

"Apareció una especie de farol con luz en medio de tanta violencia, desigualdad, y prendió porque somos varios los que pensamos que se pueden hacer cosas buenas, podemos ponernos de acuerdo”,

“De repente, la cuestión escaló”, cuenta el arquitecto. Su post generó más de 500 mil vistas. “Yo tenía 300 seguidores, no soy conocido ni tampoco soy un arquitecto que esté apareciendo por mis opiniones en prensa, pero mi idea fue leída por medio millón de personas. Es mucho y es muy simbólico: significa que la gente no quiere más violencia. Esa es la bajada e interpretación que le doy. Tenía en mis manos algo completamente inesperado. Apareció una especie de farol con luz en medio de tanta violencia, desigualdad, y prendió porque somos varios los que pensamos que se pueden hacer cosas buenas, podemos ponernos de acuerdo”, señala Guarello quien es socio del estudio de arquitectura Industrial Draft . Agrega que desde entonces ha recibido mensajes de expertos en materia de construcción, así como otros profesionales con otros conocimientos, como especialistas en robótica, productores de cine, periodistas y artistas.

El domingo 29 fue a terreno a ver los daños en el Cine Arte, se reunió con el equipo que administraba el centro cultural y le pidió a expertos en demolición y otros de seguridad que fueran a hacer estudios en la zona. También se ha reunido con expertos, como el arquitecto Iván Poduje, de quien es cercano. Su idea, dice Guarello, quien hace pocas semanas había visto las películas La Casa de Lobos y Vida de Perros en ese lugar junto a sus hijos, es recolectar las mejores ideas para echar a andar el proyecto.

“Me quiero juntar con los que están a cargo del centro para explicarles cómo se hace un proyecto, cómo se aborda, cómo se podría apoyar. Y dentro de lo trágico que es todo esto, tenemos que aprovechar que los incendios tienen una cosa bastante metafórica, de purificación. Se transforma en una oportunidad de hacer algo que tiene otro valor. Este podría ser un edificio emblemático de este nuevo Chile”, señala. Y aclara: “Pero no quiero politizar con esto. Como todos, tengo mi opinión política, pero aquí eso no entra. No quiero hablar de manifestantes ni de la policía. Lo que quiero es construir. Soy totalmente contrario a la violencia, ese es el camino que quiero que pavimentemos. Lo que debemos hacer es crear y construir”.

Su objetivo es que esto sea inclusivo, “para que haya una señal”, y tal vez, organizar un concurso para que los que estén interesados puedan participar. “En mi oficina somos outsiders, me dedico a hacer fábricas, es un rubro muy técnico y alejado de todo esto. Pero a mí me gusta mover el barco. Después quien sea el capitán, no sé. Si estoy en el relato de la inclusión no puedo auto asignarme autor de la futura obra. No tengo ese afán, nada más quiero ayudar a hacer algo”, enfatiza.

Un tema relevante, explica, es que el terreno es de un señor José Alvo, y que si él no está interesado en vender o participar en este proyecto, habrá que buscar otra alternativa para llevar adelante el plan. “El teatro está destruido. Si no hay terreno, habrá que buscar otro. Pero algo haremos”, asegura. Y remata: “Los chilenos somos buenos para criticar. Pero malos para hacer cosas. Felipe Cubillos hacía una buena tarea, pero en general, tenemos que hacer Teletones para juntar plata para ayudar. Tenemos que cambiar”.

Entre las obras del arquitecto –quién es ex director de la Cámara Chilena de la Construcción–, hay más de 60 fábricas, el Centro Judicial de Antofagasta, el Estadio Unión La Calera y un proyecto para rehacer el estadio Tierra de Campeones que quedó destruido tras el terremoto del 2014 en Iquique, por el que hoy está enfrascado en un juicio con la constructora Icafal.