No sólo la renuncia del director ejecutivo de Codelco, Diego Hernández, ha alterado las aguas de la cuprífera estatal. En forma bastante más silenciosa, la administración Piñera tuvo que hacerse cargo de un “tremendo error”, como lo califican al interior de la empresa, luego de que el pasado 10 de mayo el director ejecutivo, a recomendación del ministerio de Minería, nombrara al dirigente sindical Ignacio Torres Cabello como director de la compañía en representación de los sindicatos de profesionales de las distintas divisiones de Codelco.

  • 5 junio, 2012

No sólo la renuncia del director ejecutivo de Codelco, Diego Hernández, ha alterado las aguas de la cuprífera estatal. En forma bastante más silenciosa, la administración Piñera tuvo que hacerse cargo de un “tremendo error”, como lo califican al interior de la empresa, luego de que el pasado 10 de mayo el director ejecutivo, a recomendación del ministerio de Minería, nombrara al dirigente sindical Ignacio Torres Cabello como director de la compañía en representación de los sindicatos de profesionales de las distintas divisiones de Codelco.

Tras conocerse su nombramiento, el sindicato de supervisores Rol A de la División Salvador, al que supuestamente representaba Torres, denunció a las autoridades que el recién nombrado no sólo había perdido su calidad de dirigente en diciembre del año pasado, sino que además, como consta en los tribunales de Diego de Almagro, fue acusado por sus pares por malversación de fondos.

Con todos estos antecedentes, el gobierno decidió echar pie atrás al nombramiento, como consta en un Hecho Esencial enviado por el renunciado Diego Hernández a la Superintendencia de Valores y Seguros en el que informa la renuncia de Ignacio Torres a un cargo que nunca alcanzó a ocupar. Hace más de un año, por lo demás, que ese cupo en el directorio se encuentra acéfalo, pues el gobierno no había logrado consensuar un nombre con los trabajadores. Y ahora, naturalmente, se tuvo que lanzar a una nueva búsqueda.