Van varios meses de estudio y análisis, pero las cosas parecen estar llegando a puerto. Supimos de una asociación inédita público-privada que busca conservar la riqueza natural del Cajón del Maipo y que envuelve a más de 460 mil hectáreas de terrenos.

El proyecto Santiago Andino, integrado por la Universidad de Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Conaf, el ministerio de Medio Ambiente y distintos empresarios agrícolas y turísticos dueños de siete fundos de la zona (que por sí solos suman 175 mil hectáreas), está trabajando en compatibilizar las distintas actividades productivas con la conservación de la biodiversidad.

Uno de los principales problemas en esa zona, y que se repite a lo largo de varias regiones del país, es la llamada ganadería de trashumancia. Esto, porque el ganado que es trasladado a pastar en los humedales cordilleranos durante el verano trae consecuencias fatales sobre el ecosistema y su entorno, tendiendo a la erosión.

El proyecto, que todavía está en etapa de estudios, incluirá distintos planes de manejo para la zona, con el objetivo de dar viabilidad a las distintas actividades, pero con un menor impacto.

Entre los siete predios comprometidos figuran El Volcán, propiedad del empresario agrícola Hernán Covarrubias; el santuario de la naturaleza Cascada de las Animas, ligado a la familia Astorga, y los fundos Lagunillas y Quillayal, de la ambientalista Sara Larraín, entre otros.

  • 7 abril, 2011

Van varios meses de estudio y análisis, pero las cosas parecen estar llegando a puerto. Supimos de una asociación inédita público-privada que busca conservar la riqueza natural del Cajón del Maipo y que envuelve a más de 460 mil hectáreas de terrenos.

El proyecto Santiago Andino, integrado por la Universidad de Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Conaf, el ministerio de Medio Ambiente y distintos empresarios agrícolas y turísticos dueños de siete fundos de la zona (que por sí solos suman 175 mil hectáreas), está trabajando en compatibilizar las distintas actividades productivas con la conservación de la biodiversidad.

Uno de los principales problemas en esa zona, y que se repite a lo largo de varias regiones del país, es la llamada ganadería de trashumancia. Esto, porque el ganado que es trasladado a pastar en los humedales cordilleranos durante el verano trae consecuencias fatales sobre el ecosistema y su entorno, tendiendo a la erosión.

El proyecto, que todavía está en etapa de estudios, incluirá distintos planes de manejo para la zona, con el objetivo de dar viabilidad a las distintas actividades, pero con un menor impacto.

Entre los siete predios comprometidos figuran El Volcán, propiedad del empresario agrícola Hernán Covarrubias; el santuario de la naturaleza Cascada de las Animas, ligado a la familia Astorga, y los fundos Lagunillas y Quillayal, de la ambientalista Sara Larraín, entre otros.

Van varios meses de estudio y análisis, pero las cosas parecen estar llegando a puerto. Supimos de una asociación inédita público-privada que busca conservar la riqueza natural del Cajón del Maipo y que envuelve a más de 460 mil hectáreas de terrenos.

El proyecto Santiago Andino, integrado por la Universidad de Chile, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Conaf, el ministerio de Medio Ambiente y distintos empresarios agrícolas y turísticos dueños de siete fundos de la zona (que por sí solos suman 175 mil hectáreas), está trabajando en compatibilizar las distintas actividades productivas con la conservación de la biodiversidad.

Uno de los principales problemas en esa zona, y que se repite a lo largo de varias regiones del país, es la llamada ganadería de trashumancia. Esto, porque el ganado que es trasladado a pastar en los humedales cordilleranos durante el verano trae consecuencias fatales sobre el ecosistema y su entorno, tendiendo a la erosión.

El proyecto, que todavía está en etapa de estudios, incluirá distintos planes de manejo para la zona, con el objetivo de dar viabilidad a las distintas actividades, pero con un menor impacto.

Entre los siete predios comprometidos figuran El Volcán, propiedad del empresario agrícola Hernán Covarrubias; el santuario de la naturaleza Cascada de las Animas, ligado a la familia Astorga, y los fundos Lagunillas y Quillayal, de la ambientalista Sara Larraín, entre otros.