Mientras casi todas las miradas han estado puestas sobre los movimientos de la industria televisiva –como la venta de CHV, el aterrizaje de Andrónico Luksic en Canal 13, la entrada de Alvaro Saieh al negocio o la reforma de la ley de televisión para el arribo de la TV digital-, otro proyecto de ley ha pasado casi inadvertido por la opinión pública: el que reforma a TVN, que ya fue aprobado por la Cámara y que ahora está en trámite en el Senado.

  • 30 noviembre, 2010

Mientras casi todas las miradas han estado puestas sobre los movimientos de la industria televisiva –como la venta de CHV, el aterrizaje de Andrónico Luksic en Canal 13, la entrada de Alvaro Saieh al negocio o la reforma de la ley de televisión para el arribo de la TV digital-, otro proyecto de ley ha pasado casi inadvertido por la opinión pública: el que reforma a TVN, que ya fue aprobado por la Cámara y que ahora está en trámite en el Senado.

Mientras casi todas las miradas han estado puestas sobre los movimientos de la industria televisiva –como la venta de CHV, el aterrizaje de Andrónico Luksic en Canal 13, la entrada de Alvaro Saieh al negocio o la reforma de la ley de televisión para el arribo de la TV digital-, otro proyecto de ley ha pasado casi inadvertido por la opinión pública: el que reforma a TVN, que ya fue aprobado por la Cámara y que ahora está en trámite en el Senado.

En círculos especializados, sin embargo, el asunto ha generado cierta preocupación. En especial, la ampliación del giro social que obtendría TVN, pues como empresa estatal que es, hoy lo tiene acotado: servicios televisivos. En el proyecto, sin embargo, se amplía a “contenidos audiovisuales”, abriendo la puerta para que el Estado –propietario del canal- ingrese en calidad de empresario a mercados en los que hoy no está, como son la producción de películas o contenidos para Internet, o la transmisión de datos.

Además, con la reforma de las concesiones televisivas para la era digital, el Estado a través de TVN, podrá volver a convertirse en un operador de telecomunicaciones, como lo fue en el pasado. ¿Se justifica el cambio? Esa es la pregunta que ronda en el debate.


Enroques editoriales

Desde julio de 2010 se esperaban cambios al interior de las cuatro compañías de revistas más importantes de Estados Unidos. Pero a pesar de todos los rumores, recién en noviembre se logró determinar qué estaba pasando.

Un gran cambio estructural a nivel ejecutivo revolucionó a Hearst (empresa que edita revistas como Cosmopolitan, Esquire y O, The Oprah Magazine), Time Inc. (dueña de Fortune, CNN Money, In Stile, Live, Money), Condé Nast, (Vouge, Style, Glamour, Allure, Golf Digest y The New Yorker) y Meredith (responsable de Better Home and Gardens, Home Journal, More, y Baby, entre otros).

La principal novedad radica en que en cada una de estas empresas se están generando enroques entre sus máximos líderes. Así y después de ocho años como presidenta de Time Inc, Ann More abandonó su cargo para ser sucedida por Jack Griffin, ex cabeza de Meredith. Como reemplazo de Griffin asumió un alto ejecutivo de la misma empresa, Tom Harty. En Condé Nast lo hizo Robert A. Sauerberg, mano derecha de Charles H. Townsend, anterior CEO, y David Carey (ex ejecutivo de Condé Nast) ocupó la máxima posición en Hearst.


La nueva vida de Prisa

Un nuevo capítulo de su historia -el más importante en años-, comenzó a escribir hace pocos días el grupo español de comunicaciones Prisa, dueño entre otros activos del diario El País y varias cadenas de radio y televisión en el mundo (como Iberoamericana Radio Chile, dueña entre otras de Pudahuel, Rock & Pop y Futuro, en nuestro país). La compañía ligada a la familia Polanco, aprobó la operación para ampliar su capital, incorporándose como accionistas el grupo estadounidense Liberty, con lo que le ingresará capital por unos 650 millones de euros inicialmente, dinero que le permitirá aliviar la carga financiera que arrastra por años. La “Prisa del siglo XXI”, como la describe su consejero delegado, Juan Luis Cebrián, buscará ahora integrar su negocio tradicional con el de tecnologías digitales, pasando de ser una empresa culturalmente familiar a una de carácter multinacional, de la que la familia Polanco retendrá el 30% .


El dia más aburrido del siglo XX

Una investigación de la Universidad de Cambridge determinó cuál fue el día más fome del siglo, en que no pasó nada que ameritara salir en los diarios. Tras introducir 300 millones de datos en un programa llamado True Knowledge, se detectó que ese día fue el 11 de abril de 1954, en que ni siquiera hubo un nacimiento o muerte importante. La ironía es que terminó convirtiéndose en noticia por el simple hecho de ser excepcionalmente aburrido.


Nuestros periodistas

Esta vez le tocó a los periodistas responder las preguntas. Un proyecto Fondecyt realizado por investigadores de las universidades de Santiago, La Frontera, UC del Norte y la U. de Chile indagó la realidad de los profesionales de la comunicación en Chile, para lo cual entrevistó a periodistas que trabajan en medios en las principales ciudades de las regiones II, VIII, IX y Metropolitana. Si bien sólo 570 profesionales quisieron responder –el 29% del universo al que se le envió el cuestionario-, los resultados son sorprendentes. El 39,9% gana mensualmente entre 500 mil y un millón de pesos, mientras que el 31,5% gana bajo 500 mil.

En cuanto a la orientación política, seis de cada diez se identifica más con la izquierda y sólo la quinta parte de los entrevistados está más cercano a la derecha. Pero, ¿están contentos? La mitad se encuentra satisfecha o muy satisfecha con su trabajo; un 34%, más o menos satisfecho, y sólo el 15% se declara insatisfecho o muy insatisfecho.