Cerveza Corona y la agencia de viajes SmartTrip trabajan en conjunto para comprar por adelantado 2.700 noches en hoteles de 13 regiones del país, para luego a través de concursos costear los alojamientos.

  • 13 julio, 2020
Hotel Cuarzo

La última vez que el hotel Surazo en Matanzas abrió sus puertas fue el 17 de marzo. La pandemia los obligó a cerrar su operación y “bajar” los eventos que tenía agendados, como matrimonios y la competencia internacional de windsurf Topocalma Infernal, que congrega a más de 30 deportistas extranjeros. Acogió a sus trabajadores a la Ley de Protección al Empleo, puso candado a sus 12 habitaciones y restorán y dejó en standby las reservas futuras. “Dimos la posibilidad a la gente de poder cambiar sus estadías de fechas. Contactamos a todos para darles esa seguridad, y hubo muy pocas devoluciones”, dice el gerente comercial, José Manuel Pérez. “Lo mismo hicimos para el estallido. La gente nos cree y por eso decidieron aplazar sus viajes y cambiar la fecha”. Pero han pasado ya cuatro meses desde entonces y el hotel sigue sin operar, al igual que el resto de la industria -una de las más afectadas por la pandemia- y que solo en Chile mueve unos nueve mil millones de dólares al año.

Frente a esta situación, y a nivel global, Cerveza Corona decidió comprar 14 mil habitaciones en más de mil hoteles del mundo -por $140 millones de pesos- para más adelante realizar sorteos a sus clientes y regalar las estadías. A cambio, los hoteleros podrán sostener su operación por los próximos dos meses. En Chile, seleccionó 25 hoteles pequeños en 13 regiones, en una alianza con la agencia de viajes SmartTrip, entre los que se encuentran el Desértica, del actor Jorge Zabaleta en San Pedro de Atacama; el Casadoca en Concón; el Refugio Pullao en Chiloé, y el Surazo, entre otros.

“El peor año para la industria había sido la crisis financiera mundial del año 2009, donde hubo caídas de un 9%. Este año al mes de abril llevamos un 95% de baja en la ocupación de los hoteles” asegura Juan Luis Crespo, director Ejecutivo de SmartTrip. La empresa con sello B hace siete años aporta un 20% de sus ingresos a las comunidades locales, por lo que el plan de ahora es que por cada hotel que Corona apoye, SmartTrip de apoyo a un artesano local.

Hotel Punta Sirena en Curanipe

De Arica a Puerto Natales

El criterio de selección tiene que ver con hoteles relacionados a la sustentabilidad y cuyos precios rondaran entre los $60.000 y $160.000 pesos y las reservas serán válidas hasta el 31 de diciembre del próximo año.

En San Pedro de Atacama, el recientemente inaugurado hotel Desértica tiene sus 12 habitaciones vacías. «Estamos en el área comercial preparando la apertura con distintos programas, de aquí a que nuestro público venga a Chile  faltan muchos cambios: que abran las fronteras, que no haya rebrotes en los países de procedencia y estamos analizando las tendencias para que venga el turista nacional cuando se pueda», asegura Alejandra Zabaleta.

En puertecillo, en el hotel Puertezion, recuerdan que en el año pasado en esta época estaban a su capacidad máxima. En 2010 el proyecto comenzó a funcionar en la casa de Manuela Irarrázaval y luego se fue expandiendo a los alrededores, llegando a tener un hotel con siete habitaciones, cafetería, un hostal y casas anexas que se arriendan a grupos grandes. En general hay 24 huéspedes por noche, lo que aumenta en verano donde tienen la temporada alta. “La crisis social no nos perjudicó tanto porque la gente arrancó de Santiago”, asegura Irarrázaval. Por ahora el hotel no se encuentra acogido a la ley de protección de empleo, pero sus empleados directos (4) se encuentran de vacaciones.

“El apoyo que nos dan es muy bueno, pero la filosofía nos hace cortar con quien si y con quién no. Tenemos gente que nos quiere apoyar pero nosotros cortamos de acuerdo al estilo de vida que quieren proyectar”, remata Irarrázaval.