La profesionalización ha sido clave para que la animación chilena salga a conquistar el mundo. Eso se debe al talento de nuestros realizadores pero también a la capacidad de organizarse para crecer.

  • 28 febrero, 2020

Kidscreen Summit es una de las ferias más importantes para la industria del entretenimiento audiovisual de público infantil. Este año se realizó entre el 10 y el 13 de febrero en Miami y por séptimo año consecutivo una delegación chilena se hizo presente con la marca Chilean Animation creada por la Asociación Chilena de Animación, Animachi. Esta iniciativa busca continuar el posicionamiento internacional de los contenidos animados nacionales en el extranjero, apoyando a las productoras nacionales en la comercialización de sus contenidos. Luego del éxito de Historia de un Oso, los ojos del mundo de la animación se han dirigido hacia nuestro país y se han reflejado en premios y alianzas.

José Ignacio Navarro, presidente de Animachi y director de la productora Lunes Cine TV, cuenta que la asociación gremial de animación nació en 2010 con la idea de posicionar una industria que todavía era incipiente. En la práctica tenía que ver con lograr una relación propia con fondos de fomento del Estado; ministerio de cultura, de Corfo, Prochile y el CNTV. Hasta entonces la animación era tratada como un sub formato y compartía fondos con otras categorías de ficción y documental. “En estos casi 10 diez años la animación cuenta con fondos específicos para un formato que tiene tiempos y valores propios. Eso ha sido un éxito. Y con Chilean Animation hemos llegado a mercados como Kidscreen Summit, donde se reúnen los actores más importantes de la industria internacional y donde se sellan acuerdos relevantes en este mercado. Animachi busca ser una voz representativa para mejorar las condiciones de la industria chilena de la animación”, afirma el presidente de la agrupación que reúne a casi 40 productoras, incluyendo programadores, dibujantes y directores de arte, entre otros profesionales.

Navarro sostiene que el crecimiento de la animación chilena ha sido contundente en estos últimos años: “En términos de mercado ahora hay mucho más contenido, ahora hay siete escuelas que imparten la carrera de animación. Y la internacionalización se traduce en mayores niveles de profesionalización. En cuanto a premios, el Oscar a la Historia del Oso es el más emblemático, pero Chile ha recibido un montón de reconocimientos a producciones como La Casa Lobo, Puerto Papel y Petit. Falta que este impacto sea visible aquí y que los canales abran sus ventanas para exhibir producciones que afuera son reconocidas y también llegar también a salas de cines. Hay que formar audiencias”.

El año pasado “Puerto Papel” ganó los Premios Quirino 2019, certamen iberoamericano, “Perro Chocolo” también está internacionalizando la marca y “Petit” cerró una alianza con la prestigiosa distribuidora francesa Dandelooo.

Otra protagonista de esta industria es Bernardita Ojeda, quien es ilustradora, diseñadora y fundadora del estudio de animación Pájaro, cuya serie “Petit”, basada en el libro Astrid Lindgren, está siendo traducida al inglés para circular en distintos territorios gracias a la asociación con Dandeloo. “Ha sido una gran experiencia trabajar con ellos y nos ha permitido poner los ojos en Europa. Pronto tendremos novedades en cuanto a ventas de “Petit” y la próxima temporada será co-producida por WKND en España”, cuenta Ojeda. Al igual que Navarro, explica que el proceso de internacionalización de contenidos es importante porque permite trabajar con mejores presupuestos, más aportes técnicos y combinar talentos de distintas nacionalidades: “Así logramos contenidos de calidad que buscan conquistar audiencias y llegar a niños de todas partes del mundo”.

“Vivimos un momento de industria muy interesante que se ha construido con mucho esfuerzo de directores y productores, ciertamente apoyados por fondos estatales. Prontamente tendremos estrenos en el cine y hemos obtenido importantes reconocimientos tales como el Oscar, la Berlinale y actualmente estamos seleccionados en los Emmy International Award. Creo que falta resolver la deuda que tienen las pantallas de nuestro país con nuestras producciones. Esperamos que nuestros niños no tengan que esperar a que nuestras series lleguen a Netflix para verlas”, agrega Ojeda, creadora también de series animadas como “Clarita”, “Chanchiperri” y “Hostal Morrison”. Sobre la importancia de contar con una asociación como Animachi señala: “Ha sido un espacio donde hemos podido compartir experiencias y crear amistades. Somos un gremio pequeño y generoso que busca crecer colectivamente”.