Poner las fichas en Aysén. Eso es lo que está haciendo Claudio Fisher. Hace unos días inauguró su sexto casino y hotel Dreams en Coyhaique y concretó a la vez una de las mayores inversiones en la historia de la XI Región: 25 millones de dólares. Una apuesta de largo plazo, aclara el empresario, quien no esconde que en este proyecto también hay harto de corazón, ya que en esa zona vivió toda su infancia y fue ahí donde se inició como empresario.

  • 22 mayo, 2012

Poner las fichas en Aysén. Eso es lo que está haciendo Claudio Fisher. Hace unos días inauguró su sexto casino y hotel Dreams en Coyhaique y concretó a la vez una de las mayores inversiones en la historia de la XI Región: 25 millones de dólares. Una apuesta de largo plazo, aclara el empresario, quien no esconde que en este proyecto también hay harto de corazón, ya que en esa zona vivió toda su infancia y fue ahí donde se inició como empresario. Por Antonieta De La Fuente

¿Por qué Coyhaique?” Claudio Fischer dice que todos le preguntan lo mismo cuando saben que acaba de inaugurar el nuevo hotel y casino Dreams en la capital de Aysén. La pregunta insinúa algo de prejuicio, pero a fin de cuentas tiene razón de ser. Se trata de una de las zonas más aisladas de Chile, llegar allá por tierra es casi imposible, tiene uno de los costos de energía eléctrica más caros del país y, por lo mismo, sus costos de operación son más altos que en otras ciudades. Y por si fuera poco, la región acaba de enfrentar una revuelta social que la mantuvo paralizada por casi un mes. De hecho, el mismo Fischer tuvo que postergar la inauguración de su casino, en febrero, producto de las marchas y protestas que no cesaban.

Por eso, cuando le preguntan por qué está arriesgándose a invertir ahí, Fischer ya tiene la respuesta en la recámara de su pistola: “creemos en Aysén, tenemos confianza en el futuro de la región”. Eso fue lo que dijo la noche de inauguración del hotel-casino el pasado 12 de mayo, ante 500 personas.

Ahí, en el público, había varios conocidos del empresario. Entre ellos, el obispo Luis Infanti, a quien Fischer llama Luigino porque lo conoce desde los 11 años, cuando ambos eran compañeros de colegio en Coyhaique, ciudad a la que Claudio Fischer y su hermano Humberto llegaron a vivir cuando todavía eran niños y donde dieron sus primeros pasos como empresarios.

“Al margen del corazoncito que tenemos acá, tenemos confianza en el futuro de Aysén. Esta es una región de pocos habitantes, pero Coyhaique es una capital regional que tiene necesidades, igual que cualquier otra del país. Y el futuro que tiene la Patagonia es grande. En los últimos años hay un creciente interés, se está dando un efecto como el de San Pedro de Atacama, donde la gente llega a ver lo que hay, y cada vez hay más infraestructura, caminos, puertos, aeropuertos y aeródromos que permiten conocer la ciudad y la región mucho mejor. Así que tenemos una gran confianza en el futuro, en el corto, en el mediano y en el largo plazo”, recalca Fischer.

Por eso, porque sabe y cree en el futuro de esta zona, al empresario le duele que se mantenga tan aislada. “Las demandas que se

El sábado 12 de agosto, Claudio Fischer hizo el corte de cinta de su nuevo casino. El edificio, diseñado por el arquitecto Mario Demarta, y cuya decoración interior estuvo a cargo de Enrique Concha y Árbol Color, cuenta con 40 habitaciones, restaurante, business center y centro de eventos.

hicieron son sumamente legítimas. Sin embargo, aquí nunca se han escuchado. Aquí la gente viene a comerse el asado, el cordero, y se va. Incluso la gente de gobierno. Ayer en la inauguración no había nadie del gobierno, aparte de la intendencia. Eso es un fiel reflejo de lo poco que les importa Aysén. Porque esta es la inversión más grande que se ha hecho en la historia de la región;podrá ser chica a nivel nacional, pero es la más grande que se ha hecho en la historia de la ciudad, y un mes después de esta desgracia que pasó (paralización) nadie se apersona aquí para decir “estamos con Coyhaique, estamos con Aysén, inaugurando esto”. Lo mínimo es que hubieran dado una señal. Ningún diputado, ningún senador, nadie del gobierno. Nadie. Ni siquiera se disculparon”, comenta molesto Fischer.

-¿Qué le pasó con las protestas? ¿Cree que eran necesarias para que se escucharan las demandas de la región?
-No sé si fue necesaria la forma en que se hicieron, pero sí, todas las demandas son efectivamente cosas que por años y décadas se han buscado en Aysén. Aquí hay un evidente abandono del gobierno, o lo hubo hasta ahora, en muchos temas. Así es que, desde ese punto de vista, lo encuentro justo. Evidentemente que no me gusta la forma, ni menos que una ciudad se corte por un mes, porque hay muchos efectos colaterales de gente que no tiene por qué sufrir esto.

-Ustedes actualmente administran las zonas francas de Aysén y de Magallanes. ¿Qué le parece la propuesta de crear una para la zona?
-La verdad es que llegaron al acuerdo de la zona franca solamente por el precio de los combustibles, porque la zona franca existe aquí hace muchos años, como zona franca en extensión, de la cual nosotros mismos somos los administradores. A diferencia de la que existe en Punta Arenas o en Iquique, la gran diferencia es que acá no puedes vender cosas al detalle sin impuestos. Aquí la zona franca funciona, por ejemplo, para la importación de bienes de capital (un tractor, un camión, un avión) y para insumos, pero efectivamente al detalle, que es lo que requiere la gente para comprar un kilo de harina o un litro de aceite importados sin impuestos, eso no existe.

-¿Tienen claro si seguirán administrando la zona franca bajo el nuevo régimen que se está conversando?
-Nosotros somos los administradores de la zona franca que tiene tuición o marcación hasta Río Negro-Hornopirén, que está muy cerca de Puerto Montt. Pero no sé si el proyecto del gobierno incluye al mismo administrador o no, si está en la zona franca o no. Nosotros, a través de Sociedad Rentas Inmobiliarias, postulamos y ganamos la licitación hace cuatro años, que tiene una extensión de 23 años. Y hemos triplicado las ventas en dos años en bienes de capital, básicamente.

-¿Qué otros negocios tienen en la zona?
-Tenemos negocios agrícolas, de crianza de ganado, el negocio de la zona franca y hace un año partimos con esto (casino y hotel de Coyhaique) y también tenemos un proyecto de mall en los ex terrenos de Ogana (Organización Ganadera Agrícola Austral).

-¿No como el mall de Castro?
-Nooo. Un mall bastante parecido al casino de Coyhaique. Los arquitectos son los mismos que usamos en los casinos de Valdivia, Temuco y Punta Arenas el año 2007. Los hizo Pfeifer-Zurdo Arquitectos, un estudio de arquitectos grande de Buenos Aires. El proyecto va a ser presentado probablemente en 30 días en la región.

“Las torres van a destruir la región”
-Usted ha dicho que cree que el proyecto HidroAysén se va a hacer igual. Ahora que es empresario turístico de la zona, ¿ha cambiado de parecer?
-Lo veo igual que antes. Todavía no sabemos por dónde va la línea, los únicos que saben eso son los dueños del proyecto y no han querido transparentarlo, seguramente para que la gente no haga oposición. Pero sigo creyendo lo mismo: el proyecto aparentemente se va a hacer. Eso lo he dicho siempre. Es muy difícil que recursos hídricos como los que están aquí no se aprovechen, lo ridículo es que se los lleven a 3 mil kilómetros y más ridículo es que, una vez hechas estas centrales, sean una solución sólo por cinco años, porque cinco años después habrá una escasez eléctrica igual a la que existe hoy. Entonces, esto no soluciona el problema. Lo que sí va a hacer es destruir una región.

-¿Usted cree que HidroAysén realmente destruirá la región?
-Son más de 2 mil torres hasta Santiago. Aquí en la región de Aysén habrá más de 1.500 torres, de 60 metros. Que alguien me diga si eso no puede ser una barrera al capital turístico que hay hoy. Creo que la compañía tiene que hacer una línea de transmisión más cara, por vía subterránea y por lugares donde no haya caminos, y no en los mejores valles. Ellos dicen que no, que van a pasar por otro lado, pero yo creo que van a pasar por el lugar más barato, donde sabemos que ya han estado tomando posiciones.

-¿Qué opina del fallo de la Corte Suprema que acogió el recurso de protección por ilegalidad en la aprobación del proyecto Río Cuervo?
-Creo que no es más que ruido. Es un recurso de protección que en cualquier caso tienen que conceder las cortes, mientras ven el fondo del asunto. Y el fondo va a ser si hicieron o no hicieron bien ese informe y lo van a poder repetir. Están ganando tiempo y son las típicas acciones que hace cualquier persona que se quiere oponer a este proyecto. Lo mismo pasó con HidroAysén. Es sólo cosa de tiempo.

De los flipers al black jack
Los inicios empresariales de Fischer en Coyhaique estuvieron justamente ligados al juego. El empresario tenía 17 años cuando él y su hermano montaron un negocio de flippers. Llegaron a tener más de mil máquinas en ocho años, desde Ushuaia hasta Temuco, con locales y concesiones.

Así es que “evolucionar” hacia el negocio de casinos no fue una apuesta desconocida para Fischer. Admite que le gusta el juego,

“Todas las demandas que se hicieron son cosas que por años y décadas se han buscado en Aysén. Aquí hay un evidente abandono del gobierno, o lo hubo hasta ahora, en muchos temas. Así es que desde ese punto de vista lo encuentro justo. Evidentemente que no me gusta la forma en que se hizo”.

que lo encuentra entretenido y que disfruta de la adrenalina de las apuestas, pero advierte: “no soy un tipo jugador”. Además, por ley tiene la prohibición de jugar en sus propios casinos.

¿Cómo fue que la bolita de acero de los flippers mutó en bolita de ruleta? Todo partió en 2006. A esa fecha, los Fischer tenían el 50% de la propiedad del casino de Puerto Varas, que compartían con la familia Martínez de Enjoy, pero la nueva ley de casinos permitía optar a nuevas concesiones. Cuenta que evaluaron el tema y no dudaron en participar del proceso, ganando las licencias de Calama, Temuco, Valdivia y Punta Arenas.

Licencias en mano pusieron manos a la obra, con la idea de invertir 250 millones de dólares, de los cuales 150 millones se financiarían con deuda y 100 millones con capital. Todo bien, hasta que el virus ISA vino a complicar las cosas en otro flanco de sus negocios. Sí, porque el principal negocio de los Fischer son los salmones, en el que son socios con Víctor Hugo Puchi en AquaChile. Por eso, destinar recursos propios en plena crisis del salmón a otro negocio estaba fuera de discusión.

Nuevamente se sentaron a evaluar opciones y decidieron buscar un socio. Así fue como se encontraron con Citigroup, que tenía un fondo destinado a la industria del entretenimiento y que, coincidentemente, tenía la licencia del casino municipal de Iquique, por lo que conocía el negocio. “Teníamos varias coincidencias. Habíamos sido compañeros de curso en la Católica con Cristián Celis, de Citigroup, y Humberto también conocía a Enrique Bascur. Producto de esa unión se forma Dreams”, recuerda Jaime Wilhelm, CEO de Dreams. Hoy, los Fischer tienen el 53,2% de la propiedad, mientras Citigroup maneja el 46,8%.

A esas alturas, ya era octubre de 2008 y las fechas comprometidas con las superintendencias de casinos eran enero, febrero y marzo de 2009. Se pusieron rápidamente manos a la obra para cumplir los plazos. Wilhelm explica que pasaron de ser diez empleados a 1.300 en un mes. “Fueron meses de locura. Partimos con ferias laborales en todas las ciudades. En Temuco entrevistamos a seis mil personas en tres días. No era un trabajo fácil. Era una industria casi nueva, así que había que tener mucho ojo en las contrataciones para que a las personas que iban a trabajar con nosotros realmente les gustara el tema del casino y que además tuvieran la actitud de servicio necesaria”, comenta el CEO de la compañía.

En enero de 2009 abrieron Temuco, en febrero Valdivia y en marzo inauguraron Punta Arenas. Partir tampoco fue fácil. Como era un negocio nuevo, todo estaba basado en la proyección de la gente que iba a entrar, pero no había nada seguro.

De Norah Jones a La Noche
Los primeros meses no fueron buenos. Partieron apostando en grande, con Mercedes Benz que se sorteaban en la puerta y cantantes de jazz al estilo Norah Jones en las salas de juego. Pero el concepto no prendía. La gente no llegaba.

Se demoraron poco en darse cuenta de que algo andaba mal. “A la gente que había enfrentado el miedo de entrar a esta infraestructura que ya era imponente y se encontraba en la puerta con un Mercedes y un cantante de jazz y unos tragos elaborados increíbles, decía, definitivamente esto no es para mí y se iba”, explica Jaime Wilhelm.
Ahí vino un cambio en 180 grados. Del jazz pasaron a La Noche, a Dyango y Rafael. Todos cantantes que han pasado por los casinos de Dreams. Y adoptaron un concepto de entretención más transversal y local, con casting en las mismas ciudades para escoger artistas, circos y diferentes eventos. “La idea es que la gente venga a los casinos no sólo por el juego, sino que sienta que

Los próximos pasos de Dreams son desembarcar en Perú antes de fin de año, transar en bolsa en 2013 y participar con todo en la licitación de casinos de 2015, año en que vencen las licencias municipales.

este es el mejor pub de la ciudad”, agrega el ejecutivo.

Por eso, los casinos de Dreams tienen gastos promedio relativamente bajos, de entre los 28 mil y los 30 mil pesos, pero se caracterizan por asistencias muy altas.

La fórmula les ha dado resultados. El año pasado la empresa registró ventas por 168 millones de dólares, lo que significó un crecimiento de 29% respecto a 2010 y un Ebitda que creció 40% en el mismo periodo con 67 millones de dólares. “El más importante de la industria en Chile”, precisa Wilhelm.

En esos resultados también influyó la toma de control del casino de Puerto Varas. A fines de 2010 los Fischer y los Martínez decidieron separar aguas y los primeros compraron la parte de sus socios de Enjoy.

La decisión tiene contentos a los dueños de Dreams. “Se habló en un momento de que nosotros habríamos pagado caro o más que lo que valía el 50%. Pero nuestra valoración respondió a una evaluación de cuánto era lo que podría dar el casino de Puerto Varas. Y después de un año podemos decir que eso se cumplió. El Ebitda subió 40% y esa fue nuestra evaluación inicial”, explica Claudio Fischer.

Perú, la bolsa y el 2015
Los planes de Dreams siguen siendo dinámicos. El año pasado se creó la sociedad Dreams Perú para arribar definitivamente a ese país. Jaime Wilhelm adelanta novedades para pocos meses: “es el crecimiento natural. Perú tiene tasas de expansión de 8%, es una economía que va creciendo, con una alta participación de actores chilenos y con una ley de casinos que es muy apropiada”, explica. Por eso, dice que el objetivo es estar operando de aquí a fin de año en suelo peruano.

También la bolsa es otro de los proyectos en carpeta. En marzo pasado la compañía inició su inscripción en el registro de valores de la Superintendencia de Valores y Seguros. Su objetivo de corto plazo es emitir dos líneas de bonos para reestructurar pasivos y financiar su llegada a Perú. Y hacia 2013 ya miran a la bolsa.

Todo esto, porque otro de sus objetivos es ir con todo a la licitación de 2015, cuando los casinos municipales que hoy existen en Chile –Iquique, Coquimbo, Viña de Mar, Puerto Varas– deberían volver a licitarse. Aunque todavía no hay claridad sobre cómo se va a realizar este proceso, todo indica que los regímenes antiguos de casinos –las municipalidades manejan las concesiones- deberían homologarse con la nueva ley.