Con la imagen de un león rugiendo y dos cruces en el logo, se lanzó el martes un nuevo movimiento de derecha llamado Fuerza Conservadora. Detrás están militantes de los diferentes partidos de Chile Vamos, junto a un grupo de independientes, que buscan articular a la “nueva derecha cristiana del país”. El movimiento –que reconoce […]

  • 4 enero, 2018

Con la imagen de un león rugiendo y dos cruces en el logo, se lanzó el martes un nuevo movimiento de derecha llamado Fuerza Conservadora. Detrás están militantes de los diferentes partidos de Chile Vamos, junto a un grupo de independientes, que buscan articular a la “nueva derecha cristiana del país”.

El movimiento –que reconoce un guiño al gobierno de Augusto Pinochet– tiene dos “generalísimos”: Benjamín Cofré, presidente del movimiento gremial de pedagogía en Historia en la Usach y militante UDI, y Juan Pablo Brandt, presidente de la centroderecha universitaria y consejero de la Fech.

“Somos jóvenes universitarios que participamos en los distintos conglomerados de derecha de las universidades y que nos reuníamos en foros y charlas. Desde ahí decidimos armar algo que nos represente, pero desde nuestros partidos, a diferencia de lo que hizo José Antonio Kast, que armará un frente desde afuera de la coalición”, dice Cofré.
La mayoría de sus miembros son militantes UDI, aunque también hay algunos de RN, el PRI, e incluso Evópoli. “Personas que fueron llamadas para rellenar cupos, por ejemplo de CORE, que perdieron la elección y que simpatizan más con el mundo conservador”, explica.

Entre sus miembros hay representantes del mundo católico, evangélico y de ONGs que se opusieron a la despenalización en tres causales del aborto, como Auto Por la Vida. “Hemos conversado con Eduardo Durán –el primer diputado evangélico que llega al Congreso (en un cupo RN)– y Cristián Moreira (hermano de Iván, recién electo diputado). Y queremos reunirnos con los presidentes de los partidos de Chile Vamos”, cuenta Cofré.