Apostaron por el mercado de la cerveza artesanal y su debut con la variedad pale ale ha sido un verdadero palo al gato… Hoy, con una gran acogida en restaurantes para su marca Mestra, buscan cerrar 2007 con ventas por 6 mil litros mensuales y con la producción de cerveza rubia y negra también. Por […]

  • 6 abril, 2007

Apostaron por el mercado de la cerveza artesanal y su debut con la variedad pale ale ha sido un verdadero palo al gato… Hoy, con una gran acogida en restaurantes para su marca Mestra, buscan cerrar 2007 con ventas por 6 mil litros mensuales y con la producción de cerveza rubia y negra también.
Por Paula Costa; fotos, Verónica Ortiz.

Pareciera que es inherente a la juventud cranear negocios junto a amigos para lograr la tan anhelada independencia. Prácticamente en todos los asados o cumpleaños vuelan las ideas con las cuales se podrá conquistar el mundo. Pero si bien muchos son los que sueñan, son muy pocos los que concretan.

Cristóbal Comandari (29) y Nicolás Albagly (30) lo pensaron y lo hicieron. Estos dos ingenieros comerciales vieron en el negocio de las cervezas artesanales la oportunidad que buscaban, y más que avalada por las cifras: en países desarrollados el 4% del mercado cervecero corresponde a productos artesanales, cifra que en Chile no alcanza ni el 0,4%.

Y eso no es todo: el consumo de cerveza ha crecido a tasas de dos dígitos los últimos dos años en nuestro país y pese a ello el per cápita en Chile alcanza solo a los 30 litros, mientras que en Alemania la cifra se dispara a 130 litros por persona al año.

Entonces… con una inversión de 200 mil dólares, Comandari y Albagly decidieron arriesgarse. Y en eso se enfocaron con una determinación que asombra. En marzo de 2006 ya estaban embarcados en cursos en el extranjero, en mayo Comandari renunció a su trabajo en una distribuidora de alimentos, en julio ya tenían la máquina con una capacidad de producción de 11 mil litros mensuales y comenzaba a tomar forma su pequeña fábrica, ubicada en Paine. Ya en octubre Angel Cabrera, un maestro cervecero español con más de 20 años de experiencia, daba con lo que sería la receta del éxito para Mestra: una cerveza 100% natural, filtrada, libre de preservantes y aditivos, de color ámbar, espuma cremosa y un ligero aroma a lúpulo que harían de ella un producto premium que conquistaría el exigente paladar de su público.

En 2007 Mestra inició su arremetida con todo: el 1 de enero vendieron su primera caja, y ya suman ventas por 2.500 litros mensuales. Y eso que solo cuentan con una variedad, la pale ale. Pero eso es solo por ahora. Se espera que en un par de meses comiencen la venta de cerveza rubia, y terminen este año con la producción de cerveza negra y ventas por 6 mil litros mensuales.

Su debut en restaurantes fue en el Miraolas, lugar que figura entre los regalones por ser el primero que creyó en su proyecto –y que de hecho fue la locación escogida para la foto– y que ya se une a otros 60 puntos de venta (en solo tres meses), dentro de los que figuran también el Agua, el Opera Catedral, Blue Bird y el Café Patagonia.