Como tenía que ser, la serie The Kennedys, recién estrenada en Estados Unidos, no dejó indiferente a nadie. Por Federico Willoughby Olivos

  • 20 abril, 2011

 

Como tenía que ser, la serie The Kennedys, recién estrenada en Estados Unidos, no dejó indiferente a nadie. Por Federico Willoughby Olivos

 

Hay quienes creen que cualquier acercamiento histórico debe tener algunos siglos de diferencia para poder, de alguna manera, ser objetivo y alejarse lo más posible de la contingencia. Y quizás eso explique el éxito de series como Camelot, Spartacus, Los Tudors, entre otras. Dada la distancia, se pueden permitir licencias históricas que a nadie le importan. No así con The Kennedys, la miniserie de ocho capítulos que intenta recrear los momentos más importantes de una de los clanes más importantes de Estados Unidos. Originalmente iba a ser la primera producción propia encargada por el History Channel pero, a poco andar, el canal se desentendió totalmente y se negó a llevarla al aire por considerarla “poco acuciosa”. Por un momento se pensó que la millonaria adaptación (con un costo aproximado de 30 millones de dólaresy con actores de la talla de Greg Kinnear, Katie Holmes, Charlotte Sullivan y un impresionante Tom Wilkinson haciendo de Joe Kennedy, el jefe del clan) no saldría al aire. Sin embargo ReezChannel tomó el riesgo.

Aclaremos que las críticas de History Channel tienen que ver con que en realidad la serie distorsiona los hechos para hacerlos más interesantes y que, de paso, la decisión de los productores de no nombrar en los 8 capítulos a Ted Kennedy sólo atenta contra la veracidad de la historia y la hace más propia de un canal mainstream como Fox o NBC que de una señal dedicada a la historia.

Y sí, es probable que los expertos encuentren más de un error y también ciertas licencias pero lo cierto es que para el espectador normal, cumple con creces. De partida, no se centra solamente en John F. Kennedy sino que intenta hacer un viaje por los momentos en que la familia tuvo mayor influencia, principalmente, en las décadas de los 60 y 70. Aquí los asesinatos de los hermanos Jack y Bob son sólo parte de una novela mayor, un relato que intenta capturar el espíritu de un apellido lleno de contradicciones.

Con un elenco excepcional, la serie se centra en Joseph, el jerarca del clan, que empujó a sus hijos en la carrera política como una manera de tomar venganza tras su forzada salida como embajador en Europa tras oponerse a la participación de Estados Unidos en la segunda guerra mundial. Y por lejos, la mayor sorpresa es Barry Pepper como Bobby Kennedy.

Además de los componentes históricos, muestra aristas menos conocidas de las relaciones del clan con Frank Sinatra y Marilyn Monroe, o los problemas de salud del ex presidente y su primera dama. Y casi como un bonus, para todos aquellos que no se cansan de Mad men, The Kennedys -por los años en que se sitúa, principalmente– es un buen aliado.

Arturo, el caballero seductor
Camelot, la nueva apuesta de Starz (los mismos de Spartacus) apunta al mito del principe Arturo. Con una mirada un poco más adulta, como ya viene siendo el sello de Starz, tiene a Joseph Fiennes como uno de sus grandes créditos haciendo de Merlin y a Eva Green, como la bruja Morgana. Su mayor mérito es que adopta los elementos de Excalibur, la película sobre el mismo tema que estrenara en 1981 John Boorman. Hasta ahora viene siendo uno de los mejore estrenos de la mid season y todo indica que va a cubrir sin problemas el espacio que dejó el fin de la precuela de Spartacus.