Demoledor fue el informe sobre el estado de salud del empresario Francisco Javier Errázuriz emitido el 12 de abril pasado por el Servicio Médico Legal. Según los peritajes neurológicos y psiquiátricos, el ex candidato presidencial no es capaz de entablar un diálogo lógico ni dominar los objetos que tiene al frente, e incluso deambula con ayuda y dificultad.

  • 5 junio, 2012

Demoledor fue el informe sobre el estado de salud del empresario Francisco Javier Errázuriz emitido el 12 de abril pasado por el Servicio Médico Legal. Según los peritajes neurológicos y psiquiátricos, el ex candidato presidencial no es capaz de entablar un diálogo lógico ni dominar los objetos que tiene al frente, e incluso deambula con ayuda y dificultad.

Acusado de faltas a la legislación laboral en su campo de Pichilemu, Errázuriz sufrió un derrame cerebral en noviembre pasado, justo cuando la fiscalía regional de O’Higgins investigaba el caso de los trabajadores paraguayos que trabajaban ilegalmente en sus tierras de la VI Región.

Firmado por el perito Ricardo Bastián Duarte, el informe médico legal indica que Errázuriz Talavera no está capacitado para enfrentar un proceso judicial; al menos, hasta el próximo año.

Mientras, la fiscalía amplió por seis meses el plazo para la investigación, con el fin de completar diversas diligencias de investigación, y se evalúa pedir nuevos exámenes neurológicos al empresario.

La fiscalía de O’Higgins acusa a Errázuriz Talavera; a la ex gerenta de recursos humanos de una de sus empresas, María Paz Guerra Fuenzalida, y a uno de sus empleados, el paraguayo Blas Cardoso Bogado, de tráfico de personas desde Paraguay a Chile para fines de explotación laboral durante el verano de 2011.