De cara a los inminentes cambios doctrinarios que abordará la DC en su Congreso Ideológico (como ampliar el concepto de familia, abrirse a los mundos evangélico, protestante y judío o incorporar nuevos filósofos), no deja de ser interesante releer parte de un artículo que publicó el año 2000 la historiadora de ese partido Sol Serrano, […]

  • 5 octubre, 2007

De cara a los inminentes cambios doctrinarios que abordará la DC en su Congreso Ideológico (como ampliar el concepto de familia, abrirse a los mundos evangélico, protestante y judío o incorporar nuevos filósofos), no deja de ser interesante releer parte de un artículo que publicó el año 2000 la historiadora de ese partido Sol Serrano, y que lleva a meditar sobre su efectividad en la tarea de reencantar a las bases, toda vez que es precisamente su raíz cristiana lo que busca la derecha para lograr el margen que les lleve al gobierno. ¿O acaso olvidó la DC que por algo Piñera acuñó para sí aquello del “Humanismo Cristiano”?

El llamado de Serrano, precisamente, es el regreso al origen. “La tensión entre vocación política y vocación social que le dio parte de su atractivo y novedad en los años 60, se fue perdiendo en parte por las difíciles condiciones en que fue opositora al régimen militar y en parte porque las transformaciones económicas tendieron a hacer desaparecer ese tipo de “organismo intermedio” propio del Estado de Bienestar. Con la vuelta a la democracia, la Democracia Cristiana está casi solamente en el Estado. Es probable que su futuro político dependa de la recuperación de la raíces societarias de su vocación pública”.